Michael S. Regan, administrador de la Agencia de Protección Ambiental (más conocida como EPA) de Estados Unidos, anunció el lunes la disponibilidad de 2.000 millones de dólares procedentes de la Ley Bipartita de Infraestructuras del presidente Biden para hacer frente a los contaminantes emergentes, como las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en el agua potable de todo el país.
Esta inversión, que se asigna a los estados y territorios, se pondrá a disposición de las comunidades en forma de subvenciones a través del Programa de Subvenciones para Contaminantes Emergentes en Comunidades Pequeñas o Desfavorecidas (EC-SDC, por sus siglas en inglés) de la EPA y fomentará el acceso a agua segura y limpia en comunidades pequeñas, rurales y desfavorecidas, al tiempo que apoyará las economías locales.
Regan advirtió: "Demasiadas comunidades estadounidenses, especialmente las pequeñas, rurales o desatendidas, están expuestas a PFAS y otros contaminantes nocivos en el agua potable. Gracias al liderazgo del Presidente Biden, estamos invirtiendo en los Estados Unidos y proporcionando miles de millones de dólares para fortalecer la infraestructura hídrica de nuestra nación, salvaguardando al mismo tiempo la salud de las personas e impulsando las economías locales.
También añadió: "Estas subvenciones se basan en la hoja de ruta estratégica sobre PFAS de la EPA y ayudarán a proteger a nuestras comunidades más pequeñas y vulnerables de estas sustancias químicas persistentes y peligrosas".
Además de esta nueva subvención, la EPA también está trabajando para proponer en las próximas semanas una Reglamentación Primaria Nacional del Agua Potable (NPDWR) sobre PFAS. El borrador de la norma propuesta está siendo revisado actualmente por varias agencias y la EPA publicará la norma propuesta para que el público la comente cuando pase por la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB).