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¿Miramos para arriba o para abajo?

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Sobre el blog

Rubén Olalla Salmón
Grado en Ciencias Ambientales por la Universidad de Alcalá. Máster en Hidrología y Gestión de Recursos Hídricos. Máster en Sistemas Integrados de Gestión. Apasionado de todo lo que gira en torno al mundo AGUA.
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  • ¿Miramos arriba o abajo?
    Fuente: Agencia Estatal de Meteorología. Ministerio para la Transición Ecológica.

La gestión del recurso agua es un asunto prioritario, actual y universal. Es igual cómo, cuándo y dónde leas esta frase. A veces por su extraordinaria cantidad, en otras por su escasez y en otros casos por su necesario y controvertido papel en el eje político, social y económico de un territorio. En nuestro país, vivimos con la sombra permanente de las dos Españas, la del norte (protegida por la orografía) y la del sur (en déficit) y siempre condicionada por las épocas torrenciales, trasvases y por otros milagros pluviales.

Como se indica en el propio título de este artículo, los temas del agua no escapan de la visión global e integral de nuestro territorio. Y no digo de mirar arriba (hacia zonas cantábricas) o hacia abajo (Andalucía, Murcia y el sur de España). Me refiero a la suma importancia de tener una planificación bien dimensionada de los recursos hídricos disponibles, una gestión eficaz y equitativa y un uso sostenible del agua en todo el territorio. Como en la economía de una casa, donde no se puede gastar lo que no se tiene, en temas del agua pasa exactamente lo mismo. En otro artículo, destacaba uno de los paradigmas en la cultura del agua (¿y si el agua fuera más caro?), tal vez en ese caso primaríamos más cada gota y cada minuto bajo el agua.

Para completar esta idea, y conocida la situación tan variable en el plano hídrico que hemos vivido en el último año, he extraído y analizado los datos que ofrece la plataforma embalses.net y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Tal y como se puede observar en las gráficas, el pasado mes de junio ha sido de los más húmedos que se conocen, con una precipitación media de 50 mm (l/m2), valor que supera en un 61% el valor normal, que es de 31 mm (serie 1981-2010). Por cuencas hidrográficas, este aumento respecto a la media se hace patente en cuencas como la del Duero (224% más de precipitaciones, respecto a la media) o incluso, las del Júcar y Segura (con un 169 y 195%, respectivamente). Son porcentajes ilusionantes y que han aliviado la situación preocupante de nuestras cuencas.

El pasado mes de junio llovió un 61% más que la media de los últimos 30 años

El aumento interanual de las precipitaciones se hace visible en el buen estado de los embalses. Según datos de la plataforma embalses.net (datos del 30 de julio de 2018), el agua embalsada en España se sitúa al 65,06% de su capacidad (36.481 hm3) frente al 47,84% de la misma semana el año pasado (26.826 hm3), más de 10.000 hm3 más de agua en nuestros embalses en tan solo un año. Por cuencas, destacan la del Duero, con un aumento del 32% de su capacidad (73,05% frente al 41,41%), la del Ebro, con un aumento del 23% de su capacidad (83,13% frente al 60,69%) y la del Tajo con un aumento del 20% en las reservas (64,43% frente al 45,54%). En las cuencas del sur, sin embargo, este aumento no es tan alto. En la cuenca del Segura es del 4,8% (25,7% frente al 21,1%) e incluso en la del Júcar, hay un descenso en la reserva del 0,2% (pérdida de 9 hm3) respecto al año 2017. Hay dos Españas, y los datos no fallan. Si bien, con todo y con eso, los registros de precipitaciones nos han dado un pequeño respiro para sobrellevar con margen la estación estival, siempre peligrosa para la gestión del uso del agua y de los recursos.

Con este artículo no trato de alertar, ni de quedarme únicamente en los datos y conformarnos con la herencia pluvial de esta primavera y este primer semestre del año. Sería un grave error mirar hacia el pasado y conformarnos con los datos registrados. Es cierto, que en otoño la situación era grave, el primer tercio de invierno las lluvias no aparecían y la sequía en España era cada vez más, una realidad palpable que una paranoia de unos cuantos. Si os fijáis en mi perfil de twitter, tengo por costumbre compartir cada martes, los datos que desde el Ministerio de Transición Ecológica se publican de la evolución de la reserva hidráulica en nuestro país. No se trata de quedarse en el número, es preciso conocer el intersemanal, la diferencia respecto al mes pasado e incluso respecto a las mismas fechas del año pasado. Así, poco a poco, entenderemos más y sabremos interpretar de una manera lógica y sensata la situación que atravesamos. Esta tendencia creciente de la que os hablaba antes está viéndose frenada en las últimas semanas por razones evidentes (las altas temperaturas y la evapotranspiración tan alta de estas épocas del año reducen la reserva hidráulica), si bien es cierto los datos actuales de reserva (65,1%) nos tranquilizan. Miremos arriba (esperando que caigan precipitaciones) o miremos abajo (y pongámonos manos a la obra por cuidar y proteger el agua), sigamos en la línea del respeto y cuidado por el recurso que nos une, por el más transparente de todos y por el más importante: el agua. ¡Feliz verano a todos!

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