La extracción de agua subterránea para usos agrícolas en la India se multiplica por 7 en 50 años

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Sobre el blog

Xavi Duran Ramírez
Responsable de prensa en la Agencia Catalana del Agua. Periodismo (UAB) y Humanidades (UPF). Máster en Dirección de Comunicación (UAB), Máster en Periodismo Ambiental (IIFA) y Máster en Gestión Hotelera y Turismo (ENEB/Ui1).
  • extracción agua subterránea usos agrícolas India se multiplica 7 50 años

La India es uno de los claros ejemplos de país que ha pasado de ser subdesarrollado a erigirse como una de las futuras potencias mundiales. Su proyección actual hace esperar que en 2050 sea la tercera potencia mundial, por detrás de China y Estados Unidos. El país asiático se está convirtiendo en un gran proveedor mundial de servicios, debido a la cada vez mayor y mejor formación de sus ciudadanos y por tener unos costes salariales más bajos respecto a otros países.

Sin duda, esta es una gran noticia para un país que durante muchos años ha tenido muchas dificultades por tirar adelante. Sin embargo, el crecimiento no está siendo sostenible y ello está comportando el agotamiento de las aguas subterráneas.

El 60% de las aguas subterráneas en la India se destinan a usos de riego agrícola, cada vez más crecientes, en detrimento del recurso superficial

Según el Ministerio de Recursos Hídricos de la India, cerca del 50% de las demandas urbanas e industriales se satisfacen con agua subterránea. Este valor sube más (60%) en el agua que se destina para el riego agrícola, mientras que los acuíferos suponen más del 85% del agua para uso doméstico en entornos rurales. Queda patente, pues, que el agua subterránea es vital para garantizar todas las demandas del país. El sector que experimenta un crecimiento más importante es la extracción de agua para usos agrícolas, que en 50 años se ha multiplicado por 7. Se calcula que el 85% del agua utilizada en el país es para usos agrícolas.  En el siguiente gráfico se puede comprobar que el principal uso del agua en la India es para el riego y la proyección de demandas para el horizonte 2050. 

 

Distribución irregular de las lluvias


Pluviometría en la India. Fuente. Wikipedia

Con la intensiva explotación de los acuíferos, debemos analizar cual es su capacidad de recarga. Cierto que el país recibe una gran cantidad de lluvias (4.000 l/m2), pero el 80% de éstas se concentra en 4 meses, durante el monzón (los meses de verano). Esto provoca que durante la mayor parte del año haya zonas con una gran escasez de agua, sobre todo en el centro y el sur del país. En el oeste del país, las regiones de Rajastán y Gujarat tienen un clima árido, en el norte (regiones de Uttar Pradesh, Madhya Pradesh, Chhattisgarh, Bihar y Jharkhand) es subtropical húmedo, mientras que en el resto del país (centro y sur), es predominantemente monzónico (alternancia de la época de los monzones con periodos de falta de lluvias). 

16% masas de agua subterránea sobreexplotadas

Del total de unidades de aguas subterráneas contabilizadas en la India (más de 6.600), en 2011 el 16% estaban catalogadas como sobreexplotadas (2 puntos más que en 2009), mientras que el 1% estaba salinizado.Hay, sin embargo, previsiones más negativas arrojadas por científicos de la Universidad de Utrecht, los cuales calculan que algunos acuíferos como el de la cuenca alta del Ganges, así como también los del sur de España e Italia, se podrían agotar entre 2040 y 2060.Este agotamiento se debería a que unos 1.800 millones de ciudadanos estarían viviendo en zonas donde los niveles de aguas subterráneas estarían muy bajas a causa de su sobreexplotación.

En el anterior mapa se observa que los acuíferos más sobreexplotados están al oeste del país, precisamente en las regiones con un clima más árido y con un régimen bajo de lluvias. Las variaciones de los grandes acuíferos se pueden detectar vía satélite, pero no ocurre lo mismo con pequeñas masas subterráneas. Para controlar la variación de los niveles es crucial una red de monitoraje, que permita analizar los descensos de volumen, identificar las causas y aplicar planes de gestión para evitar su sobreexplotación. Sobre este aspecto, la India se ha puesto las pilas y en la actualidad dispone de 2.500 redes de monitoraje, cuando en 1978 sólo tenía 18. 

Los ríos, malas alternativas

Nueva Delhi, la capital del país, está habitada por 25 millones de habitantes. Las demandas urbanas se satisfacen con el agua del río Yamuna (afluente del Ganges). Sin embargo, este curso fluvial, al pasar por la capital, recibe grandes cantidades de agua residual sin tratar, lo que provoca que esté muy contaminado. Este patrón se repite en el 70% del resto de ríos de la India, con altos niveles de contaminación y que imposibilitan su uso para satisfacer las diferentes demandas. Cogiendo información de la Comisión Central de Agua del Gobierno de la India, observamos que en varios tramos del río Ganges hay concentraciones medias de coliformes fecales de 14.000 mg/l. 

La pluviometría en la India se caracteriza por 4 meses con intensas lluvias del monzón y el resto del año con escasez de precipitaciones

Un estudio de PRS Legislative Research muestra precisamente este abandono progresivo del uso de agua superficial: si en 1950, el 60% de las demandas de agua para uso agrícola se satisfacían con agua superficial (y el 30% con aguas suberráneas), en 2009 la tendencia se había intercambiado: 30% del agua para riego procedente de los ríos y 60% procedente de las aguas subterráneas. Un indicador que demuestra que el agua de río cuenta cada vez con peor calidad y que se tendría que actuar al respecto. 

El saneamiento, la asignatura pendiente

Un estudio sobre el estado del saneamiento en la India desvela que sólo hay 234 depuradoras activas en el país (datos de 2008), de las cuáles, sólo el 5% están ubicadas en ciudades con ríos. Otro dato muy preocupante que se da a conocer en el citado estudio es que sólo el 60% del agua saliente de los procesos industriales recibe el tratamiento adecuado. Precisamente las dos principales ciudades del país, Delhi y Mumbai, que generan el 17% del total de aguas residuales producidas en el país, sólo tienen un 40% de capacidad instalada de saneamiento, según informo The Guardian hace 3 años. En el resto del país, la situación es todavía más preocupante, ya que sólo el 30% de las aguas residuales generadas por la actividad doméstica recibe tratamiento. El resto, se vierte en pozos abiertos o directamente al suelo. De este modo, en vez de resolver un problema generas otro, ya que inflitras agua contaminada en las aguas subterráneas. 

La mayoría de ríos de la India están contaminados por no disponer de sistemas de saneamiento urbanos, lo que les hace que no sean aprovechables para las demandas

No aprender de los errores de los países desarrollados

Se considera a la población de Bután como los más felices del mundo. Uno de sus ciudadanos aseguró en una entrevista de televisión que tenían suerte de ser un país subdesarrollado porqué de este modo no cometían los mismos errores que los países desarrollados y aprendían a ser más felices.

En la India, precisamente, no han actuado con esta previsión y han cometido los mismos errores que los países desarrollados. Ahora que el problema de la contaminación es un hecho, la que será tercera potencia mundial en 2050 tendrá que abordar el problema de un modo claro y sin dudas. La implantación del saneamiento es un primer paso, pero el siguiente debe ser el crecimiento sostenible de un país, mediante importantes inversiones en infraestructuras hídricas (algo que, por el momento, parece no contemplado). Nosotros, después de haber aprendido a base de golpes durante siglos, sabemos que el agua se agota, que es un recurso frágil y finito que se debe preservar. Esperemos que la India llegue pronto a la misma conclusión y que en 30 años sea también una gran potencia en temas medioambientales y en la apuesta de nuevas tecnologías del ciclo integral del agua.

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