La amenaza de Donald Trump a México, de cobrarle nuevos aranceles por incumplimiento al tratado de aguas, (1944) hizo que Claudia Sheinbaum respondiera indicando que se había enviado una propuesta integral al gobierno de Estados Unidos para atender el envío del agua a Texas, que incluye acciones de corto plazo.
Con poca información en las redes y en los medios sobre esta propuesta, o hay factores principales que ya han guiado o pueden guiar algún arreglo o acuerdo que suceda de negociaciones entre ambos países. Estos son:
1. La sequía. Este fenómeno climático está afectando el norte del México y el sur de Estados Unidos.
2. Efectos económicos y sociales. Con la poca agua que dispone, México ha procurado quedar bien con Estados Unidos para cumplir el tratado, pero también y al mismo tiempo, procura cumplir con sus connacionales agricultores, principalmente del Estado de Chihuahua.
También los productores agrícolas de Texas reclaman a sus autoridades porque durante las sequías no reciben el volumen pactado, lo que lleva a pérdidas millonarias.
Pero lo que parece solamente un problema entre dos países limítrofes, en realidad es un problema que es más fuerte en el lado interno mexicano.
3. El estado de las obras hidráulicas. Se ha informado de:
- Planificación hídrica débil.
- Falta de mediciones confiables.
- Bajo mantenimiento de presas como La Boquilla.
- Altos niveles de evaporación.
- Bajo uso de otras fuentes de agua.
4. La inseguridad en el norte de México. Se trasladaron, desde febrero de 2025, 10,000 efectivos de la Guardia Nacional a estados fronterizos con el objetivo de reforzar la seguridad en la frontera, enfocándose en la lucha contra el tráfico de fentanilo, armas y migración ilegal y evitar la imposición de aranceles del 25% a productos mexicanos.
Las posibles soluciones
- Actualizar el tratado.
- Modernización de la agricultura.
- Creación de un polo de desarrollo en el norte de México.
- Mayor construcción de obras hidráulicas.
- Obtener más información sobre los caudales y calidad de las aguas.
- Dar mantenimiento a las presas existentes y a los pozos.
- Proyectar y construir nuevos embalses.
- Construir más plantas desalinizadoras en ambos océanos.
- Implementar campañas de uso eficiente del agua.
- Reducir las pérdidas en los acueductos urbanos.
- Intensificar la medición de la calidad del agua.
- Construir más plantas de tratamiento de aguas residuales.
- Incrementar el reúso de las aguas residuales tratadas.
El futuro: Más que un tratado
Más que renegociar un tratado de agua, ambos gobiernos pueden negociar un amplio acuerdo, para que en la frontera logren solucionar el problema actual. Si bien la consecución de un acuerdo de esta naturaleza no se logra rápido, esas acciones de corto plazo son claves. Ojalá sean muy inteligentes.