Tras una primera sesión dedicada al analizar el impulso en el ahorro de energía en los distintos procesos que conforman el ciclo del agua, la segunda jornada de Quality Water Summit, centrada en la eficiencia de los procesos de tratamiento del agua, acogió una sesión sobre la huella de carbono.
El tratamiento de agua, en su condición de gran consumidor de energía, no es ajeno a la creciente concienciación sobre los efectos del cambio climático que ha hecho emerger la preocupación sobre la emisión de gases de efecto invernadero. En este sentido, una segunda sesión ha mostrado cómo los principales actores del sector del agua están trabajando en el rediseño de sus infraestructuras y procesos para reducir el impacto de su actividad y caminar hacia un futuro con cero emisiones de carbono.
Juan Luis Pozo, director del Área de Sostenibilidad Corporativa en Global Omnium, comenzó señalado que “es obvio y evidente que desde el sector del agua tenemos un liderazgo ambiental porque gestionamos un recurso básico y esencial como es el agua”.

En este sentido, para la compañía, el agua es el principio, referencia y ejemplo de su compromiso con el planeta y lo reflejan a través de GO2, la herramienta tecnológica que ayuda a avanzar a la ciudad de Valencia hacia la neutralidad en emisiones de carbono. Y, es que, tras la aplicar esta innovadora tecnología, Juan Luis Pozo explicó que Valencia ha sido la primera ciudad del mundo en calcular su huella de carbono y su huella hídrica de la actividad turística, motivo que ayudó a que Valencia fuera elegida como capital europea del turismo inteligente.

Y, es que, desde Global Omnium tiene un fuerte compromiso con el objetivo de la neutralidad en carbono: “Tendremos que ayudar a nuestras ciudades a convertirse en verdaderas infraestructuras verdes que absorban huellas de carbono”.
