Connecting Waterpeople
IAPsolutions
AECID
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
J. Huesa Water Technology
Aigües de Manresa
Xylem Water Solutions España
SCRATS
AVK Válvulas
Aganova
Veolia
Itron España
GS Inima Environment
AGENDA 21500
TecnoConverting
OVARRO
Kamstrup
Sacyr Agua
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
Nexmachina
Gomez Group Metering
Vodafone Business
HRS Heat Exchangers
Schneider Electric
VEGA Instrumentos
Bentley Systems
FENACORE
Fundación Botín
Ingeteam
Diehl Metering
KISTERS
Hidroconta
Red Control
Open Intelligence
ADECAGUA
Grupo Mejoras
Cámara de Granada
Arup
Adasa Sistemas
ICEX España Exportación e Inversiones
POSEIDON Water Services
Amiblu
Catalan Water Partnership
Asociación de Ciencias Ambientales
Almar Water Solutions
ISEO Ultimate Access Technologies
Filtralite
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
Molecor
Fundación CONAMA
Moval Agroingeniería
Netmore
INVENT
Barmatec
AMPHOS 21
Baseform
Xylem Vue
LACROIX
FACSA
Hach
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Vodafone IoT
Badger Meter Spain
ISMedioambiente
TEDAGUA
Minsait
ATLANTIUM
ONGAWA
SIGMADAF
Saint Gobain PAM
Global Omnium
Honeywell
Aqualia
Rädlinger primus line GmbH
Terranova
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
ANFAGUA
Autodesk Water
ACCIONA
ESAMUR
Laboratorios Tecnológicos de Levante
CAF
Lama Sistemas de Filtrado

Se encuentra usted aquí

La contaminación de acuíferos subterráneos

Sobre el blog

Andrés Martínez-Moscoso
Doctor por la Universidad de Alicante (PhD). Coordinador del Water Law and Management Lab - Universidad de Cuenca. Tesis en Gestión del Agua y gobiernos locales del Ecuador. #WaterLaw #Watergovernance #LocalGovernment #HumanRights

El escenario fue el ideal para asentar la compañía de producción de fertilizantes, pues cumplía dos requisitos clave para que el negocio sea rentable: se trataba de un pueblo donde el suelo era sumamente barato, y dado lo rústico del paraje, la mano de obra era también económica. Sin embargo, siempre se buscó disminuir los costes en todos los ámbitos, razón por la cual los residuos químicos no se trataban y se los desviaba por un barranco terminando una parte en un pequeño río y el resto eran absorbidos por la tierra.

Pasaron los años, y el pequeño pueblo de Bowmore del condado de Cary comenzó a sentir los efectos de la contaminación silenciosa que se realizaba en su entorno, ya que el agua que bebían los vecinos comenzó a enturbiarse, y a tener un olor desagradable y era casi imposible de beber por lo amarga; pese a ello, las autoridades locales consideraban que se trataba de agua potable y que bastaba con hervir el agua para eliminar el olor. Sin embargo, al poco tiempo las consecuencias comenzaron a ser nefastas, pues decenas de ciudadanos enfermaron, y la población pasó a encabezar el número de muertes asociadas con el cáncer. Fue sólo en ese momento, cuando desde el Ayuntamiento se prohibió su consumo y se recomendó que su uso se limite a utilizarla en el inodoro.

El agua que bebían los vecinos comenzó a enturbiarse, y a tener un olor desagradable y era casi imposible de beber por lo amarga

Como no podía ser de otra manera el caso fue llevado a la justicia a través de un proceso emblemático, en el cual una joven viuda demandó a la compañía fabricante de fertilizantes por la contaminación de los acuíferos, misma que había causado la muerte de su esposo e hijo, así como por los daños punitivos, por la intencionalidad y negligencia al no haber tratado los residuos de la fábrica. Fue así como la justicia estadounidense, acostumbrada a las indemnizaciones astronómicas dictaminó a favor de la familia en total 41 millones de dólares en primera instancia.

Sin embargo, el dueño del paquete accionario mayoritario de la compañía de fertilizantes se encargó de hacer todo lo posible para que las víctimas no reciban la indemnización, para lo cual ejerció todo su influencia política y económica en el Tribunal Supremo. Y no encontró mejor forma para modificar el destino de la apelación que cambiar el sistema, esto es, sustituir a los jueces y poner unos de su confianza.

Los hechos hasta aquí narrados amable lector, constituyen parte de la trama del best seller “La Apelación” (2008), del escritor norteamericano, John Grisham; los cuales encuentra puntos en común con una decena de casos ocurridos alrededor del mundo, pero que en éste libro forman parte de la ficción.

Si bien es cierto, el presente artículo constituye una recensión de un libro de ficción, los casos de contaminación escogidos por Grisham, así como las tramas del sistema judicial estadounidense, pueden calzar fácilmente en cualquier país, por lo que el riesgo de que una empresa negligente genere contaminación en aguas superficiales y acuíferos están presentes, pero, lo más preocupante es que el sistema político y judicial en algunos países es tan frágil y puede cambiar el destino de un caso o incluso que por avatares del destino se ponga en riesgo el interés de una comunidad. Por ello, en mi opinión, en ocasiones la ficción muchas veces tiene menos hostilidad y maldad que la realidad.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.

La redacción recomienda

06/04/2020 · Legislación

Audiencia Publica Lhaka Honhat-Argentina Parte 1