Distintas miradas, distintos ríos: El Ebro en estiaje

2
1.330
  • Distintas miradas, distintos ríos: Ebro estiaje

Sobre el blog

Néstor Jiménez Torrecilla
Geólogo, después de hacer el curso de Hidrología Subterrátea de la UPC trabajé como investigador en el Área de Geodinámica Externa de la UZ hasta crear, como empresa SpinOff , ebroNAUTAS SLL: Ecoturismo fluvial para la divulgación ambiental.
1330

Temas

Voilà tres miradas al ¿mismo? río: Recreación futurística de Greenpeace España de una posible transformación del Ebro en un escenario de calentamiento global, foto del Ebro este Junio realizada por Álvaro Sierra para EL ESPAÑOL, y una foto de la actividad de ebroNAUTAS el mismo día en que recibí el correo de Greenpeace España afirmando que (a la vista de la foto de Álvaro Sierra) el Ebro se parecía ya a su apocalíptica previsión.

Afortunadamente, no se parecen demasiado ni la foto de EL ESPAÑOL con el foto-montaje artístico de Greenpeace España, ni cualquiera de ellas con la imagen que se llevan nuestros navegantes en ese mismo tramo (debo recalcar que la foto de ebroNAUTAS se realizó circulando aproximadamente el mismo caudal por el Ebro que en la foto de Álvaro Sierra).

Desde un punto geomorfológico, el proceso que representa cada una de las dos primeras es justo el opuesto. Greenpeace muestra un paisaje de incisión vertical del cauce (un proceso erosivo), mientras que la mejana retratada en la foto de @EL ESPAÑOL obedece a un proceso de sedimentación, de "relleno" de gravas en unas zonas más o menos concretas del cauce. Dos dinámicas fluviales "contrarias" que formarían paisajes muy distintos, por lo que estoy sinceramente sorprendido de que @Greenpeace España afirme que su recreación y la foto son muy similares.

Por otro lado, los caudales del Ebro estas pasadas semanas rondaban los 27-30 m3/s, muy bien escondidos en la foto de El Español (la fotografía también es arte, y obviamente sirve para transmitir lo que se quiera transmitir en cada momento), y que en cualquier caso en nada se parecen a los representados en el foto-montaje de Greenpeace, en el que aparece un Ebro seco por completo. Este valor cercano a los 30m3/s se corresponde con el “caudal preventivo” que se estableció en los años 80 para evitar una concentración excesiva de los vertidos urbanos e industriales, que entonces no se depuraban (y ahora sí), y que provocaban mortandad de peces, malos olores, etc. cuando el “caudal de dilución” aportado por el río era menor.

El caudal ecológico fijado por la autoridad de Cuenca para el Ebro en Zaragoza, basándose en la estadística de los datos históricos, es no obstante significativamente menor para estas fechas: Ronda los 13m3/s para Junio y los 11m3/s para Julio. Es decir, los caudales que han circulado en Mayo y la primera mitad de Junio en Zaragoza han sido posiblemente muy superiores a los que habríamos encontrado de manera natural en un año seco, como el que se está viviendo en el Alto Ebro… y sin embargo parecen ser considerados prueba de cambio climático por Greenpeace y motivo de alarma social por parte de EL ESPAÑOL, a pesar de que son caudales muy habituales durante los meses de verano desde que se fijara el “caudal preventivo” del Ebro en Zaragoza hace más de 30 años.

Cabe reseñar que los estiajes más profundos del Ebro han registrado datos de menos de 5m3/s en el Ebro en Zaragoza... precisamente cuando su régimen hidrológico era el natural. Desde un punto de vista ecosistémico, tan necesarias son las crecidas como los estiajes en el Ebro, un río de régimen mediterráneo a cuyas extremadamente variables condiciones estaban adaptadas las especies autóctonas. Igual que la naturaleza de las crecidas y sus funciones ecológicas están siendo difundidas, debemos dejar de estigmatizar los estiajes. Ello implica transformar estas miradas anacrónicas, propias de una sociedad agrícola pobremente preparada frente a las sequías, a una mirada más acorde con una sociedad cuya economía no quiebra por un año seco, y en el que el sector agrícola (de reducido impacto en el PIB) tiene el reto de optimizar el uso de las infraestructuras hidráulicas y mejorar en la flexibilidad de sus dotaciones en caso de sequía, pero está en todo caso mucho mejor preparado para afrontar dicha escasez de recursos que en los años 50 del pasado siglo (por ejemplo, gracias a los seguros agrarios).

El análisis de la evolución pluviométrica y de aforos en cabecera (en régimen natural) en la Cuenca del Ebro no muestra hasta la fecha una tendencia a una reducción de los recursos hídricos, según informes de la Oficina de Planificación del organismo competente. La incertidumbre es la tónica general cuando se intentan traducir las predicciones globales de los modelos del IPCC a una escala más operativa, como una cuenca hidrográfica. En todo caso, el estiaje de las últimas semanas en el eje del Ebro para nada puede atribuirse a un "cambio" climático: Es parte de la esencia misma de nuestro río, de lo que ha sido su clima y su variabilidad desde que se tienen datos de aforos. Nosotros mismos hemos navegado estupendamente veranos con estos caudales menores de 30m3/s (que por algo se llaman de estiaje), la última vez hace tan solo 5 años, en 2012 desde Junio a Agosto (datos disponibles en www.saihebro.com).

En definitiva un estiaje en el Ebro ni prueba ni refuta nada respecto al cambio climático, pero si lo presentamos como algo pernicioso estamos alejando a sus ribereñxs de una mirada comprensiva de la singular naturaleza de su río, que permite aprender a valorarlo, a vincularse afectivamente con él, y a implicarse en su cuidado. Favorecer esa mirada sabia y enamorada quiere ser nuestro cometido como empresa de ecoturismo fluvial, que es nuestra forma de ejercer la divulgación ambiental. Las campañas comunicativas basadas en el sensacionalismo, periodístico o “advientalista”, no sólo no contribuyen a este objetivo en absoluto, sino que son claramente contraproducentes (especialmente cuando son la tónica general en medios y colectivos tanto de carácter estatal como local y regional…otra muestra que no requiere comentario sería la de esta fotogalería de Inma García en @El País, con sus correspondientes pies de foto).

Desde este foro, de carácter más técnico y riguroso, queremos hacer un llamamiento tanto a periodistas como a movimientos ambientalistas para que revisen de manera profunda su política de comunicación en torno a las sequías en general, y en torno a los estiajes del Ebro en particular. Dicha revisión debe necesariamente comenzar por descontaminar sus propias miradas, liberarlas de prejuicios trasnochados e intereses sensacionalistas, y aprender a mirar la realidad hídrica y fluvial con el sosiego necesario para comprenderla.

Comentarios