Connecting Waterpeople
Netmore
Diehl Metering
VEGA Instrumentos
TecnoConverting
Gomez Group Metering
Open Intelligence
Filtralite
Aganova
Saint Gobain PAM
Hach
ISMedioambiente
FENACORE
Lama Sistemas de Filtrado
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
Global Omnium
Ingeteam
LACROIX
Autodesk Water
Xylem Vue
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
SIGMADAF
Schneider Electric
Badger Meter Spain
IAPsolutions
ESAMUR
POSEIDON Water Services
Amiblu
AVK Válvulas
Adasa Sistemas
SCRATS
Honeywell
Bentley Systems
ATLANTIUM
Arup
CAF
Minsait
FACSA
Hidroconta
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Cámara de Granada
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
OVARRO
Fundación CONAMA
Fundación Botín
ANFAGUA
AMPHOS 21
Itron España
Almar Water Solutions
Terranova
ONGAWA
Vodafone IoT
Catalan Water Partnership
GS Inima Environment
AGENDA 21500
Molecor
Asociación de Ciencias Ambientales
ICEX España Exportación e Inversiones
HRS Heat Exchangers
INVENT
Sacyr Agua
Aqualia
Xylem Water Solutions España
Red Control
Barmatec
TEDAGUA
J. Huesa Water Technology
Veolia
AECID
Moval Agroingeniería
Nexmachina
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
Baseform
ISEO Ultimate Access Technologies
KISTERS
ACCIONA
Kamstrup
Aigües de Manresa
ADECAGUA
Rädlinger primus line GmbH
Vodafone Business
Grupo Mejoras
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades

Se encuentra usted aquí

Así puede influir El Niño en el calentamiento global

Sobre el blog

Javier García-Serrano
Investigador y Profesor en Variabilidad Climática, Universitat de Barcelona.
  • Así puede influir Niño calentamiento global
    Imagen: Neenawat khenyothaa / Shutterstock

El clima va poco a poco ganando terreno en los medios de comunicación y en nuestras conversaciones cotidianas. Lo que sucedió hace años con el tiempo meteorológico, del que ahora todos hablan y siguen fielmente en espacios televisivos, foros y redes sociales, está empezando a ocurrir con el clima y sus anomalías.

Gran culpa de esta conciencia colectiva la tienen el cambio climático y fenómenos como El Niño, cuyo comienzo ha anunciado recientemente la Organización Meteorológica Mundial.

El ritmo lento de la concienciación climática bien podría ser un reflejo metafórico de la escala temporal de sus variaciones. Antes de avanzar en materia, dejemos clara la diferencia entre tiempo y clima:

  • El tiempo meteorológico se refiere sobre todo a cambios en el estado de la atmósfera en cuestión de horas o días, asociado a procesos que tienen lugar a escala regional y local.

  • El clima, además de representar la estadística del primero, se suele referir a cambios en cualquiera de los elementos del sistema (atmósfera, hidrosfera, criosfera), a la interacción entre ellos y a procesos mucho más lentos que pueden suceder a escala global.

Sirva como ejemplo: una ola de calor en un verano cualquiera sería un aspecto meteorológico, pero cambios en la frecuencia o intensidad de esas olas de calor a lo largo de los años sería un aspecto climático.

¿Qué es El Niño?

El Niño es una de las fases de un fenómeno acoplado océano-atmósfera que tiene lugar en el Pacífico Tropical. Este fenómeno, conocido por sus siglas en inglés como ENSO (El Niño-Southern Oscillation), involucra cambios en la fuerza de los vientos alisios, la temperatura superficial y subsuperficial del mar y la convección tropical profunda.

Este patrón climático presenta dos fases: El Niño (de calentamiento) y La Niña (de enfriamiento).

Durante las fases positivas o eventos El Niño, los vientos alisios están más débiles de lo normal, las aguas del Pacífico Tropical central y oriental están más calientes de lo normal, y la convección/precipitación se desplaza anómalamente desde Indonesia hacia el este.

Durante las fases negativas o eventos La Niña, los vientos alisios están más fuertes de lo normal, las aguas del Pacífico Tropical central y oriental están más frías de lo normal, y la convección/precipitación se desplaza anómalamente desde Indonesia hacia el oeste.

Como aspecto climático, cabe destacar que los episodios El Niño y La Niña suelen tener una duración cercana al año. Su ciclo de vida empieza en el verano boreal, se desarrolla durante el otoño, alcanza su máxima amplitud en invierno y decae hacia la primavera del año siguiente. Por esa razón, la comunidad científica los nombra haciendo referencia al pico invernal de sus anomalías. El evento que está teniendo lugar ahora mismo sería El Niño 2023/24.

Anomalías en la temperatura superficial del océano el 12 de julio 2023. ClimateReanalyzer

El calentamiento global, un fenómeno variable

El calentamiento global reciente, referido como la tendencia de aumento en la temperatura superficial global (océano y tierra) de las últimas décadas, es una de las señales más evidentes del cambio climático de origen antropogénico.

Para la comunidad científica, hace años que se trata de un fenómeno confirmado. Los sucesivos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) han mostrado los avances en los modelos climáticos y la reducción en la incertidumbre de atribución del cambio climático al efecto radiativo añadido de gases antropogénicos (por ejemplo, dióxido de carbono, metano y óxido nitroso) sobre el efecto invernadero de origen natural, que, por otro lado, hace posible la vida en la Tierra.

No obstante, el calentamiento global antropogénico no implica calentamiento en todas las regiones del planeta, ni tampoco que el cambio climático no pueda interaccionar (constructiva o destructivamente) con la variabilidad climática.

Anomalías de la temperatura superficial global con respecto a la temperatura media 1901–2000. NOAA

Interacción entre El Niño y el cambio climático

Se podría entender que ENSO y el calentamiento global son fenómenos climáticos independientes. De hecho, las proyecciones de clima futuro del IPCC indican que no se esperan cambios robustos en la intensidad de las anomalías oceánicas asociadas a ENSO para las próximas décadas, pese a la continuidad del calentamiento global.

Sin embargo, la variabilidad climática de ENSO, debido a las grandes dimensiones del Pacífico Tropical, puede modular la temperatura global (promedio espacial) y, por tanto, aumentar o reducir el ritmo de calentamiento global.

Ejemplos de efecto contrarrestante son la serie de episodios La Niña que contribuyeron a la “ralentización” del calentamiento global en la década de los 2000. Y más recientemente, los tres episodios consecutivos La Niña (2020/21, 2021/22, 2022/23) que han contribuido a que 2021 y 2022 no hayan sido excepcionalmente cálidos.

Por otro lado, también hay ejemplos de efecto intensificador. Los episodios super-El Niño 1997/98 y El Niño 2009/10 contribuyeron a que 1998 y 2010, respectivamente, fuesen el año más cálido observado hasta esa fecha.

Gráfico que muestra las temperaturas medias anuales en superficie (barras grises), agrupadas por décadas, de 1950 a 2021.

En general, el año más cálido de cualquier década será un año de El Niño, y el más frío, uno de La Niña. Este gráfico muestra las temperaturas medias anuales en superficie (barras grises), agrupadas por décadas, de 1950 a 2021. NOAA / Datos: NCEI, CPC

En la última década, el super-El Niño 2015/16 contribuyó a que 2016 haya sido el año más caluroso desde que hay registros. El 2023 o el 2024 podrían convertirse en el nuevo año más cálido jamás observado gracias a El Niño 2023/24, pero no se entendería sin un contexto de calentamiento global asociado al cambio climático antropogénico.

¿Qué sabemos sobre El Niño 2023/24?

Los últimos datos oficiales disponibles indican que la región del Pacífico denominada Niño3.4 –un indicador estándar de la intensidad de ENSO– mostró unas anomalías de 0,5 ℃ para el trimestre abril-mayo-junio.

Este valor está lejos de los 0,8-0,9 ℃ que se registraron en la misma estación durante el desarrollo de los eventos super-El Niño 1997/98 y 2015/16. Esto apunta a que El Niño 2023/24 puede no llegar a ser un episodio extremo.

Las predicciones actuales con modelos climáticos sugieren que la región Niño3.4 podría alcanzar un valor máximo durante el invierno de alrededor de 1,5 ℃, que lo harían comparable con eventos como El Niño 2009/10.

Por otro lado, la señal ENSO llega muy debilitada al sector euromediterráneo, tanto en verano como en invierno, no es estadísticamente robusta y puede ser fácilmente enmascarada por otros fenómenos de variabilidad climática más regionales, como la Oscilación del Atlántico Norte (NAO).

En conclusión, si este año es especialmente cálido en España o Europa, muy posiblemente será por el efecto del cambio climático y no por los efectos remotos de El Niño. El fenómeno sí se dejará notar más en otras partes del planeta, especialmente la cuenca pacífica, sobre todo en Latinoamérica.

The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.