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Sobre el blog

Xavi Duran Ramírez
Responsable de prensa en la Agencia Catalana del Agua (ACA). Doctorando en Periodismo y Comunicación. Máster en Dirección de Comunicación Institucional y Empresarial.
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Mucho se ha hablado de la existencia de un ser de grandes dimensiones que habita en las oscuras y profundas aguas del lago Ness, en Escocia. Desde hace siglos, la posible existencia de una especie animal en esta masa de agua ha perfilado numerosas leyendas que han pervivido hasta nuestros días, algo que se ha traducido en un elevado peregrinaje de personas interesadas en descubrir si Nessie es real o no.

La existencia de un monstruo en el lago Ness se descartaría debido a que el plesiosauro se extinguió hace miles de años. Lo mismo se pensaba con el celacanto...

Los defensores de la existencia de este ser grandioso creen, entre las variadas y abundantes teorías que existen, que la criatura podría ser un plesiosauro, un animal prehistórico que habría sobrevivido de un modo casi milagroso durante miles de años, escondido en cuevas y aguas profundas. Por contra, los detractores consideran que es imposible que una especie animal ya desparecida haya podido sobrevivir varios años en una zona aislada.

Para aquellos que creen y defienden la presencia de un monstruo en el lago Ness, les expongo un caso con en el que podrán alimentar y nutrir todas sus esperanzas.

Un pez prehistórico

Cuesta creer que exista alguna especie animal que se considere extinguida desde hace millones de años y que un día reaparezca casi de golpe ante la sorpresa de la comunidad científica. Este es el caso del celacanto, un tipo de pez que apareció hace 400 millones de años y que se extinguió durante el periodo Cretácico, concretamente hace 145 millones de años. Los fósiles, hasta mediados del siglo XX, eran la única vía para poder ver un ejemplar de esta especie, que tenía un tamaño no superior a los dos metros y un peso aproximado de 50 kilos.


Fósil de celacanto. Fuente: Wikipedia: Anaxibia.

Sorpresa en Suráfrica

En 1938, cerca de la desembocadura del río Chalumna, en el este de Suráfrica, unos pescadores descubrieron el primer ejemplar "moderno" de esta especie. Un experto surafricano en especies piscícolas, James Leonard Brierley Smith, se encargó de analizar el espécimen, confirmando que se trataba de un ejemplar de celacanto. Con el fin de comprobar si se trataba de un hecho aislado o bien determinar la existencia de varios ejemplares, Smith se encargó de repartir varios carteles impresos (a falta de Twitter) en algunas zonas del sur y el sureste de África, con el fin de conocer si se habían producido más avistamientos.


J.L.B. Smith, con un ejemplar de celacanto pescado en las islas Comores en 1952. Fuente:  South African Institute for Aquatic Biodiversity

La iniciativa dio sus frutos: en 1952, un capitán de barco informó de la captura de otro ejemplar cerca de las islas Comoras. También en este archipiélago, en 1974, se cazó otro celacanto, algo que indicaba que su presencia no era un hecho aislado y que el celacanto vivía de un modo estable en la zona. Precisamente las Comoras son el lugar donde ha tenido lugar un mayor número de capturas de esta especie, concretamente 215 especímenes, según un estudio publicado por el Instituto Surafricano de Biodiversidad Acuática, seguido por Indonesia, con la captura de 5 ejemplares.

El celacanto se le daba por extinguido desde hace 145 millones de años y durante el siglo XX se pescaron varios ejemplares, desvelando que la especie no había desaparecido

Una distribución dispersa

Muy lejos del sur de África también se han encontrado ejemplares de celacanto. En 1987, un biólogo de la Universidad de Berkeley encontró varios ejemplares en las aguas de las islas Célebes (Sulawesi), en Indonesia, a más de 10.000 kilómetros de África, algo que demostraría que el celacanto es una especie que puede vivir en varios sitios distintos pero que tengan con unas condiciones similares. Una investigación llevada a cabo en 2006 desvela que en Australia se encontraron restos de celacanto de hace 400 millones de años, algo que podría indicar que todavía podría existir esta especie en esta zona del mundo.


Distribución geográfica del celacanto. Fuente: Wikipedia/Anaxibia.

La sobrepesca, su nueva amenaza

A pesar de ser una especie animal escasamente demandada para consumo humano, debido a tener una carne no muy apetitosa y fácil de digerir, la sobrepesca está provocando un descenso en la población de esta especie, al ser capturada con otras especies animales marinas. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, siglas en inglés), se estima que hay unos 500 ejemplares de esta especie y que, en el sur de África, está en riesgo crítico de extinción, mientras que en Indonesia la misma organización se la otorga la condición de vulnerable. 

Cuevas y lugares oscuros

Si algo tienen en común Nessie y el celacanto es que son especies que les gusta vivir en la oscuridad y en pequeñas cuevas, saliendo cuando cae la noche. El celacanto, durante el día, descansa en cuevas a profundidades que oscilan entre los 100 y los 500 metros de profundidad. Cuando llega la noche es cuando este animal se alimenta.

El celacanto vive en cuevas submarinas oscuras y descansa durante el día, para alimentarse por la noche

Realmente es complicado poder explicar como una especie animal ha podido estar oculta durante muchos siglos y que su descubierta haya sido accidental. Para los amantes de Nessie que han leído este post, seguramente estarán pensando cuando se producirá el momento en que se descubra alguna evidencia de la existencia real de un monstruo en las aguas del lago Ness. De momento debemos conformarnos con los miles de imágenes que hay sobre Nessie repartidas por la historia, los muñecos de peluche que se venden en una zona que recibe, anualmente, 400.000 visitantes, o la presencia de este animal en la literatura o el cine.

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