Ciclo urbano del agua: ¡Vamos a Wert!

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    "En Educación Infantil, etapa que atiende a los niños hasta los seis años, no encontramos nada relacionado con el agua"

Sobre el blog

Rafael Barrera Morcillo
Vicedirector de iAgua Magazine.

Publicado en:

iAgua Magazine Nº 5
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El ciclo urbano del agua, desde la captación hasta el retorno del recurso al ciclo natural, pasando por la potabilización, el transporte y almacenamiento, la distribución y, tras el consumo, el alcantarillado, la depuración y, si fuera posible, el reaprovechamiento, constituye un proceso complejo y costos en el que intervienen miles de entidades públicas y privadas. Sin embargo, para la gran mayoría de los españoles, esta suma de acciones se reduce a: abro el grifo, sale el agua; quito el tapón o tiro de la cadena, se marcha el agua… desde esta óptica, parece muy difícil comprender la verdadera dimensión del milagro cotidiano que obran nuestros profesionales.

Es obligatorio actuar sobre los momentos óptimos para la configuración de conductas, costumbres y hábitos en los ciudadanos

La palabra comunicar proviene del latín comunis que significa «común», comunicar es transmitir ideas y pensamientos para ponerlos en común, y es evidente que tenemos la obligación de extender a la sociedad nuestros conocimientos, ponerlos, efectivamente, en común, en la medida que esto nos resulte alcanzable como sector. Pero, por otra parte, etimológicamente, el término educar significa sacar a luz aquello que se encuentra encubierto, del latín educere, y esta misión social, la educación,es absolutamente ajena a nuestro ámbito de actuación.

La comunicación, en la cuestión que nos ocupa y en otras muchas, sería una labor complementaria a una sólida educación en la materia; porque sin la semilla adecuada, regaremos con campañas divulgativas un terreno estéril del que jamás brotará fruto alguno. Las campañas de comunicación deberían realizarse en coordinación y con el apoyo de las administraciones, dado que con ellas estaremos velando por el interés común, por la sostenibilidad económica y medioambiental del recurso, porque sin lo primero jamás llegará lo segundo, y no por meros intereses empresariales. Pero, antes de emprender el riego comunicativo, para ver si se requiere goteo, aspersión o inundación la pregunta es ¿se ha realizado la siembra correctamente?, ¿se están colocando las semillas de concienciación social que tantos y tan necesarios retornos ofrecería? Escarbemos.

Será ya en el último curso, con 16 años, cuando se les hable por primera vez del suinistro de agua y saneamiento

En Educación Infantil, etapa que atiende a los niños hasta los seis años, visto el RD 1630/2006, por el que se establecen sus enseñanzas mínimas, en una fase esencial para el desarrollo de la persona, no encontramos nada relacionado con el agua. Educación Primaria, entre los seis y los doce años, visto el RD126/2014, por el que se establece su currículo básico de materias, etapa de vital importancia para la configuración de buenos hábitos,sólo encontramos enseñanzas sobre el ciclo natural del agua. Tendremos que esperar hasta la Educación Secundaria Obligatoria(ESO), que se realiza entre los 12 y los 16 años, para ver como el RD 1631/2006, que establece las enseñanzas mínimas correspondientes, recoge, para el primer curso de Ciencias de la Naturaleza, los primeros contenidos que abordan con mínimo rigor la contaminación, la depuración y cuidado del agua, y será ya en el último curso, en cuarto, en Tecnología, con 16 años, cuando se les hable, por primera vez, de suministro de agua y saneamiento.

Si realmente queremos ser efectivos en concienciación social,en ésta y en otras cuestiones esenciales para la convivencia y la sostenibilidad de los recursos económicos y naturales, no debemos resignarnos a promover campañas de comunicación, que son imprescindibles como refuerzo, sino que es obligado actuar sobre los momentos óptimos para la configuración de conductas, costumbres y hábitos en los ciudadanos, sin duda nos referimos a la educación de nuestros niños y jóvenes, tanto a la que puedan recibir de sus mayores, en casa, como a la que esperamos reciban en las aulas y, en este ámbito, el del ciclo urbano del agua, nuestro sistema tiene una asignatura todavía pendiente. Como sector, ¡Vamos a Wert!

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