Connecting Waterpeople
SIGMADAF
HRS Heat Exchangers
Xylem Vue
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
TEDAGUA
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Netmore
ONGAWA
Red Control
AVK Válvulas
Veolia
Fundación CONAMA
KISTERS
Minsait
AECID
GS Inima Environment
ISMedioambiente
Baseform
Honeywell
Ingeteam
OVARRO
Moval Agroingeniería
Nexmachina
Schneider Electric
FENACORE
TecnoConverting
Asociación de Ciencias Ambientales
Fundación Botín
Vodafone IoT
LACROIX
ESAMUR
Lama Sistemas de Filtrado
Almar Water Solutions
AGENDA 21500
Aqualia
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
ADECAGUA
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
FACSA
POSEIDON Water Services
ANFAGUA
Catalan Water Partnership
Filtralite
Cámara de Granada
ICEX España Exportación e Inversiones
Adasa Sistemas
Gomez Group Metering
CAF
J. Huesa Water Technology
Open Intelligence
Barmatec
Badger Meter Spain
Hidroconta
Amiblu
ISEO Ultimate Access Technologies
SCRATS
Autodesk Water
Xylem Water Solutions España
Itron España
Diehl Metering
Rädlinger primus line GmbH
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Arup
Aganova
ATLANTIUM
Global Omnium
Kamstrup
Sacyr Agua
Terranova
ACCIONA
Grupo Mejoras
Saint Gobain PAM
IAPsolutions
AMPHOS 21
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
INVENT
Aigües de Manresa
Vodafone Business
Bentley Systems
VEGA Instrumentos
Molecor
Hach

Se encuentra usted aquí

¿Cómo funcionan las desaladoras y por qué hay cada vez más?

Sobre el blog

Rafael Camarillo Blas
Profesor Titular de Ingeniería Química en la Universidad de Castilla-La Mancha.
  • ¿Cómo funcionan desaladoras y qué hay cada vez más?
    Planta de desalinización en Lanzarote (islas Canarias, España). Goodcat / Shutterstock

Recientemente se ha aprobado en España el nuevo Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo, que tiene una influencia directa sobre el trasvase Tajo-Segura. Esta decisión ha vuelto a poner sobre la mesa el proceso conocido como desalación, puesto que el Gobierno propone esta alternativa para paliar la reducción de caudal que experimentará dicho trasvase.

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de desalación? Según el Diccionario Oxford de Ingeniería Química, la desalación es la eliminación de las sales del agua de mar (debería incluir también la salobre) y se utiliza para producir agua potable para consumo o regadío. Añade que solo se usa cuando hay una fuente de energía barata y cuando hay una clara escasez de agua.

Desalación en el mundo

Según datos de Naciones Unidas, en 2018 había alrededor de 16 000 plantas desalinizadoras en el mundo repartidas entre 177 países y capaces de producir en su conjunto un volumen de agua dulce equivalente a casi la mitad del caudal medio de las cataratas del Niágara. Su número aumenta cada año: en 2020 eran ya 16 876 instalaciones.

En el caso de España, y según datos del Ministerio de Transición Ecológica, existen en la actualidad más de 900 desalinizadoras en servicio.

Dichas instalaciones permiten producir unos 4 500 millones de litros de agua desalada al día. Esto supone el 10 % del agua potable que se consume. Considerando un consumo diario por persona de 150 litros, se podría abastecer, solo con esta tecnología y para este uso, a 30 millones de personas.

Esto convierte a España en el primer país de Europa y cuarto en el mundo en capacidad instalada. El pódium lo ocupa Arabia Saudí, que obtiene alrededor del 50 % de su agua potable de la desalinización, seguida de Estados Unidos y Emiratos Árabes. Algunos países como Bahamas, Maldivas y Malta satisfacen toda su demanda de agua por esta vía.

Grandes plantas en España

El motivo del liderazgo español es, principalmente, el desequilibrio entre la disponibilidad de recursos hídricos y la demanda en algunas zonas del territorio. Dicho desequilibrio se verá todavía más agravado por el cambio climático que ya padecemos.

Esta técnica permite obtener agua potable adicional garantizada para abastecimiento y agricultura. Las zonas donde más se ha desarrollado han sido el litoral mediterráneo (desde Castellón a Málaga, sobre todo), Baleares y Canarias. De hecho, las islas Canarias cuentan con más de un tercio de todas las desalinizadoras de España.

Se define como gran planta de desalación aquella que produce entre 10 y 250 millones de litros al día. En España hay unas 100 grandes plantas con estas características. De ellas, la mayoría (dos tercios) son de agua de mar y el tercio restante de agua salobre.

Localización de las principales plantas desaladoras en España (2015). Ministerio de Transición Ecológica

Diseño de una planta

Para seleccionar el emplazamiento de una desalinizadora hay que tener en cuenta dónde se consumirá el agua, si hay un suministro eléctrico adecuado, las condiciones geológicas y los posibles efectos sobre el medio terrestre y marino.

A continuación, para determinar el tratamiento más adecuado es necesario conocer las características físicas y químicas del agua bruta y los requisitos del agua producto. Para la toma del agua bruta hay que tener en cuenta las características del fondo marino, las corrientes superficiales y profundas, las mareas y el oleaje, así como los efectos sobre el medio marino.

Dentro de las diferentes tecnologías existentes, el proceso que tiene una mejor relación entre la calidad de agua producida y los costes de implantación y producción es la separación con membranas de ósmosis inversa.

Esquema de una planta de ósmosis inversa.

Esquema de una planta de ósmosis inversa. Togo / Wikimedia Commons, CC BY-SA

Funcionamiento de la ósmosis inversa

Para aplicar la ósmosis inversa, deben ejecutarse varios pasos. En primer lugar, hay que someter al agua de mar captada a un tratamiento previo que elimine las sustancias que podrían atascar el sistema o dañar a las membranas.

A continuación, el agua tratada llega a las membranas de ósmosis inversa, donde es sometida a presiones de entre 50 y 90 atmósferas. Así se consigue separar las sales que todavía contenía el agua en una corriente denominada salmuera. Este proceso es capaz de producir 45 litros de agua desalada a partir de 100 litros de agua de mar.

Gráfico con flechas que indican el flujo de agua y la situación de la membrana.

Principio de la ósmosis inversa. Armanzalla / Wikimedia Commons, CC BY-SA

En función del uso que se le vaya a dar al agua desalada será necesario volver a añadir ciertas sales. Por ejemplo, en el caso de agua de abastecimiento se añade gas carbónico y cal. También habrá que hacerlo con el agua para agricultura dependiendo del tipo de cultivo que se vaya a regar.

El coste energético y ambiental

Uno de los inconvenientes del proceso es el elevado gasto energético que tiene el sistema de alta presión: unos 2,3 kilovatios-hora por cada 1 000 litros producidos. Sin embargo, las plantas más modernas van incorporando tecnologías de reducción de consumo de energía. Dos ejemplos son los intercambiadores cerámicos de presión y la turbina Pelton como sistema de recuperación de energía.

El segundo inconveniente del proceso es el vertido de la salmuera generada y su efecto sobre el medio marino. Como he mencionado antes, se generan unos 55 litros de salmuera por cada 100 litros de agua de mar procesada. Por ello, la salmuera tiene un contenido en sal que duplica el del agua de mar de partida.

El aumento de la salinidad y la temperatura puede provocar una disminución del contenido de oxígeno disuelto y contribuir a la generación de “zonas muertas” donde muy pocos animales marinos puedan vivir.

Para minimizar los efectos de este incremento de salinidad en la zona de vertido es necesario asegurar una correcta dilución de la salmuera. Esta dilución suele verse favorecida por la agitación del oleaje y por las corrientes costeras. También se van utilizando nuevos sistemas de vertido, como la dilución previa de la salmuera y el desagüe a través de difusores.

Además, es obligatorio realizar estudios de impacto ambiental y aplicar un plan de seguimiento y control de estos vertidos.

Resumiendo, la desalinización por ósmosis inversa es una tecnología ya asentada en España. Además, permite mantener la oferta de agua potable en zonas que tienen recursos hídricos menguantes. Finalmente, los problemas derivados de su consumo energético y de sus impactos ambientales se van minimizando gracias a los avances tecnológicos en tratamiento de agua.

The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.