Resbalando por la rampa hacia un nuevo paradigma (nos guste o no)

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Sobre el blog

Xavier Marcelino de Francisco
Xavier Marcelino de Francisco es hidrogeólogo y recientemente ha finalizado un MBA. Ha trabajado durante 7 años en obras civiles (en 4 de ellas como Project Manager).
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  • Resbalando rampa nuevo paradigma (nos guste o no)
    Maresme desde el mirador de Sant Mateu (Ruta del Meridià Verd)

Estoy en un mirador de un pueblo cualquiera de la costa catalana. Desde aquí se ve el mar, el pueblo y los alrededores del mismo, tanto el tramo de costa como el interior. Podría tratarse de cualquier pueblo de la costa de Catalunya. Lo que veo no es exactamente la realidad, sino la realidad que me gustaría que fuese. De modo que ahí voy:

Se trata de un pueblo turístico de costa. Su población habitual es de 50.000 habitantes, pero en la temporada de verano puede aumentar entre un 40% y un 200%, (Idescat, 2016). Eso implica unas exigencias de subministro de agua muy variables en función de la época del año.

Este pueblo, como la mayoría, se alimenta de agua superficial, 60%, - embalse, río- y un 40% subterránea -pozos- (ACA, 2008). En esta zona la pluviometría oscila entre los 400 y los 750 mm de precipitación acumulada (Servicio Meteorológico de Cataluña, 2015). Lo que se cataloga como pluviometría media-baja.

El municipio encargó en su momento un completo estudio hidrogeológico de las aguas superficiales y subterráneas y, por tanto, saben en todo momento qué recursos hídricos tienen así como el volumen de agua disponible. Igualmente tienen monitorizadas sus masas de agua, con una red de control piezométrico completa que da información sobre el estado de las reservas, la calidad del agua y el avance de la cuña salina.

El municipio contrató un servicio de gestión de la red de agua a una empresa que cuenta con un software de gestión completo que abarca todo el Ciclo Integral del Agua. Este programa permite, en tiempo real, conocer el estado de las necesidades de agua en cada zona en cada momento y permite una gestión eficiente de la red: necesidad de agua y gasto en cada instante, detecta anomalías, etc. Como consecuencia de esto, la empresa optimiza al máximo el negocio, disminuyendo las pérdidas de agua y el gasto de energía para su traslado.

Todo esto les permite tener cuantificado no sólo el agua que necesita la población y la industria, sino también el agua de deshecho, lo que permite su posterior reutilización.

El municipio trata el agua de la EDAR como lo que es: un valioso recurso, de modo que hace años clausuró el antiguo emisario submarino y construyó un sistema intensivo para el tratamiento terciario mediante filtros verdes. Dicho sistema, aunque fue una inversión instalarlo, requiere poco mantenimiento y mejora el agua procedente de la EDAR, al que se le dan dos usos principales: por un lado se vende al campo de golf de la localidad (que atrae un turismo de alto poder adquisitivo) y por otro se usa para mantener con agua una lagunas litorales recuperadas que permiten mantener la cuña salina a raya o, como mínimo, mitigarla. Además atraen un nuevo tipo de turismo que no se conocía: el turismo ornitológico, que complementa al ya existente.

Los planes del municipio a futuro son conseguir tratar suficiente agua con la EDAR y los filtros verdes para, además del campo de golf y de las lagunas litorales, ofrecer este agua a los agricultores. La idea es la siguiente: el municipio quiere mantener a toda costa la agricultura local porque les aporta producto de proximidad y un paisaje propio, pero necesita el agua que esta agricultura consume -el 70%- (ACA, 2008) para el consumo humano e industrial, que aportan un valor añadido del 67% (ACA; 2008). Para ello, ofrecerá esta agua a los agricultores a cambio que no exploten agua del acuífero, especialmente en los meses de verano.

Igualmente, colabora con el ACA en distintos proyectos de descontaminación y mejora de la calidad de los acuíferos existentes, contaminados con nitratos, para poder maximizar el volumen de agua de calidad disponible.

Se ha empezado a construir una red de aguas pluviales paralela al sistema de alcantarillado convencional para derivar el agua de lluvia a balsas de infiltración o bien a las lagunas litorales, sea para recargar el acuífero o para combatir la cuña salina.

En resumen, trata las reservas hídricas como lo que son: un recurso valioso que es un eje imprescindible en nuestra economía, no un simple input que hay que resolver.

Actualmente, nos hallamos resbalando por la rampa de un tobogán al que nadie recuerda cómo nos subimos pero en el que estamos montados y bajando a toda velocidad: el cambio climático. Esta situación es nueva y requiere de un nuevo paradigma: ya no captamos-usamos y vertemos- sino que captamos-usamos y reutilizamos- en un ciclo sin fin. La reutilización es la pieza clave que cierra (o abre) el ciclo de nuevo.

Todo lo que he enumerado, ya existe, ya se hace (iAgua nos trae noticias de ello cada día), pero aún no se integran todas las posibilidades en cada uno de los municipios existentes de un modo sistemático. Va siendo hora de empezar. Sí, cuesta dinero, pero son inversiones que crean empleo de calidad y que a la larga salen baratas; mucho más, desde luego, que la no planificación.

El agua dulce es un recurso finito. Renovable, pero finito. No deberíamos olvidar esto.

Bibliografía

  • L’Aigua a Catalunya” ACA, 2008
  • “Any pluviomètric a Catalunya-2014/5” Servei Meteorològic de Catalunya, 2015
  • Datos del Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT)

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