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Un meandro como mecanismo de defensa contra la inundación

  • meandro como mecanismo defensa inundación

Sobre el blog

Yuri Rubio Mora
Ingeniero civil especializado en hidráulica e hidrología.

Aquí estoy sentando en el lejano Oeste reflexionando mientras observo Horseshoe Bend. El meandro con forma de herradura de caballo del carismático Río Colorado (Arizona, Estados Unidos), seguramente el más famoso del mundo y por descontado el meandro que más visitas turísticas recibe cada año a nivel mundial. 

Para el que no lo sepa, un meandro es una curva descrita por el curso de un río, cuya sinuosidad es pronunciada. Se forman con mayor facilidad en los ríos de llanuras aluviales con pendiente muy escasa. Al menos eso dice la Wikipedia. Desde la generalidad de los casos, un río con meandros, mejora su biodiversidad, la calidad de sus aguas y su conexión con las aguas subterráneas permitiendo una mayor infiltración. Primer mecanismo para la defensa contra una posible inundación. Cuanta más agua se infiltre menos habrá en superficie.

Un meandro posibilita mayor infiltración de agua en el subsuelo

Desde un punto de vista hidráulico un meandro supone un elemento singular en nuestro canal (río) que provoca en primera instancia una perdida de energía y una disminución de la velocidad con la que discurre el caudal que transporta el río. 

Un meandro provoca perdida de energía y disminución de la velocidad con la circula el caudal del río

Pues bien, si la velocidad del caudal de nuestro río disminuye la capacidad erosiva del mismo también se reduce, o al menos se vuelve más estable en el tiempo. Esto es muy importante en vistas a defendernos contra una inundación. Un río con alta capacidad erosiva provocará aterramiento (acumulación de tierras, lodo o arena en el fondo de una depresión por acarreo natural o voluntario) aguas abajo o en puntos donde se encuentre con obstáculos. Modificando la sección hidráulica disponible para la evacuación del caudal. La causa por la que un río o canal se desborda es que no mantenga la capacidad hidráulica de evacuación. Capacidad que los ingenieros calculamos para periodos de retorno elevados (peores sucesos posibles), superiores a los 100 años. Al paso por los núcleos poblacionales (zonas de mayor riesgo de daños asociados a una inundación) la perdida de la capacidad de evacuación de los ríos normalmente esta asociada a la ocupación del cauce del río y a la falta de respeto de las servidumbres de protección que se establecen en los mismos.

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La causa por la que un río o canal se desborda es que no mantenga su capacidad hidráulica de evacuación

Disminuir la velocidad de un río supone también una manera de retrasar los caudales máximos en las avenidas y ganar tiempo para preparar a los servicios civiles de respuesta contra las inundaciones. Servicios que son vitales para la contingencia y mitigación de los fenómenos de avenida.

Asimismo, un meandro que se encuentre en entornos naturales sin establecimiento poblacional ni industrial puede emplearse para provocar planas de inundación. Es decir, mediante el rebaje de la cota del margen exterior del meandro se puede provocar intencionadamente el reboce durante las crecidas extraordinarias. 

Un meandro es un buen lugar para provocar planas de inundación.

En aplicación de lo que he venido exponiendo, en un río canalizado, típico de las ciudades, que no disponga de elementos singulares que provoquen disminución de la energía, la velocidad del agua se acelera aumentando la probabilidad de sufrir inundación o daños asociados. La mejor opción suele ser no canalizar. Además, un río y sus meandros necesitan conservar sus sedimentos (sus gravas, arenas y "limos") para mantener su equilibrio morfológico y la vida acuática. Necesitan sus sedimentos para que nuestras costas y playas no desaparezcan del litoral. Aunque entrecomillo los limos porque tienen la capacidad de impermeabilizar y ya sabemos lo que ocurre si no permitimos la infiltración. 

En un río sin sedimentos el lecho (parte central) se ahonda, las orillas se desmoronan y la vegetación de ribera y los hábitats mueren pero sus esqueletos, troncos y ramas permanecen, siendo arrastrados en la siguiente crecida. Es importante limpiar el cauce si esto pasa pero es aún más importante que la vegetación permanezca viva porque con sus raíces fracturan el suelo y permiten la infiltración. Las sequías funcionan de esa manera, mantan los hábitats e impermeabilizan el suelo. Sequías e inundaciones tienen mayor interrelación de la que podría parecer.

Las sequías mantan los hábitats e impermeabilizan el suelo favoreciendo a las inundaciones futuras

Ante la duda lo mejor es no perturbar a la naturaleza (nuestros ríos) y dejar que ella nos muestre por donde quiere discurrir. Si queréis saber algo más sobre el riesgo hidráulico al que nos exponemos con las inundaciones os dejo aquí el enlace al post que escribí hace algunos años.

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