Juan Carlos Santamarta: "Por beber un día agua con mucho flúor no pasa nada, pero el problema es el efecto acumulativo"

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  • Isla de Tenerife (Wikipedia)
  • El ingeniero ha planteado la opción de mezclar las aguas extraídas con otras con contenidos más bajos en flúor para resolver unos niveles altos que se dan sobre todo en el norte de Tenerife.

El profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) Juan Carlos Santamarta, doctor ingeniero civil e ingeniero de montes, ha advertido de que el agua de consumo que se extrae de algunas galerías tinerfeñas presenta 3 miligramos de flúor por litro pese a que el máximo permitido es de 1,5, por lo que propone soluciones a este problema.

En una entrevista concedida a Europa Press, Santamarta, que en fechas recientes ha presentado el libro "Hidrología y recursos hídricos en islas y terrenos volcánicos" --que dedica uno de sus capítulos al flúor--, ha instado a que se estudie la posibilidad de regular las extracciones en esos espacios con niveles altos para que se deje recuperar el acuífero.

Al tiempo que ha resaltado que no se debe alarmar a la población sino informar con rigurosidad, el ingeniero ha planteado la opción de mezclar las aguas extraídas con otras con contenidos más bajos en flúor para resolver unos niveles altos que se dan sobre todo en el norte de Tenerife.

"Por beber un día agua con mucho flúor no pasa nada, pero el problema es el efecto acumulativo", ha señalado Santamarta, quien también ha indicado que hay que tener en cuenta que no solo el agua tiene flúor, sino que el té o el vino también presentan este elemento en cantidades "sensibles".

Paralelamente, ha comentado que hay otras islas volcánicas que no tienen este problema porque no se ha llegado a zonas tan profundas del acuífero, dado que, cuanto más profundo se esté, hay más probabilidades de que aparezcan gases y aguas con grandes contenidos en sales y flúor.

También el profesor ha precisado que esta sustancia es "muy difícil" de eliminar con 'postratamientos' y que los porcentajes que se consiguen bajar son "muy pequeños", a no ser que se utilicen procesos de desalación de aguas como la ósmosis inversa, con lo que el coste de este líquido se incrementa "enormemente".

Además, Santamarta, que ha manifestado que el rango de población menor de 8 años es al que más afecta el flúor --porque podría producirle fluorosis dental--, ha puntualizado que otra solución es seguir investigando técnicas sobre cómo reducir esos niveles.

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