Una gestión óptima del agua, en su ciclo completo, y además desde un punto de vista de región, nos obliga sin duda a tener una estrategia. El modo bombero, que es el que tienes que aplicar cuando no tienes estrategia, consume toda tu energía y encima no te permite avanzar.
En el caso del Principado de Asturias, desde la dirección general del agua, hemos desarrollado los planes directores de abastecimiento y saneamiento que marcan claramente nuestra hoja de ruta, mínimo hasta 2030 pero con una visión clara de futuro.
En el caso del abastecimiento, lo que fija el plan como objetivo es disponer de recurso suficiente en cantidad y calidad para todo el territorio. En este punto os preguntaréis la mayoría si esto no es así ahora con lo que llueve en Asturias, pues la respuesta es que sí, que en Asturias llueve mucho pero nuestra región tiene muy poca capacidad de regulación. Vamos, que llover llueve, pero la capacidad de almacenamiento es pequeña, contamos con una capacidad de almacenamiento de 8 meses cuando en cualquier embalse del Sur pueden tener una capacidad de almacenamiento de 4 o 5 años. Eso nos lleva a establecer una serie de acciones estratégicas para que todo el territorio tenga garantizado ese recurso.
Es importante un matiz, el número de recurso regulado es una media verdad, porque el recurso regulado de Asturias, con los embalses de Tanes y Rioseco a la cabeza, es un recurso complementario para la mayoría de las poblaciones. Este recurso se complementa con agua de manantiales principalmente. En Asturias tenemos 1.700 captaciones de las que solo el 40% son de titularidad municipal. La clave para ver la foto completa, es que estas captaciones mayoritariamente proceden de manantiales y ante un episodio de sequía el primer elemento en resentirse es el manantial. Por tanto, ante escenarios de cambio climático, cada vez se solicitará más recurso de este plan B o fuente complementaria que es el agua embalsada.
No es posible actuar en una materia tan importante como es el agua sin tener una foto completa de la situación, y para eso es fundamental tener una estrategia
Todo eso lleva a que la estrategia como región sea llegar a todos aquellos puntos a los que por falta de infraestructuras, que no de cota, no se llegaba a día de hoy desde el agua embalsada, además coinciden con puntos costeros, como puede ser Llanes, con una presión turística adicional en verano, lo que viene siendo Murphy elevado al cuadrado.
Otro elemento fundamental como región es la industria, siendo una industria pesada altamente consumidora de agua. Una prioridad en esta estrategia sobre el abastecimiento es garantizar el recurso tanto a la industria existente como a la futura. En este caso, la estrategia pasa por obtener un recurso que no sea competitivo frente al uso de los ciudadanos, un recurso cuyo destinatario sea la industria. Para ello lo que tenemos ya en ejecución es el proyecto de agua regenerada de Villapérez, que no solo obtiene un recurso de muy elevada calidad a partir de agua residual urbana, sino que además lo distribuye hasta los dos principales polos industriales ubicados en Gijón y en Avilés.
El elemento que nos ayuda en la gestión y gobernanza sin duda es la digitalización. En nuestro caso, nuestra estrategia de digitalización siempre la hemos entendido como un paso a paso, es decir, ir poco a poco viendo lo que queremos y, para obtener lo que queremos, ver qué datos necesitamos. Por ello, en un primer paso nuestro objetivo es obtener la disponibilidad de recurso y ser capaz de conocer esa disponibilidad a unos meses vista, una previsión a medio plazo, y siempre buscando tendencias, no números exactos. Eso nos lleva a digitalizar las captaciones, por ejemplo, pero intentando no digitalizar únicamente el caudal captado, sino también el caudal fluyente.
La principal reflexión a la que nos lleva todo esto es que no es posible actuar en una materia tan importante como es el agua sin tener una foto completa de la situación, y para eso es fundamental tener una estrategia, es además algo clave para los propios gestores, porque si no estás abocado a moverte como pollo sin cabeza.