Misteriosos abandonos y civilizaciones antiguas; hoy nos vamos a la ciudad de Angkor Wat, una región de Camboya que alojó las sucesivas capitales del imperio Jemer.
Según diversos estudios, entre ellos el elaborado por la National Geographic Society, la ciudad de Angkor Wat pudo llegar a albergar hasta 750.000 habitantes convirtiéndose en la ciudad preindustrial más grande del mundo. Contaba con una extensión de 3.000 kilómetros cuadrados ocupando un área comparable a los 5 distritos de Nueva York. Algunos de sus monumentos y templos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sin ir más lejos el templo de Angkor Wat, el más grande y el mejor conservado, está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida y su silueta preside en la actualidad la bandera de Camboya. Sin embargo su misterioso y repentino abandono sigue siendo materia de estudio por parte de diferentes organismos y entidades de todo el planeta.
El misterioso abandono que sufrieron los templos, monumentos y en general la civilización que poblaba Angkor es hoy en día estudio por parte de diferentes entidades en todo el planeta

La teoría que manejo, como técnico especializado en hidráulica e hidrología, es que la causa del colapso del imperio de Angkor fue la deforestación acompañada de las lluvias monzónicas y los periodos de sequía. En definitiva, la devastación de una catástrofe ecológica como bien apuntaba Ruth Toledano.
La causa del colapso del imperio de Angkor fue la deforestación acompañada de las lluvias monzónicas y los periodos de sequía
Los canales y embalses que formaban el sistema de abastecimiento de Angkor se aterraron
La situación desbordo a los habitantes de Angkor que no tenían capacidad para drenar y la superficie plana sobre la que se asentaban no les ayudaba. Los tonos rojizos del suelo que se pueden apreciar hoy en día son reveladores de la situación que sufrieron. Rompieron el equilibrio natural y esto les condenó.

El sistema hidráulico de Angkor era una máquina fantástica, un mecanismo maravilloso para regular el mundo
Después del abandono la naturaleza poco a poco comenzó a recuperar su equilibro y hoy reclama lo que es suyo.
