En el imaginario colectivo, dentro y fuera de Europa, la “mediterraneidad” es una de las expresiones paisajísticas y culturales más mágicas y seductoras que se han derivado de la interacción entre la especie humana y la naturaleza. Es, en realidad, una manera ética y estética diferente de comprender la luz, el tiempo, el paisaje, la vida.
Entrar en el mundo mediterráneo es como sumergirse en un universo sensorial y vivencial único, que destila la sabiduría vital de las culturas clásicas que lo moldearon pacientemente durante milenios. Ese paisaje del agua es como una especie de sutil manto, salado y frágil, que lo cubre todo, una piel antigua y azul, cuya delicadeza le confiere una belleza hechizante inexplicable.
Las Islas Baleares son uno de los ultimísimos paraísos donde se conservan reductos escénicos en los que, observar esa mediterraneidad esculpida en el paisaje, todavía es posible. La piel balear posee una delicada sensualidad azul, y sobre ella se conservan, todavía hoy, algunas de las expresiones más bellas y sublimes del paisaje mediterráneo.
Sin embargo, esos santuarios paisajísticos, cada vez son menos, y su preservación solo será posible si una verdadera conciencia colectiva de profundo respeto se acababa forjando en nuestra sociedad.
“Las Islas de la Piel Azul” es un ensayo para buscar nuevas fórmulas audiovisuales que permitan llegar al gran público y plantear una verdad tan incómoda, como innegable: el paisaje en el que hemos crecido nos ayuda a comprender quiénes somos, la manera como lo tratamos, también. Ha sido producido con el fin de alertar a los herederos de estas islas, y a todos aquellos que se han sentido alguna vez atraídos por su belleza, de la extrema fragilidad de su piel azul.
A través de él, BioSciCat pretende ayudar a forjar entre los herederos de esta tierra la conciencia de que, la lenta destrucción de esa piel, acabará comportando la desaparición de una estética y una manera mágica y poética de entender la vida.
Más información en la WEB de la "Islas de la Piel Azul"