Aqualia
Connecting Waterpeople

Ofuro, el baño sostenible de Japón

1
211
  • Ofuro, baño sostenible Japón

Sobre el blog

Paula Sánchez
Comunicación en iAgua. A veces escribo.
Emasesa
· 211
1

Japón es un país con muchas tradiciones milenarias. Algunas de las más llamativas para los occidentales son las referidas a los rituales de baño y, entre ellas, destaca el ofuro, el baño tradicional japonés.

Para los japoneses, que tienen una particular predilección por el agua, la hora del baño no constituye un momento de higiene, sino un momento de relax. Sin embargo, para los occidentales la cultura del baño es completamente diferente. 

El ofuro forma parte del estilo de vida de los japoneses, que después de un largo día de trabajo llegan a casa en busca de su momento de relax. Esta práctica, que no busca la limpieza del cuerpo, sino de la mente, ya era conocido por los egipcios, que hace 5.000 años ya probaron los beneficios de este tipo de baños.


Baños públicos en Japón.

En Japón los baños se pueden tomar en tres lugares diferentes: el ofuro, (el propio baño de casa), el sento, (los baños públicos) y los onsen, (baños al aire libre).

El ofuro es la forma de baño más común en Japón, quizás por la facilidad que conlleva, pues cada vez más ciudadanos pueden permitirse tener una bañera en casa.

Las familias toman la hora del baño como un momento muy tradicional, en el que toda la familia se baña por orden de mayor a menor y de hombres a mujeres: primero el abuelo, el padre, el hijo, la abuela, la madre y la hija.


Sento, baños público en Japón.

En las casas propias, los japoneses tienen las zonas de baño bien diferenciadas. Siendo algo parecido a lo que podrían tener los franceses en sus casas (tienen el inodoro separado del resto del baño), los japoneses, también tienen el retrete separado de la zona de baño, con la diferencia de que todo el suelo está impermeabilizado.

En la zona del baño hay una manguera de ducha o un cubo de agua con el que poder enjuagarse. En el suelo del baño, junto a la bañera, suele haber un taburete donde poder sentarse para enjabonarse el pelo y el cuerpo. Y entonces, solo cuando han aclarado todo el cuerpo, pueden entrar a la bañera.

Es imprescindible lavarse bien antes de entrar en la bañera, ya que ahí se bañan todo los miembros de la familia y ha de mantenerse limpia hasta la última persona. Las bañeras de las casas japonesas tienen una tapa para conservar el calor del agua hasta que el siguiente miembro que se bañe.

Las bañeras de los ofuro modernos tienen control de temperatura. Su diseño es rectangular y miden unos 60-70 centímetros, más altas que las bañeras occidentales. El procedimiento es sencillo: se llenan enteras y se mantiene ese agua hasta que consideren que hay que desecharla.


Ofuro tradicional.

Economía circular

El agua de los ofuros suele estar a unos 40 º. Esta temperatura tan elevada, consideran los japoneses, contribuye a la relajación y al bienestar, y es por ello que lo realizan antes de dormir, para contribuir a conciliar el sueño y relajarse del estrés del día.

El control de temperatura del que disponen las nuevas bañeras permite ahorrar, pues no hay que volver a llenar la bañera para que el agua esté caliente. Depende del uso que se le de, el agua se puede reusar durante días. En familias grandes, donde los padres y los hijos toman baños diarios, quizás lo recomendable sea vaciar y llenar la bañera una o dos veces a la semana, pero hay casas donde el agua se mantiene más tiempo.


Ofuro en casa familiar.

Pero los japoneses, considerados con la economía circular, tienen un innovador sistema para reciclar el agua que desechan de sus baños: como cuando llegan al baño su pelo y cuerpo ya están limpios, usan ese agua para lavar la ropa, conectando la bañera a la lavadora mediante un tubo que va directamente al electrodoméstico. 

De esta forma, el ahorro de agua y el relax están más conectados que nunca.

Puede que en Europa aún no sea una costumbre muy arraigada, pero si te animas a tener un ofuro en casa, puedes encontrar modelos sencillos con capacidad para dos personas desde 2.500 euros.

Si no, siempre podemos conectar nuestra ducha con la lavadora.

Comentarios