Aqualia
Connecting Waterpeople
iAgua Magazine 25
Inscríbete ya a la presentación de iAgua Magazine 25: La gestión del agua en Europa, el próximo 18 de diciembre.

Un nuevo enfoque para la gestión integrada de los recursos hídricos

1
107
  • Traducción de Cristina Novo.

Sobre el blog

Rolf Keil
Rolf es un Gerente Senior, visionario y creativo con una amplia experiencia global de más de 20 años en los sectores de fabricación industrial, minería, agua, energía, residuos y servicios públicos.
Minsait
· 107
1

Si todos en el planeta consumiéramos la misma cantidad de agua que los habitantes y las industrias de Oriente Medio, sería necesaria una capacidad de abastecimiento más de cinco veces mayor que la de la Tierra.

La desalación de agua de mar es la fuente de captación más accesible y sostenible para generar agua potable, que luego se incorpora a un sistema de gestión integrada de los recursos hídricos. El Oriente Medio ha sido pionero en la transición tecnológica, llevando a la industria de producción de agua potable a utilizar nuevas tecnologías, más competitivas, como la ósmosis inversa. Pero no podemos quedarnos aquí.

La osmosis inversa de agua de mar es la tecnología más avanzada que se ha adoptado, con una tasa de recuperación del 45%, utilizada en el abastecimiento municipal. Las tecnologías de desalación van a mejorar progresivamente para ser aún más competitivas; las soluciones innovadoras como RED (electrodiálisis inversa) y las membranas de cerámica son dos tecnologías destacables dentro de esta gama, que actualmente se encuentran en fase piloto.

Hoy en día, menos del 10% del agua utilizada se somete a un tratamiento que permita su reutilización para usos industriales, agrícolas y gubernamentales, con lo que se recupera un 3% de la producción mediante economía circular.

Durante muchos años, los gobiernos de la región han adoptado modelos de tipo PPP (colaboración público-privada) y BOT (construcción-operación-traspaso), para hacer frente a los enormes gastos de inversión y la capacidad operativa necesarios para prestar servicios de aguas fiables a una población y economía en crecimiento, que se está diversificando hacia un modelo industrial no dependiente de los combustibles fósiles.

En los últimos años, la introducción de fuentes de energía renovables y energía nuclear ha permitido desvincular la producción de agua y de electricidad. Esta separación se considera puntera en cuanto a la producción de agua y de electricidad. Aunque algunas tecnologías en uso actualmente no permiten adaptar de forma independiente las cantidades que se producen, desvincular la producción es el camino a seguir para conseguir flexibilidad.

Hoy en día, menos del 10% del agua utilizada se somete a un tratamiento que permita su reutilización para usos industriales, agrícolas y gubernamentales

Actualmente, esto también parece ser cierto en cuanto a lograr un sistema integrado de gestión de recursos hídricos, ya sea para una ciudad, un estado, un país o una región.

Nuestra responsabilidad es actuar ahora, conectar las diferentes piezas del sistema de producción de agua, gestionar la distribución para usos municipales e industriales, la recogida y el tratamiento avanzado para reutilización.

Teniendo en cuenta su trayectoria de colaboración a nivel de proyectos, los sectores público y privado están listos para, de forma conjunta, reproducir un modelo integrado y adaptarlo a las necesidades locales.

El primer paso es asignar a los usuarios industriales un efluente de aguas residuales tratado, de una única fuente, y designar un periodo de transición, equivalente al cronograma de un proyecto de tipo PPP, para que puedan aprovechar de forma sostenible la cantidad de agua necesaria para un desarrollo industrial competitivo y controlado.

El segundo paso sería la recarga de acuíferos con el efluente tratado sobrante en cada estación, por ejemplo, durante el invierno, cuando las necesidades de agua para riego son menores; de esta forma se reduciría la costosa producción mediante ósmosis inversa que se asigna a ese uso estratégico.

Estos dos pasos han de ocurrir en paralelo con una descentralización gradual y cuidadosamente planificada de las plantas de tratamiento avanzado de efluente de aguas residuales, hacia los alrededores de los puntos de producción de aguas residuales y de los usuarios industriales de agua regenerada, para minimizar las pérdidas por transporte.

La integración de la gestión del agua de esta forma tiene que realizarse desde arriba, y está en consonancia con la visión del Consejo Ejecutivo de los EAU, así como la dirección individual de los Emiratos. Si observamos más de cerca, no estamos tan lejos de conseguirlo.

Este es un llamamiento al sector privado para que participe de manera proactiva e implemente tecnologías avanzadas, con objeto de lograr una mayor eficiencia y sostenibilidad de los procesos anteriores y posteriores al consumo del agua.

Reducir el consumo de energía y convertir los subproductos del proceso de producción de agua en productos valiosos, como biogás, sales industriales y otros, abre nuevas oportunidades.

Puedes leer el post original en Smart Water Magazine.

Comentarios