El estudio que la empresa provincial Aguas de Córdoba está realizando sobre el mejillón cebra en el embalse de Iznájar ha permitido conocer su ciclo de vida y los factores específicos que influyen en la Cuenca del Guadalquivir.
Este proyecto de investigación se enmarca en el convenio suscrito el pasado mes de septiembre entre la Diputación de Córdoba y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y está desarrollando un sistema de alerta, detección precoz y evolución de la especie invasora ‘Dreissemna Polymorpha’ (mejillón cebra) en el Bajo Genil, en los embalses próximos y en diversas infraestructuras hidráulicas.
Como parte de este estudio, se han colocado testigos verticales para el control de la presencia de esta especie. Asimismo, se ha monitorizado la estratificación del embalse, realizando periódicamente la medición de los gradientes de temperatura (termoclina) y oxígeno disuelto (oxiclina). La correlación entre ambos parámetros ha permitido obtener información de gran importancia.
En este sentido, se ha comprobado que la estratificación del embalse afecta de manera directa a las condiciones ambientales del ecosistema y, por lo tanto, a las características ambientales presentes para el desarrollo del ciclo vital del mejillón cebra (proliferación, crecimiento y reproducción).
Los resultados obtenidos hasta el momento, publicados en la revista Ambienta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, permitirán evaluar las posibles estrategias a seguir en la gestión del embalse, con objeto de la eliminación del mejillón cebra y la preservación de infraestructuras hidráulicas y masas de agua abajo del mismo.