Redacción iAgua
Connecting Waterpeople
CETA2020
Consulta el avance del programa y compra ya tu entrada con descuento.

Waterpeople, ¡ya tenemos plaza!

4

Sobre el blog

Vicente R. Navarro Planas
Ingeniero Civil y Máster en Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente. Bloguero en iAgua. Voluntario activo en una ONG de sensibilización y cooperación para el desarrollo. Equipo de Relaciones Internacionales y Sostenibilidad (YWP-Spain)
Minsait
· 0
4
  • Waterpeople, ¡ya tenemos plaza!

Quizás otra persona no le hubiera dado importancia a esta vetusta fuente ya clausurada y de rejilla oxidada. No obstante, si te sientes Waterpeople, lo cierto es que lo complicado es no prestarle atención. Intuí que algo especial podría pasar aquella tarde de domingo.


Imagen 1. Vetusta fuente clausurada en la Calle del Convento.

Había estado asistiendo ese fin de semana a un curso de cocina japonesa (quienes quieran unas buenas recetas de Ramen Tonkatsu, Katsudon, Yakitori y/o sopa de miso, entre otras especialidades asiáticas, que no duden en preguntarme) en un hotel de turismo de interior, con mucho encanto y situado en el barrio antiguo de Artá. Esta localidad es uno de esos rincones de visita obligada en la isla de Mallorca. Aúna con maestría patrimonio, tradición, modernidad, naturaleza y turismo. Un turismo mucho más sostenible con el entorno que el modelo low-cost y “todo incluido” que predomina en otras partes de la isla: los hoteles rurales, agroturismos y actividades lúdicas como el senderismo en plena naturaleza han permitido la desestacionalización del turismo en los meses de verano.

Continué con el paseo y, casual o causalmente, seguí avistando callejuelas que me hacían presentir que algo podría suceder. Seguramente por esta travesía de la Calle Mayor pasaba una de las acequias (síquia en mallorquín) que abasteció de agua al pueblo y que era cuidada y mantenida probablemente por siquiers (acequieros), como Siquier se apellida mi siempre admirado profesor de Matemáticas (no dejes nunca de mirar el cielo y más allá, Miquel). Se trataba de una profesión tan vocacional como patrimonio cultural y humano que debe preservarse. Eran la Waterpeople en un pasado no tan lejano.


Imagen 2. Callejuela de la Acequia de Arriba.

[...] siquiers (acequieros), [...] una profesión tan vocacional como patrimonio cultural y humano que debe preservarse. Eran la Waterpeople en un pasado no tan lejano.

Subiendo la Calle Mayor, un “sonriente hidrante con gafas” apareció también en mi camino. Cualquiera hubiera dicho que desde hacía un buen tiempo nadie del cuerpo de bomberos había pasado por la arqueta para quitar la tapa de fundición y acoplar mangueras con el fin de apagar algún fuego descontrolado, felizmente. Tal vez por ello sonríe la señal de la boca de incendio.


Imagen 3. El sonriente hidrante con gafas.

En plena Calle Mayor, me encontré con Casa Botella, un pequeño comercio cuyo nombre me trajo a la memoria el debate que mantuve, mientras cenábamos Katsudon, con una mujer argentina del curso de cocina sobre el agua embotellada. Si eres Waterpeople, bebes agua del grifo o haces todo lo posible (y más) para que así pueda ser, creas conciencia y sensibilizas al respecto. En los escaparates de esa tienda, no parecía haber botellas de plástico, pero sí de vidrio (¡menos mal!); también setrills (vinagreras o aceiteras); vajillas para el dulce hogar; cestas de mimbre; morteros y cacharros de cerámica, que me recordaron a los que tenía mi padrina (abuela en mallorquín).


Imagen 4. Pequeño comercio Casa Botella y sus escaparates en la Calle Mayor.

Si eres Waterpeople, bebes agua del grifo o haces todo lo posible (y más) para que así pueda ser, creas conciencia y sensibilizas al respecto.

Y tras caminar 150 metros más por la misma Calle Mayor, llegué a la Calle del Ángulo, que bien se merece su nombre, como podéis observar. Esta calle angulosa y sinuosa finalizaba en una plaza.


Imagen 5. La sinuosa Calle del Ángulo.

Una plaza ovalada en pleno casco antiguo de Artá. Subí los escalones y me acerqué al rótulo naranja amarillento del centro de la misma.


Imagen 6. Plaza ovalada en el casco antiguo de Artá.

"Plaça de l´Aigua!" (Plaza del Agua). Me estremecí y un escalofrío me recorrió todo el cuerpo al ver el título. Me dispuse a leer con toda mi atención (transcribo lo que leí): “A lo largo de la ocupación islámica de Artá y durante los primeros siglos después de la conquista catalana, existía una importante red hídrica que pasaba por este punto y que suministraba agua a los huertos de la zona. En el siglo XIX la plaza se convirtió en un gran depósito subterráneo que disponía de una bomba con la que la gente del pueblo extraía el agua. Actualmente esta infraestructura está en desuso”.


Imagen 7. Rótulo y explicación de la Plaza del Agua.

Todo había adquirido sentido ahora. El agua que fluía por las acequias, como la situada en aquella calle del principio del paseo (y alguna más), pasaba por esta misma plaza y abastecía de agua a las zonas agrícolas colindantes. Los campesinos mulsumanes diseñaron y construyeron estos sistemas hidráulicos alrededor de Artá, que se siguieron aprovechando tras la conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón. Por otro lado, y ya en pleno auge de la Revolución Industrial, la bomba de agua de hierro fundido y con el escudo del municipio de Artá marcado, que ahora hacía de farola en medio de la plaza, permitía extraer (accionando una manivela) agua del depósito enterrado.


Imagen 8. Antigua bomba de agua de hierro fundido y ahora farola en la Plaza del Agua.

Seguramente esa actual farola, antes bomba de agua, fue testigo de numerosas conversaciones entre mujeres artanencas que venían a recoger agua a esta plaza con sus jarras o cántaros y, además, se ponían al día con los últimos chismes del pueblo. Este maravilloso dibujo de Nicolás Casellas, antiguo Jefe de los Servicios Comerciales de Correos y Telégrafos de Baleares, representa fielmente una escena cotidiana que se repetía en el antiguo Artà preturístico en la misma plaza.


Imagen 9. Dibujo fantástico de la Plaza del Agua de Nicolás Casellas.

Seguramente esa actual farola, antes bomba de agua, fue testigo de numerosas conversaciones entre mujeres artanencas que venían a recoger agua a esta plaza con sus jarras o cántaros y, además, se ponían al día con los últimos chismes del pueblo.

La curiosidad y la inquietud pueden conmigo y me adentro sin titubear en el café bistró Forn Nou (Horno Nuevo) de la plaza, que en primera instancia parece muy acogedor. Me recibe en la entrada un plato con ensaïmades (el dulce por antonomasia de la gastronomía mallorquina) y cocas de patata (unos bollos también dulces y típicos de Valldemossa, muy probablemente el pueblo más precioso de la Sierra de Tramuntana y cuya visita es imprescindible si pisas Mallorca). La barra del bar me seduce con cervezas, vinos y vermús, que me evocan a la reciente noche del Congreso Young Water Professionals de Madrid en que salimos de tapeo por el barrio de La Latina. Sin embargo, hace frío fuera (sí, en Mallorca no hay caloret siempre y no vamos a la playa todo el año) y me apetece algo caliente como una infusión para entrar en calor. El ambiente agradable y tranquilo invita a que te quedes a disfrutar del momento.


Imagen 10. Café bistró "Forn Nou" en la Plaza del Agua.

Fijo mi mirada en el suelo del local, donde hay un cristal empañado con gotas de agua. El camarero que me sirvió la tisana se percata de que estoy concentrado en ese cristal, se acerca a mí y me comenta:

- Ese cristal tapa un pozo que hay abajo.

- ¿Un pozo? ¿Y qué profundidad tiene? (Yo)

- Medio metro, más o menos. Ahora, que es invierno, casi no se ve el fondo. Suele empañarse el cristal, pero en verano se puede ver con más nitidez.


Imagen 11. Cristal empañado de gotas de agua y que tapa el pozo.

Ato cabos y creo que ese pozo pudo alimentar, en el pasado, el depósito que estaba enterrado bajo la bomba de hierro fundido de la Plaza del Agua.

Y salgo del café bistró y sigo en la Plaça de S´Aigua (en mallorquín utilizamos el artículo “salado”, como es/so, sa, es/ets/sos, ses, no porque nos "osmoticemos" con el agua de mar por estar rodeados de ella, aunque quizás también puede que nos afecte, sino que es un rasgo dialectal que nos caracteriza).


Imagen 12. Cartel municipal de la Plaza del Agua con artículo "salado".

En poco rato se ha hecho de noche. Ya han encendido las luces de la farola de hierro fundido que antaño sirvió como bomba de agua. Y, mientras llueve a cántaros en esta fría noche de invierno en la isla, me despido con esta estampa nocturna de la Plaza del Agua, la Plaza de la Waterpeople, porque si no recordamos, entendemos y preservamos nuestro patrimonio hidráulico, perdemos una parte importante de nuestra esencia. Y, sin duda, pierde también nuestra gran pasión: el agua.


Imagen 13. Encendido de luces de la farola-bomba de agua en la Plaza del Agua.

[...] la Plaza del Agua, la Plaza de la Waterpeople, porque si no recordamos, entendemos y preservamos nuestro patrimonio hidráulico, perdemos una parte importante de nuestra esencia. Y, sin duda, pierde también nuestra gran pasión: el agua.  

Fuente de las imágenes:

  • Imagen 9. Autor del dibujo: Nicolás Casellas.
  • El resto de imágenes son de cosecha propia de este servidor, el autor de este artículo.

Comentarios

La redacción recomienda

11/12/2019 · Cambio Climático · 10.161 1

Congreso Nacional YWP Spain Bilbao 2017- Vicente Rafael Navarro

20/11/2019 · Eventos · 4.781 6
#YWPALaResistencia