Aqualia
Connecting Waterpeople
Molecor
ADECAGUA
ISMedioambiente
Red Control
GS Inima Environment
J. Huesa Water Technology
Xylem Water Solutions España
VisualNAcert
TecnoConverting
Elliot Cloud
Grupo Mejoras
ABB
SCRATS
Aganova
Innovyze, an Autodesk company
Kurita - Fracta
Fundación CONAMA
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Cajamar Innova
CAF
TEDAGUA
NOVAGRIC
HANNA instruments
Barmatec
Idrica
AGENDA 21500
Fundación Biodiversidad
DATAKORUM
Saleplas
Fundación Botín
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
Control Techniques
biv Innova
Bentley Systems
ITC Dosing Pumps
ESAMUR
UPM Water
Aqualia
LACROIX
Terranova
Blue Gold
Ingeteam
Saint Gobain PAM
Rädlinger primus line GmbH
Aigües Segarra Garrigues
Mancomunidad de los Canales del Taibilla
AECID
Gestagua
IIAMA
Sacyr Agua
Likitech
Minsait
s::can Iberia Sistemas de Medición
STF
Confederación Hidrográfica del Segura
ICEX España Exportación e Inversiones
Agencia Vasca del Agua
FENACORE
Consorcio de Aguas de Asturias
Cibernos
BELGICAST by TALIS
Insituform
Asociación de Ciencias Ambientales
NTT DATA
AZUD
Baseform
CALAF GRUP
Elmasa Tecnología del Agua
Hidroconta
Hach
ACCIONA
Global Omnium
DAM-Aguas
Lama Sistemas de Filtrado
UNOPS
Vector Motor Control
TFS Grupo Amper
SEAS, Estudios Superiores Abiertos
Smagua
AG-ZOOM
Ulbios
Redexia network
Almar Water Solutions
BACCARA
AMPHOS 21
EMALSA
EPG Salinas
IAPsolutions
Danfoss
Regaber
Kamstrup
Isle Utilities
ONGAWA
Filtralite
FLOVAC
Schneider Electric
Prefabricados Delta
Fundación We Are Water
Catalan Water Partnership

Smart City, o ¿Smart Green City?

Sobre el blog

Belén Sánchez Baeza
Fundadora de "Viviendo Gota a Gota". Consultoría de Agua y Permacultura.

Últimamente he leído numerosos post sobre las Smart Cities, sobre las cuales aún no hay un consenso sobre una definición concreta, pero en mi humilde opinión creo que la que mejor la define es una ciudad que combina avances tecnológicos, eficiencia energética y sostenibilidad, centrando al ciudadano como agente impulsor de este cambio.

Al fin y al cabo son el resultado de una necesidad cada vez más imperiosa de orientar nuestro modo de vida hacia la sostenibilidad, persiguiendo un equilibrio entre el medio ambiente y el consumo de los recursos naturales.

En España un 80% de la población vive en ciudades y un 68% en ciudades de más de 50.000 habitantes. Parece clara la necesidad de plantear qué cosas hay que mejorar en las ciudades para la prestación de bien públicos y privados", ha comunicado recientemente el ministro de Industria, José Manuel Soria, a la vez que hacía público la asignación de un presupuesto de 188,3 millones de euros destinado al Plan Nacional de Ciudades Inteligentes, financiado en parte con fondos FEDER.

Para todos es sabido que la época de grandes actuaciones en infraestructura ha quedado atrás dando paso a un nuevo enfoque de optimización, en eficiencia y eficacia, de la gestión de los recursos de que disponemos.

Desde la Unión Europea, se redacta el tratado 20-20-20, con la firme intención de que en el año 2020:

Por lo que sería lógico tener en cuenta estas directrices dentro del desarrollo de estas nuevas ciudades, dentro de este nuevo modelo de sociedad, más participativo y sostenible.

A nuestro alrededor ya podemos encontrar ejemplos como el de Francia, que ha impulsado una ley por la cual las nuevas construcciones deben de tener, además de energía solar, cubiertas verdes, las cuales regulan la temperatura de los edificios, siendo un gran aislante y reducen las emisiones de CO2; Copenhague la cual quiere ser la primera ciudad en el mundo con emisiones neutras de CO2 en 2025, presentado además un ambicioso proyecto para dejar de utilizar combustibles fósiles en 2050.

En junio del 2012 se fundó en España la “Red española de ciudades inteligentes” (http://www.redciudadesinteligentes.es/), cuya misión es la de “promover la gestión automática y eficiente de las infraestructuras y los servicios urbanos, así como la reducción del gasto público y la mejora de la calidad de los servicios, consiguiendo de este modo atraer la actividad económica y generando progreso. La innovación y el conocimiento, apoyados en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), son las claves sobre las que basar el progreso de las ciudades en los próximos años, haciendo más fácil la vida de los ciudadanos, logrando una sociedad más cohesionada y solidaria, generando y atrayendo talento humano y creando un nuevo tejido económico de alto valor añadido.”.

Tenemos ante nosotros la posibilidad de hacer un cambio en nuestro modelo de vida y nuestra relación con la naturaleza

Sin embargo, entre tanta “actividad económica”,”progreso”, “tejido económico de alto valor añadido” ya comienzo a echar de menos algunos matices dentro de esta misión, ¿dónde se habla de sostenibilidad?, ¿en qué punto se deja la participación ciudadana?, ¿y la reducción del consumo de energía y de las gases de efecto invernadero?

Si uno bucea un poquito en las noticias encuentra que grandes corporaciones como Indra (A Coruña, Gijón…), Endesa (Almería y Málaga) o Telefónica (Ponferrada, Santander…), ya tienen sus contratos para convertir una ciudad determinada en una “Smart City”.

Sócrates dijo “En realidad no puedo enseñar nada a nadie, sólo puedo hacerlos pensar”, por lo que si este gran filósofo no podía enseñar nada a nadie mucho menos lo haré yo. Ahora bien, déjenme que intente al menos hacerles reflexionar.

Tenemos ante nosotros la posibilidad de hacer un cambio en nuestro modelo de vida y nuestra relación con la naturaleza, ya que medios y disponibilidad económica hay. Pero ¿dejaremos pasar esta gran oportunidad centrándonos única y exclusivamente en los avances tecnológicos informáticos y olvidándonos de la sostenibilidad y la participación ciudadana?, ¿Por qué no hablar de Smart Green City, en lugar de Smart City?

Según un reciente informe publicado por la ONU, si mantenemos el actual modelo de consumo, en el año 2030 las necesidades de la sociedad habrán crecido exponencialmente: el mundo necesitará el 50% más de comida, el 45% más de energía y el 30% más de agua.

Estoy de acuerdo que invertir en innovación tecnológica es necesario, pero no es el único camino, ya que la tecnología de por sí, ni se respiran, ni nos alimenta, y esto último también forma parte de la “calidad de vida” que deseamos y merecemos.

¿Ustedes qué opinan?

Redacción iAgua

La redacción recomienda

29/09/2017 · 753 2

Liquid Shard installation @ Pershing Square