En un mundo cada vez más digital y con acceso a información ilimitada, es esencial que la comunicación sea cada vez más sencilla y fácil de comprender. Desde marzo de 2020 vivimos en un mundo totalmente diferente, con nuestras vidas condicionadas por un virus. Esto ha provocado cambios en nuestra manera de vivir y relacionarnos, siendo cada vez más conscientes que no podemos actuar como lo hacíamos el año pasado.
En un mundo saturado de información, la simpleza puede ser la solución para explicar medidas complejas y de aplicación universal
Nuestras vidas han salido de una posición de confort y continuamente nos estamos adaptando a los cambios que provoca la pandemia, viviendo en un entorno inestable y que requiere aprendizajes continuos. Es normal en esta situación que la ciudadanía, en muchas ocasiones, no sepa cómo actuar. Los lenguajes sencillos y fáciles de aprender son los más efectivos y con este post haré una comparativa sobre cómo se gestionan los periodos de escasez de agua en las cuencas internas de Cataluña, mediante lo que se conoce como el semáforo de la sequía, y proponer que esta medida se pueda extrapolar para las acciones que podemos hacer en plena pandemia de la Covid19.
Conocimiento de más de una década
En el mes de enero de 2020 se aprobó en Plan de Sequía, una herramienta para gestionar la escasez de agua en las cuencas internas de Cataluña. Este plan se nutre del conocimiento adquirido en los últimos años a partir de la aplicación de los decretos de sequía, teniendo en cuenta que en Cataluña se han vivido 8 periodos de escasez de agua relevantes en 40 años.

El plan fija una serie de medidas para actuar de un modo anticipado y trasladar en el tiempo la aplicación de restricciones en caso de que siga sin llover. Se divide el territorio de las cuencas internas en 18 unidades de explotación, determinadas a partir de la procedencia de los recursos hídricos con los que se garantizan las demandas (en la imagen de cabecera de este post, todas las unidades están en azul, lo que significa que la situación hídrica es normal).
El Plan de Sequía de las cuencas internas de Cataluña fija medidas y acciones de un modo anticipado y cuando todavía no se ha producido una situación de escasez de agua
Este Plan de Sequía define con los colores de un semáforo los diferentes escenarios y cuáles son las medidas que se pueden llevar a cabo en cada uno de ellos. En el actual contexto marcado por el coronavirus, considero que sería una buena solución aplicar una medida similar para facilitar el conocimiento de las medidas.
El semáforo de la sequía
El Plan de Sequía fija cinco escenarios en los que se determina la situación de escasez de agua y cuáles son las medidas que se pueden hacer en cada caso. Mediante cinco colores (azul, verde, amarillo, naranja y rojo) se define la gravedad de la situación y las medidas que se aplican en cada estado.

El semáforo azul es el escenario deseado para todos y todas, con las demandas garantizadas y con una situación hidrológica normal. En el siguiente escalafón está el semáforo verde, en el cual se detectan ya los primeros indicios de sequía, con las reservas al 60%, y se activan medidas preventivas, como el incremento de producción de las desalinizadoras y la extracción de agua de los pozos de sequía, además de incrementar la información a la ciudadanía, ayuntamientos y empresas suministradoras.
El semáforo sirve para identificar la gravedad de la situación y definir las medidas en cada escenario
Con las reservas al 40% se activaría el semáforo amarillo, un indicador que es sinónimo de precaución. En este escenario subiría aún más la producción del agua desalinizada (al 50-75%), se reducirían las extracciones de los embalses, además de reducir las dotaciones para riego, entre otras medidas.
Excepcionalidad y emergencia
Los semáforos naranja y rojo sirven para identificar las situaciones más delicadas, con un volumen de reservas del 25% (escenario de excepcionalidad) y por debajo del 16% (emergencia). En estas fases es cuando se aplicarían más medidas más estrictas para garantizar el agua, como la prohibición del riego para parques y jardines, el uso de agua sólo para garantizar la supervivencia de los cultivos, la prohibición de agua para fuentes y piscinas de agua dulce, además de reducción de dotaciones para uso doméstico, entre muchas otras medidas.
Puedes consultar las medidas de cada escenario en este enlace.
Los colores, un indicativo sencillo
Con la pandemia del coronavirus somos, en muchos casos, víctimas de una sobreexposición a la información. Datos que no coinciden, límites y restricciones que mucha gente no comprende, desconocimiento de lo que se puede hacer. Los datos técnicos suelen crear confusión.
Por lo tanto, al igual que se hace para gestionar un episodio de sequía, con la Covid19 se tendría que hacer un ejercicio similar, con colores para indicar todo lo que podemos hacer en un determinado momento.
Los colores no entienden de idiomas y es un lenguaje universal que nos ayudaría en tiempos convulsos como los que estamos viviendo. Hagamos las cosas fáciles.