Presentación iAgua Magazine 15

Trasvase o no trasvase, esa es la cuestión

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Sobre el blog

Xavi Duran Ramírez
Periodista y responsable de prensa en la Agencia Catalana del Agua. Licenciado en Periodismo (UAB) y Humanidades (UPF). Máster en Dirección de Comunicación Empresarial e Institucional (UAB) y Máster en Periodismo Ambiental (IIFA).
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  • Trasvase o no trasvase, esa es cuestión

Sé que parafrasear la archiconocida frase de Hamlet para explicar un dilema en el mundo del agua no es muy original, pero con el post que estoy presentado considero que es una frase acertada, ya que sirve para resolver una duda o un enigma.

En los últimos meses se han publicado muchas noticias sobre la posibilidad de que la planificación hidrológica de Cataluña (la relativa a las cuencas internas) contemple un transvase de agua del Ebro hacia el área metropolitana de Barcelona.

Los primeros en poner la voz de alerta fueron, hace un par de meses, la Plataforma en Defensa del Ebro (PDE), una asociación creada en el año 2000 con el objetivo de movilizarse contra posibles trasvases de agua del río Ebro hacia otras cuencas. Sus sospechas se centran en el proyecto de abastecimiento de agua desde el embalse de Rialb, que consiste en la construcción de una red de tuberías que beneficiará a 30 municipios de las comarcas catalanas de la Segarra, el Urgell, la Conca de Barberà y Anoia. La práctica totalidad de las localidades beneficiadas están en la cuenca del Ebro, a excepción de cuatro municipios que tienen el término municipal dividido entre las cuencas internas y las cuencas del Ebro.

A pesar de que en el anexo XII del Plan Hidrológico de la parte española de la DH del Ebro (2015-2021) publicado en el BOE número 16 del martes 19 de enero de 2016, Sección I, página 4225, todos los municipios implicados en el proyecto (los 30) son considerados como pertenecientes a la cuenca del Ebro, se considera que la aportación a los cuatro pueblos “entre fronteras” es un trasvase.

El proyecto de Rialb cifra en 0,62 hm3/año las necesidades de agua de cuatro pueblos con el término municipal dividido entre las cuencas internas y del Ebro, una dotación equivalente al consumo de un día de una ciudad de 600.000 habitantes

Consumo en un año de lo que consume una ciudad mediana en un día

Siguiendo con el análisis de este proyecto, los cuatro municipios con las cuencas compartidas, recibirán una aportación de 0,62 hm3/año, a través de una tubería de escasos centímetros de diámetro (unos 40). Esta cantidad de agua equivale al consumo en un día de una ciudad con unos 600.000 habitantes y, además, la infraestructura que aportará el recurso tendrá un tamaño reducido, algo que imposibilita extender la transferencia de agua hacia el área de Barcelona. Sin embargo, a pesar de estos detalles técnicos, tanto la PDE como el Gobierno de Aragón consideran que esta aportación es un trasvase con todas las letras y que será la puerta de entrada para una aportación superior de agua hacia el sistema Ter Llobregat. 

En estas cuestiones es una lástima que no nos pongamos en la piel de los que sufren las consecuencias de no disponer de agua, ya que los municipios beneficiados por este proyecto disponen de captaciones de agua subterránea que en situaciones de falta de lluvias no garantizan todas las demandas y, además, las elevadas concentraciones por causas naturales de arsénico, flúor y sulfatos de los acuíferos de la Conca de Barberà hacen que no haya otras soluciones viables al respecto. Además, muchos de estos municipios han tenido que recorrer de un modo habitual al abastecimiento de agua en camiones cisterna.

Proyecto no incluido en el Plan de Gestión

En este punto, el Gobierno de Aragón  asegura de un modo insistente que el plan de gestión de las cuencas internas catalanas esconde un trasvase. Si hacen referencia con esta afirmación al proyecto de Rialb, aclarar que el plan de gestión no lo incluye por tratarse de una actuación que se lleva a cabo en el ámbito de la cuenca del Ebro. Incluso yendo más allá, en el ámbito del saneamiento, el plan de gestión tampoco incluye las actuaciones que se llevarán a cabo en el Ebro. En este sentido, todas las medidas de este ámbito están integradas en el Plan Hidrológico del Ebro (anexo 5.1. Programa de Medidas), teniendo en cuenta que la financiación va a cargo de la Generalitat de Catalunya.

A pesar de las protestas del Gobierno de Aragón, el plan de gestión catalán no contempla ninguna aportación de agua procedente de una cuenca externa

El siguiente paso de los aragoneses se ha centrado en impugnar el plan de gestión (aprobado el pasado 5 de mayo por el Consejo de Ministros), ya que éste contempla que hay un déficit hídrico en el sistema Ter-Llobregat (algo constatable en la documentación pública) que se resolverá, según Aragón, con las aportaciones de agua de cuencas externas (algo que todavía sigo buscando, y no será por falta de empeño y concentración). También la cuenca de la Muga (Alto Ampurdán) tiene un déficit hídrico a resolver y por esta razón los franceses (que están a escasos kilómetros de la zona) no se han quejado al respecto. 

Soluciones al déficit hídrico

En relación con el déficit hídrico, el plan de gestión es muy claro: efectivamente, a pesar de las actuaciones llevadas a cabo en el anterior ciclo de planificación (2009-2015) que han incrementado en 122 hm3 la aportación de nuevo recurso, aún existe un déficit en caso de que se registre un largo periodo de sequía (seguramente mucho más extremo que el vivido en 2007-2008). 

La solución, según la planificación catalana vigente, se deberá incorporar en el futuro Plan Hidrológico Nacional, pero en ningún momento se detalla cuales deben ser las soluciones estructurales. Aclarar, sobre este respecto, que actuaciones ya llevadas a cabo entre 2009 y 2015, como la desalinizadora del Llobregat, formaban parte del Plan Hidrológico Nacional e incluso una parte de la financiación de esta gran infraestructura llegó a través del Estado. Y más allá de esta actuación, todas las medidas para incrementar la garantía en las cuencas internas se llevaron a cabo dentro de las cuencas internas, sin recurrir a transferencias de otros ríos. Entre las actuaciones, además de la desalinización, encontramos la recuperación de pozos y captaciones fuera de uso y la mejora en los tratamientos de potabilización.

Actualmente las soluciones a incrementar la disponibilidad de agua pasan por la apuesta decidida por la reutilización, con el análisis de utilizar agua regenerada en el tramo final del río Llobregat procedent de la Estación Regeneradora de Agua de la depuradora del Bajo Llobregat. Esta medida serviría para incrementar el caudal del río y disponer así de más recurso para ser potabilizado posteriormente. 

Con este post en ningún momento quiero dar y quitar la razón a nadie, sólo expresar los hechos de manera objetiva y que cada uno se cree su propia opinión. Sí es necesario, sin embargo, que hagamos la reflexión que la macropolítica debe dar paso a la micropolítica y, por lo tanto, esta disciplina debe centrarse en las necesidades de las personas, sobre todo de aquellas que necesitan soluciones.

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