Las sequías y la producción hidroeléctrica en España

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Sobre el blog

Raúl Herrero
Ingeniero que presta servicios de asesoramiento, redacción de estudios y proyectos, asistencia técnica e investigación en materia de agua. Los servicios están orientados a particulares, profesionales, empresas del mundo del agua y Administración.
  • Azud de derivación a central hidroeléctrica de Nicolás en Abarán (Murcia)

El 5 de julio de 1944, Ricardo Rubio informa al consejo:

“En el año actual ha sido preciso adelantar el periodo de restricciones en el consumo de energía, y, si las circunstancias no cambian, estas restricciones habrán de ser en término breve mucho más radicales. El aumento del consumo, la pertinaz sequía que pesa sobre toda la nación, la escasez de carbón para aprovisionamiento de térmicas y factores varios agudizan el problema y el Ministerio, ante la gravedad de la situación, viene adoptando medidas de rigor que las empresas tratan de observar escrupulosamente.”

Archivo de Iberdrola, CASD, acta de 5/07/1944.

1. Introducción

La producción hidroeléctrica en España experimenta descensos a lo largo del tiempo, y uno de los motivos lo constituyen las sequías. Y es que la escasez de precipitaciones se traduce en una reducción del agua embalsada y/o en una reducción del caudal circulante en los ríos.

En el gráfico siguiente se observa como en los años 1.992, 2.005 y 2.012 la producción de energía hidráulica en España fue inferior a 20.000 Gwh.

En el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio de 1.992, la producción hidroeléctrica fue de 7.874 Gwh y en el mismo periodo de 1.991 la energía producida fue 16.805 Gwh, lo que supone un descenso del 53,1% y la causa, la sequía.

La producción hidroeléctrica en España en el periodo 1990 - 2013 está comprendida entre el 7 y el 25% de la energía eléctrica total producida (generación neta), según datos de Red Eléctrica de España.

En el gráfico siguiente se observa como en los años 2.005 y 2.012 el porcentaje de producción de energía hidráulica respecto a la generación neta de energía en España fue mínimo, con valores del 7,55% y 7,24% respectivamente:

La evolución de la energía eléctrica en España ha sido creciente en el periodo 1990 – 2008. En el año 2008 se alcanza el máximo de generación neta anual con un valor de 280.048 Gwh. Sin embargo, la participación de la energía hidroeléctrica en el total de la energía eléctrica producida ha ido disminuyendo.

2. Sequía y cortes en el suministro de energía

El funcionamiento de la energía hidroeléctrica depende de las lluvias. Los embalses experimentan una reducción de sus existencias durante períodos de sequía. Esto supone una reducción en la generación de energía por parte de las plantas hidroeléctricas, lo que puede llegar a provocar cortes en el suministro eléctrico.

En España los primeros apagones por incapacidad productiva se produjeron en 1.944. La peor época correspondió a los años 1.944 - 1.950 y, en concreto, los peores años fueron 1.945 y 1.949, con restricciones importantes.

La iniciativa privada no llegó a tiempo de evitar las restricciones energéticas que padeció España en aquella época. De esta forma, la incapacidad de atender la demanda eléctrica se alargó hasta 1.957 y respondía a diversos motivos. Las causas principales que se apuntan para explicar la restricción eléctrica de la posguerra son:

  1. La “pertinaz sequía”;
  2. La ausencia de “unidad de explotación”, es decir, de una red única;
  3. La congelación de las tarifas;
  4. El propio aumento del consumo.
  5. Enfrentamientos de intereses: a las empresas distribuidoras les convenía el máximo incremento de producción posible mientras que al principal productor le preocupaba ante todo garantizar la salida de su producción.
  6. La construcción de nuevas centrales también fue frenada por la escasez de materias primas y de divisas, que caracterizó a aquellos años.

La principal empresa productora de electricidad de la época era Saltos del Duero. Sus competidoras Hidroeléctrica Española e Hidroeléctrica Ibérica.

La “pertinaz sequía” hizo su aparición en las actas de las reuniones de Saltos del Duero el 1 de septiembre de 1.943 y ya no desapareció a lo largo del año que le quedaba de vida societaria hasta su fusión con la Ibérica.

El 16 de marzo de 1.944, se elevó a la Jefatura de Industria de Vizcaya una comunicación en la que se indicaba que, en opinión de Duero, debía limitarse la producción de energía para no tener problemas de abastecimiento futuros, y por ello debían aplicarse restricciones al consumo cuanto antes.

El 31 de marzo de 1.944 se dice que “como la sequía general continúa pertinazmente, se han comenzado las restricciones de suministro de energía en Bilbao”. Y en el verano estalla con toda su fuerza el problema de las restricciones, que ya no abandonarán a España definitivamente hasta más de un decenio después, con déficits que rondaron el 30% de la demanda total estimada en algunos años, como 1.945 y 1.949.

3. Impacto de la sequía hidrológica en el sector hidroeléctrico

La evaluación del impacto económico, asociado al déficit hídrico en el área productiva hidroeléctrica, resulta compleja de determinar

Si la región donde se instala una central hidráulica sufre una sequía hidrológica, el ritmo de producción de energía hidroeléctrica disminuye. Es uno de los inconvenientes de la producción hidroeléctrica.

En Berga, a principios de los años treinta, tuvieron lugar fuertes fluctuaciones en el coste del agua. Estas obedecían a las variaciones en el régimen del caudal del río que servía a la central de Berga. La producción disminuía durante los meses de sequía. Las variaciones interanuales eran tan severas que en años secos los costes de la fuerza motriz llegaban a quintuplicarse. Según las Memorias de la Compañía, las sequías fueron importantes en al menos tres años del periodo 1.928 – 1.933.

La evaluación del impacto económico, asociado al déficit hídrico en el área productiva hidroeléctrica, resulta compleja de determinar.

La relación entre el aumento del coste de generación y la naturaleza de la sequía es compleja, por diversas razones: en primer lugar, la sequía no afecta por igual todas las áreas donde se ubican las mayores reservas de agua para generación. En segundo lugar, la sequía puede ser más o menos severa en sí misma, y en tercer lugar, la sequía se producirá partiendo de un estado de embalses inicial. Estos aspectos determinan si el efecto de la sequía es significativo sobre la producción hidroeléctrica.

Las sequías hidrológicas tienen efectos económicos negativos tanto sobre los productores como sobre los consumidores. Interesa determinar la pérdida social del déficit de agua y de energía. Los efectos de pérdida social son, por una parte, los efectos inmediatos sobre los costos de la generación de la energía: al disminuir el caudal en las centrales hidroeléctricas y bajar los niveles de los embalses, la demanda debe ser satisfecha por un número mayor de centrales térmicas, que operan a un mayor costo. Por otro lado, hay un costo de fallo, cuando la energía no alcanza a cubrir la demanda.

El desplome de la producción hidroeléctrica por la escasez de agua es una de las causas que lleva a las compañías eléctricas a elevar la producción mediante otros sistemas.

Por ejemplo, el día 9 de agosto de 2.011 el 37,2% de la electricidad que se generaba en España venía de centrales térmicas o de ciclo combinado, por encima del 24,1% de la eólica y del 22,2% de la nuclear, mientras la hidráulica representaba un 4,8%.

La producción hidroeléctrica descendió por la sequía que azotó a la península en el año 2.011. Según datos de producción de Red Eléctrica de España, el producible hidráulico en España se situó en 22.506 GWh, un 18 % inferior al valor medio histórico y un 38 % menor que el registrado en el 2010, que fue de 36.174 Gwh. El año 2.010 destacó por elevadas aportaciones hidrológicas a las cuencas, que se tradujeron en una elevada producción hidroeléctrica. Según datos de REE las reservas hidroeléctricas del conjunto de los embalses finalizaron el año 2.011 con un nivel de llenado del 52 % de su capacidad total, frente al 66 % del año anterior.

En este año 2.011 la situación de sequía que padecían los ríos de la cuenca del Ebro causó un desplome de la producción hidroeléctrica y obligó a las compañías eléctricas a elevar la producción con centrales térmicas y de ciclo combinado.

Sin embargo, la realidad demuestra que el déficit hídrico de las cuencas no se puede correlacionar linealmente con el descenso de la producción hidráulica, aunque los porcentajes de reducción sean similares.

4. Propuestas para atenuar los efectos de las sequías hidrológicas sobre la producción hidroeléctrica

La escasez de agua ya genera impactos negativos en el sector energético en muchos lugares del mundo. Las sequías recurrentes y prolongadas amenazan la capacidad hidroeléctrica de muchos países como Sri Lanka, China, Brasil, Venezuela,… y también España.

Entre las medidas preventivas que se proponen, para atenuar los efectos de las sequías hidrológicas sobre la producción hidroeléctrica, destacan:

1) Tomar conciencia de las necesidades hídricas de los proyectos energéticos para reducir la vulnerabilidad a las limitaciones en la disponibilidad de agua.

2) Planificar y gestionar de manera integral los recursos hídricos y energéticos mejorando las herramientas y las soluciones técnicas disponibles para evaluar las consecuencias económicas, ambientales y sociales de las limitaciones hídricas en los planes de expansión de la producción de energía.

3) Desarrollar instrumentos técnicos innovadores y directrices con el fin de ayudar a los países a gestionar sus recursos hídricos y energéticos de manera sostenible.

5. Referencias bibliográficas

1) Gómez, E., 1991. Las sequías. Disminución de la energía hidroeléctrica y efectos consecuentes. Revista de la Real Academia de Ciencias, Tomo 85, núm. 2-3, pp. 315-332.

2) Bartolomé Rodríguez, I., 2007. La industria eléctrica en España (1890 – 1936). Estudios de Historia Económica Nº 50.

3) Espejo Marín, C., García Marín, R., 2010. Agua y energía: producción hidroeléctrica en España. Investigaciones Geográficas, nº 51 pp. 107-129. ISSN: 0213-4691. Instituto Interuniversitario de Geografía. Universidad de Alicante.

4) Thirsty Energy: Asegurar la provisión de energía en un mundo donde la disponibilidad de agua es limitada (29-08-2013)

http://www.bancomundial.org/es/topic/sustainabledevelopment/brief/water-...

5) Díaz Morlán, P., San Román, E. Causas de la restricción eléctrica en el primer franquismo: Una aportación desde la historia empresarial. Universidad de Alicante. Universidad Complutense de Madrid.

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