Innovyze, an Autodesk company
Connecting Waterpeople
TecnoConverting
Saint Gobain PAM
ESAMUR
Elmasa Tecnología del Agua
STF
Smagua
Asociación de Ciencias Ambientales
Lama Sistemas de Filtrado
Fundación We Are Water
CALAF GRUP
ADECAGUA
Kamstrup
Global Omnium
UNOPS
Control Techniques
Aigües Segarra Garrigues
DAM-Aguas
Saleplas
Almar Water Solutions
Blue Gold
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
Consorcio de Aguas de Asturias
Ulbios
Redexia network
Bentley Systems
Innovyze, an Autodesk company
CAF
Fundación CONAMA
AZUD
AGENDA 21500
Cajamar Innova
AECID
Hach
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Idrica
LACROIX
Cibernos
ITC Dosing Pumps
HANNA instruments
NaanDanJain Ibérica
Baseform
Mancomunidad de los Canales del Taibilla
s::can Iberia Sistemas de Medición
J. Huesa Water Technology
Grupo Mejoras
Gestagua
NOVAGRIC
EMALSA
IIAMA
GS Inima Environment
FENACORE
Vector Motor Control
Terranova
Molecor
Fundación Biodiversidad
Kurita - Fracta
BACCARA
TEDAGUA
Elliot Cloud
Rädlinger primus line GmbH
Regaber
EPG Salinas
Isle Utilities
Aganova
ABB
VisualNAcert
ISMedioambiente
SEAS, Estudios Superiores Abiertos
Prefabricados Delta
Hidroconta
Sacyr Agua
BELGICAST by TALIS
Miya Water
DuPont Water Solutions
Fundación Botín
Agencia Vasca del Agua
Schneider Electric
Aqualia
UPM Water
Insituform
Ingeteam
biv Innova
IAPsolutions
Catalan Water Partnership
Minsait
Red Control
Likitech
SCRATS
ICEX España Exportación e Inversiones
Grundfos
ACCIONA
Xylem Water Solutions España
Barmatec
Confederación Hidrográfica del Segura
Filtralite
FLOVAC

Diez ríos de nuestro planeta aportan el 95% del total de plásticos que llegan a nuestros mares

  • Diez ríos nuestro planeta aportan 95% total plásticos que llegan nuestros mares

Sobre el blog

Xavi Duran Ramírez
Responsable de prensa en la Agencia Catalana del Agua (ACA). Doctorando en Periodismo y Comunicación. Máster en Dirección de Comunicación Institucional y Empresarial.
Molecor

Temas

El Nilo, el Níger o el Ganges son cursos fluviales que han sido decisivos en el desarrollo de grandes civilizaciones, y el aumento y crecimiento de la población en los territorios por donde pasan. Seguramente, en caso que no hayamos visto estos ríos, nos vienen a la cabeza imágenes idílicas, proporcionándonos perfectas estampas con una puesta de sol encima del agua y deseando perdernos en un lugar así.

Esta imagen onírica, sin embargo, se os desvanecerá de golpe si aportamos un dato procedente de un estudio del Centro Helholtz para la investigación medioambiental  y recogido por National Geographic. Ubicado en Leipzig, esta institución destacó a mediados de este año que ríos como el Nilo, el Ganges, el Indo, el Níger, el Mekong, junto con otros cinco como el río Amarillo, el Hai, el Amur, el Yangtsé y el río de las Perlas, son los responsables de transportar hasta el mar el 95% del total de los residuos plásticos y que suponen una cantidad cercana a los 3 millones de toneladas.


Mapa con la distribución de los diez ríos que más residuos aportan. Fuente: Elaboración propia.

El 76% de la población mundial

Se puede caer en el error de responsabilizar a los países por donde pasan estos ríos. Tengamos en cuenta que la mayoría de los ríos implicados tienen un caudal muy elevado y muchos km2 de cuenca, factores que favorecen el transporte de residuos. Si bien es cierto que las medidas para evitar la propagación de estos elementos indeseables se pueden mejorar, debemos tener en cuenta que la mayoría de estos ríos son asiáticos, un continente que aglutina el 60% de la población mundial (4.400 millones de habitantes), según datos de las Naciones Unidas. EL otro continente implicado, que es África, tiene unos 1.200 millones de habitantes, lo que supone el 16% del total.

Estos 10 ríos transcurren por los continentes de África y Asia, que aglutinan el 76% de la población mundial, con un total de 5.600 millones de personas

Son, por lo tanto, cursos fluviales que reciben importantes impactos, desde la sobreexplotación, la mala gestión de las aguas depuradas, vertidos incontrolados y residuos que llegan al agua y que contaminan, entre otros.

Cerca de 13 millones de toneladas al año

Se estima que entre cinco y trece millones de toneladas de plástico desembocan anualmente en los océanos, tal y como informaron varios medios como Antena 3 Noticias. Los efectos, desgraciadamente, son ampliamente conocidos por todos y todas. El primero de todos, más notorio por las imágenes que hemos visto a través de los medios de comunicación y las redes sociales, son los animales marinos (principalmente ballenas y tortugas) que mueren por ingerir plástico que confunden con alimento. El segundo problema, más invisible pero igual o incluso más preocupante, es la contaminación del agua con micro plásticos.


Caudales de los principales ríos analizados en el estudio. Fuente: Wikipedia/Elaboración propia

El Índico y el Pacífico, los más perjudicados

De los diez ríos que aportan más residuos a los océanos, seis desembocan en el océano Pacífico, dos en el Índico, uno en el Atlántico y uno en el mar Mediterráneo.

No es de extrañar que esto se pueda relacionar con la gran isla de plásticos que se encuentra entre California y Hawái y que se estima que tenga el tamaño de tres veces el territorio de Francia. Viendo la dinámica de las corrientes marinas en este sector del mundo se puede comprobar que favorecen la formación y crecimiento de esta isla plástico, y más teniendo en cuenta que seis de los ríos de este estudio desembocan en este océano. 


Las principales corrientes oceánicas. Fuente: Wikipedia

No es un problema lejano

Podemos sacar la conclusión equivocada de que esta problemática no nos afecta porque los principales ríos implicados en el estudio están muy lejos de nosotros. Nada más lejos de la realidad. El resto de cursos fluviales que hay en el mundo también transportan residuos que no deberían estar presentes. Hace una semana publiqué un post apelando a la corresponsabilidad ciudadana, donde publiqué dos fotografías con los restos de plásticos arrastrados por el caudal de dos ríos catalanes. La gestión de nuestros residuos debe ser adecuada y no caer en el error que cuando la basura esté fuera de casa, el problema no vaya con nosotros. Todo lo contrario, el impacto que podemos provocar algún día se nos volverá en contra, a nosotros y a las futuras generaciones.