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La Quebrada Quitacalzón: caso de injusticia ambiental en la ciudad “blanca” de Colombia

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Sobre el blog

Xiomara Acevedo
Fundadora en Barranquilla+20, cofundadora del Orinoco Se Adapta y coordinadora del proyecto MallorquinVIVE Escuela del Agua en La Playa, Atlántico.
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  • Quebrada Quitacalzón: caso injusticia ambiental ciudad “blanca” Colombia

Las ciudades capitales de Colombia también son reflejo de conflictos socio ambientales que comprometen el cumplimiento de las metas y compromisos locales, nacionales e internacionales en materia de adaptación y mitigación del cambio climático afectando e incidiendo en la vida de miles de personas quienes en este siglo, no pueden gozar de los servicios eco sistémicos de los recursos naturales de su entorno por cuestiones económicas y fallas jurídicas además de poca solidaridad con las condiciones de desplazamiento y víctimas del conflicto armado que habitaron las zonas urbanas tornándose en hábitats reflejo de la desigualdad despampanante en el país. En este caso es Popayán, Cauca la vecina capital de la ciudad de Pasto, Nariño donde habito. Porque afortunada o desafortunadamente para los habitantes de la quebrada el máximo tribunal, el Consejo de Estado ya se manifestó en su favor y aún no ha pasado mucho.

Popayán es la capital del departamento del Cauca en el macizo colombiano (considerado la estrella hídrica más importante del país) según la EcuRed. Popayán es también la ciudad que por el valor tradicional de su Semana Santa logró que la UNESCO la incluyera en la lista de “Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en el año de 2009” Semana (2012) y cuenta con una “población estimada de 270.000 habitantes aproximadamente en su área urbana” como indica el portal de la Alcaldía de Popayán.

En materia de recursos hídricos, la ciudad es privilegiada por contar con números ríos y cuerpos de agua a lo largo de su territorio siendo sus principales fuentes de agua según la Alcaldía de Popayán “los ríos Blanco, Ejido, Molino, Las Piedras, Cauca, Negro, Mota, Pisojé, Clarete, Saté y Hondo, de los que de cuatro de estas abastece su acueducto municipal para llevar agua potable a casi la totalidad de su población” y en este último párrafo empieza mi búsqueda por comprender la relación socio ecológica de la población de Popayán y una quebrada en especial, la quebrada “quitacalzón” quienes hacen parte de esa “totalidad” de habitantes con acueducto pero sin alcantarillado.

Popayán está dividido en comunas como muchas ciudades intermedias en Colombia y la comuna 2 es la más grande y habitada de la ciudad. La Quebrada “Quitacalzón” empezando por su mismo nombre es casi que imposible no sentir curiosidad por su significado el cual según Germán Molina, biólogo y edil de la comuna a quien entrevisté el día 9 de febrero en la ciudad de Popayán es un reflejo de “las violaciones y los abusos cometidos a mujeres indígenas y mestizas quienes desplazadas por la violencia se asentaron en la comuna 2” La quebrada quitacalzon en mi opinión es reflejo de la memoria histórica de la comuna y de su población cuyo nombre puede tornarse jocoso pero que lleva consigo hechos históricos deplorables. 

En términos ecológicos la quebrada quitacalzon según el POT Popayán 2003 (páginas 307 y 308) “Desde su nacimiento en el barrio Bello Horizonte hasta el sector la Variante se caracteriza especialmente por encontrarse dentro de la zona urbana y de mayor población de la micro cuenca, generando por lo tanto un impacto más severo sobre la quebrada” luego continua el mismo documento relacionando los suelos de la quebrada como “suelos que en su mayoría están sobre las márgenes de la quebrada en su mayoría están cubiertas de pastos tecnificados y cultivos de pancoger sin nivel de manejo, rastrojos y malezas pertenecientes a una sucesión natural, además esta intervenida por el sector urbano” página 308.

La quebrada tiene un recorrido de 11.3 km y como pude observar luego de mi recorrido el 9 de febrero en la Quebrada Quitacalzón la realidad es que su situación en términos ecológicos tiene muy pocos puntos positivos. La quebrada hace muchos años según cuentan los pobladores fue incluso el punto de encuentro de mujeres y hombres para realizar actividades domésticas como lavado de ropa, cocina, huertas familiares y demás cuando el agua de la quebrada aún era apta para consumo humano, eso hace muchos años según cuenta María Melba Ríos, presidenta de la Junta de acción comunal del barrio Bello Horizonte.

Según Víctor Carvajal y Amparo Mosquera presidentes de la junta de acción comunal del barrio Santiago de Cali, ellos están “en esta lucha desde hace muchos años, más de 15 años, y hemos logrado que el Consejo de Estado ordene al municipio el recuperar la quebrada e impedir que los residuos lleguen a la misma pero el municipio y la CRC no han cumplido” y además agregan “han logrado movilizar jóvenes, niños y la comunidad para que la quebrada no se convierta en foco de delincuencia por las zonas donde no está urbanizada y eso ha sido una lucha con adictos a drogas y la delincuencia común” puesto que los asentamientos de la mayoría de barrios que atraviesa la quebrada son formados por desplazados quienes no cuentan con el reconocimiento legal de sus predios y asentamientos a pesar de haber estado en el lugar ya más de 20 años.

Reconocido como “un conflicto ambiental de la comuna 2” por el mismo Plan de Ordenamiento Territorial de Popayán de 2013, salta a la vista que, aunque en el POT Popayán se categorizan los conflictos ambientales de la ciudad y se llega a definir medidas para su mitigación la misma Corporación Regional del Cauca (CRC) no ha emprendido las acciones suficientes en la Quebrada Quitacalzón según Víctor, Amparo, Melba y Germán quienes me llevaron a visitar la quebrada y al resto de comunidad afectada. Lo cierto es que hay un descontrol en las descargas de residuos sólidos y líquidos en la quebrada y según ellos esta no es por la comunidad quienes son desplazados por el conflicto armado y se asentaron sobre la quebrada, sino que “son descargas que empresas públicas y privadas realizan en este lugar por no contar con la supervisión y monitoreo por parte de la autoridad ambiental” según todos ellos.

Las constantes en mi recorrido fueron la deforestación, la urbanización en zonas de riesgo especialmente en las orillas de la quebrada, contaminación del agua con lixiviados que despiden olores, pérdida de flora y fauna y del resto de la cobertura vegetal nativa, daño a la franja de la quebrada, cambio en la vocación del uso del suelo, mosquitos y vectores, entre otros. Cabe decir que para conocer la quebrada debí atravesar por predios privados y casas de los pobladores quienes habitan la quebrada por delante y por detrás de su recorrido hídrico. En estos barrios, las políticas ambientales no se implementan y la desconfianza en los entes públicos es una constante puesto que no se han cumplido con las medidas exigidas por el Consejo de Estado quien se ha pronunciado sobre este conflicto socio ambiental. 

Las implicaciones y consecuencias de este conflicto socio ambiental con el cambio climático también representan y representarán en el futuro un reto para la implementación de proyectos y medidas de adaptación al cambio climático para el Popayán y el objetivo de disminuir la vulnerabilidad sectorial de las comunidades y de los ecosistemas frente a eventos climáticos extremos. El instrumento para la planificación del cambio climático territorial del Cauca es el Plan Integral de gestión del cambio climático territorial y este departamento lo tiene formulado gracias al apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia. A partir de su lectura, el análisis de vulnerabilidad y sus resultados para el departamento del Cauca no son alentadores en materia de recursos hídricos considerado el sector de mayor vulnerabilidad para la población de acuerdo al Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial del Cauca (2016). Analizando sectorialmente, el recurso hídrico de acuerdo al PIGCCT Cauca es el sector más relevante para disminuir la vulnerabilidad y forjar poblaciones y comunidades resilientes, sin embargo 4 municipios requieren especial atención, entre esos su capital Popayán y por supuesto la quebrada Quitacalzón.

Este es un conflicto socio ambiental aún no resuelto en su totalidad como pude evidenciar y como jurídicamente aún está. Desde 2009, 10 años han pasado y aun los residentes de los barrios implicados con la quebrada no cuentan con una mejoría en sus derechos colectivos al ambiente sano, a los servicios públicos y a la salud, constaté que aún no cuentan con alcantarillado y que la afectación sigue en curso. Es una injusticia ambiental que los habitantes de estos 9 barrios que conforman una parte de la gran comuna dos aun tengan que llevar sobre sus hombros el peso de la gestión de los residuos sólidos y líquidos de una gran parte de la población y que además sean muy vulnerables frente a los efectos del cambio climático. 

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