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¿Monstruo o negocio?

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Sobre el blog

Xavi Duran Ramírez
Responsable de prensa en la Agencia Catalana del Agua. Periodismo (UAB) y Humanidades (UPF). Máster en Dirección de Comunicación (UAB), Máster en Periodismo Ambiental (IIFA) y Máster en Gestión Hotelera y Turismo (ENEB/Ui1).
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  • ¿Monstruo o negocio?

Leyendo el interesante post de Águeda García de Durango sobre los discos giratorios en el río Pine, en Michigan, me vinieron a la memoria otros fenómenos que tienen lugar en algunos lagos y que nunca han tenido una respuesta unánime sobre su causa.

En muchos lagos del mundo hay la presunta existencia de monstruos y seres desconocidos para la ciencia

En el año 2012, un vídeo se hizo viral en todas las televisiones del planeta. Mostraba una grabación movida, de un lago islandés de nombre impronunciable (Lagarfljót) con algo irreconocible que navegaba de un modo serpenteante en medio de las aguas heladas. En casos como estos, los amantes del misterio rápidamente se dieron prisa al afirmar que se trataba del Lagarfljótsormur, una especie de gusano típico de este lago, del que se tiene conocimiento de su existencia desde el siglo XIV. Por otro lado, la visión más científica del fenómeno aseguraba que el presunto monstruo no era más que gases que surgían del fondo del lago.

Personalmente, las historias sobre monstruos marinos como el Leviatán siempre me han interesado, y me gusta creer que hay algo más en esta vida que se escapa de nuestro conocimiento, pero aplicando la lógica, cómo un monstruo (porqué sólo se ha visto uno) puede sobrevivir tantos años?

Nessie, el gran referente

Nessie, el Lagarfljótsormur, el Ogopogo, entre otros, están referenciados desde hace varios siglos sin una señal evidente de su existencia

Sobre monstruos lacustres, la referencia es Nessie, que habita en las gélidas aguas del lago Ness, en Escocia, desde el año 565. Si el Lagarfljótsormur tendría ahora unos 700 años, Nessie le doblaría en años. El primer en verlo fue San Columba, un monje que se enfrentó con la bestia y salío airoso del duelo. Todo parece indicar, pero, que este encuentro no deja de ser una metáfora de la lucha entre el cristianismo y las creencias paganas.

Seguramente haces una búsqueda por Internet o por Youtube y encuentras multitud de imágenes y vídeos con presuntos avistamientos de Nessie. Lo que está claro es que nunca se ha encontrado un indicio concluyente sobre la existencia del monstruo. Destaca en el año 1987 la operación Deepscan, que con varios barcos con sónars avanzando en línea a través del lago, no encontraron ninguna evidencia del monstruo.

Los escépticos creen que se puede tratar de anguilas o focas. Incluso el mediático Jeremy Wade, en su programa River Monsters, trazó una teoría insólita pero con sustento: el monstruo del Lago Ness podría ser una especie rara de tiburón (Greenland shark).

Otros primos hermanos

Y no acaba aquí el listado de grandes monstruos lacustres. El lago canadiense de Okanagan, que precisamente presenta unas características similares al lago Ness (delgado pero alargado), también tiene a su propio monstruo, llamado Ogopogo. Hay referencias de este ser desde los primeros habitantes de la zona.

¿Reclamo turístico?

La criptozoología estudia animales desaparecidos o desconocidos por la ciencia. El celacanto es la esperanza para los cazadores de monstruos lacustres

Lo que es evidente es que la existencia de un monstruo para algunos es aterrador y no se acercarán al agua, pero para otros será un aliciente más. Hace unos 3 años, el periódico Daily Mail publicaba una noticia en la que se aseguraba que el 85% de la gente que visita el lago es por la presunta existencia del monstruo. No olvidemos que una de las imágenes más nítidas de Nessie, la tomada en 1934, se demostró años después que era un fraude

El celacanto, la esperanza

La criptozoología es la disciplina que estudia la existencia de animales desconocidos o extinguidos. Uno de sus grandes logros fue descubrir la supervivencia del celacanto, un pez prehistórico que se daba por extinguido desde hace 65 millones de años. En 1938, un descubrimiento casual en un mercado de las islas Comores evidenció que este pez aún exista. La esperanza para encontrar un día a Nessie? Tal vez...