"El contrato de Valencia es un punto de inflexión en la gestión del saneamiento urbano en España"
De España a Brasil, ACCIONA está redefiniendo el futuro de las redes de agua con innovación digital, sostenibilidad operativa y una sólida experiencia global. En esta entrevista, Raúl González, Director de Operación y Mantenimiento de Redes, comparte la visión estratégica de la compañía y las claves de sus últimos proyectos internacionales.
Con una estrategia basada en la digitalización, la sostenibilidad y la excelencia operativa, ACCIONA se ha consolidado como un referente internacional en la gestión de redes de agua y saneamiento. Su presencia en ciudades como Valencia, Bilbao o Madrid y su participación en grandes contratos en América Latina demuestran una capacidad única para combinar tecnología avanzada con conocimiento local. Desde sistemas de mantenimiento predictivo hasta plataformas de gestión integrada, la compañía lidera una transformación del ciclo del agua que responde a los grandes retos del sector: cambio climático, envejecimiento de infraestructuras y necesidad de eficiencia económica y ambiental.
Para conocer en profundidad los pilares de esta estrategia y su aplicación práctica en algunos de los contratos más relevantes de los últimos años, iAgua Magazine conversa con Raúl González, director de Operación y Mantenimiento de Redes en ACCIONA. A lo largo de esta entrevista, González comparte las claves del modelo operativo de la compañía, el papel de las tecnologías digitales en la toma de decisiones, y las enseñanzas obtenidas tras desplegar soluciones inteligentes tanto en entornos urbanos consolidados como en regiones con fuertes desafíos hídricos.
ACCIONA ha sido adjudicataria de contratos estratégicos en España, Brasil y otros mercados. ¿Qué aspectos considera diferenciales en su propuesta de valor para la operación y mantenimiento de redes de agua?
Nuestra experiencia en redes complejas nos permite aplicar las mejores prácticas a escala global con agilidad y precisión
Sin duda ninguna nuestra experiencia adquirida durante los últimos 15 años gestionando esta tipología de contratos ha generado un equipo de profesionales con un grado de especialización excepcional, que han sido capaces, no solo de ejecutar los contratos, sino además de transmitir sus conocimientos, experiencia y calidad a las áreas de desarrollo de negocio para que, ante nuevas licitaciones, seamos capaces de desarrollar todo nuestro potencial, que hemos focalizado en tres pilares básicos:
En primer lugar, contamos con una capacidad operativa demostrada en contextos muy diversos, gestionando redes complejas, de gran extensión y con múltiples condiciones urbanas, climáticas o socioeconómicas. La experiencia acumulada en mercados como España, Panamá, Perú, Brasil o México, Italia y Oriente Medio, nos permite adaptarnos con agilidad a cada entorno, aplicando las mejores prácticas a escala global.
En segundo lugar, hemos hecho una apuesta firme por la digitalización de los servicios. Incorporamos herramientas como sistemas automatización y control avanzados, plataformas GIS, modelado hidráulico, análisis de redes, mantenimiento predictivo o gemelos digitales, lo que nos permite anticiparnos a incidencias, reducir pérdidas, optimizar recursos y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.
Y, por último, abordamos todos nuestros contratos desde una visión de sostenibilidad activa. Buscamos maximizar la eficiencia energética, reducir la huella hídrica y de carbono, reutilizar recursos y fomentar la economía circular en cada fase del servicio.
La digitalización se ha convertido en un eje central de la gestión. ¿Qué tecnologías están desplegando en las redes operadas por ACCIONA y cómo se traducen en eficiencia, resiliencia y calidad del servicio?
Hoy en día el uso de la tecnología para la operación y mantenimiento de redes de abastecimiento y saneamiento ya no es una opción o una posibilidad, y desde luego deja de ser noticia. Es una obligación y una necesidad. Solo siendo capaces de digitalizar nuestras operaciones, somos capaces de tomar decisiones y operar de forma eficiente. Porque toda la vida se han tomado decisiones en el sector de agua de una forma pseudo arbitraria, sin demasiado análisis profundo de las condiciones de operación de una red. Por ejemplo, la sustitución de una red u otra en una zona de una ciudad se determinaba por la mayor o menor número de incidencias que alguien responsable de esa red recordaba que hubiera tenido en los últimos tiempos.
En ACCIONA, el eje central en la operación es la gestión de activos, que permite planificar, registrar y analizar todas las intervenciones en la infraestructura, desde mantenimientos preventivos y correctivos hasta renovaciones estratégicas. Esta información se cruza con modelos de criticidad, análisis de obsolescencia y costes de ciclo de vida, lo que nos permite tomar decisiones de inversión y mantenimiento fundamentadas en datos.
Bilbao nos ha permitido modelar 27 cuencas con gran fiabilidad y planificar las inversiones de saneamiento a largo plazo
También estamos desplegando gemelos digitales en redes de abastecimiento y saneamiento, que integran modelado hidráulico en tiempo real, sensores IoT, datos SCADA, y predicciones externas, lo que nos permite anticipar comportamientos, simular escenarios y actuar con mayor precisión ante eventos críticos.
Hay que tener en cuenta que todo esto no es posible si no se invierte en una capa de sensorización IoT de la red, que permita monitorizar caudales, presiones, calidad del agua y presencia de intrusiones, generando alertas automáticas y facilitando un control más preciso y ágil de la red. Esta información se integra en las plataformas comentadas anteriormente para que todo tenga sentido.
Proyectos como los de Valencia, Bilbao o Paraná han incorporado herramientas avanzadas como gemelos digitales, sensores IoT o mantenimiento predictivo. ¿Qué enseñanzas extraen de estas experiencias?
Estos proyectos nos han permitido consolidar un modelo de operación y mantenimiento basado en la gestión inteligente del ciclo del agua, y han sido clave para validar en campo muchas de las tecnologías y metodologías que hoy forman parte del enfoque de ACCIONA a nivel global.
Una de las principales enseñanzas es que la tecnología solo aporta valor cuando se integra en la operación diaria y está alineada con los objetivos del servicio. En Valencia, por ejemplo, la incorporación de un piloto de gemelo digital en el sistema de saneamiento ha permitido simular y anticipar situaciones de sobrecarga hidráulica en los colectores y estaciones de bombeo, optimizando la gestión de episodios de lluvia intensa. Esa capacidad predictiva se traduce en una reducción efectiva de vertidos y una mejora de la calidad ambiental urbana.
En Bilbao, la experiencia ha sido especialmente relevante para comprender el valor de la sensorización IoT en redes extensas, con infraestructuras y contextos heterogéneos. La instalación de sensores en puntos críticos nos ha dado una visibilidad que antes no existía, permitiendo modelizar con muchísimo mayor grado de fiabilidad. Estamos desarrollando el modelado hidráulico de las 27 cuencas que componen la ciudad para determinar las inversiones y mejoras necesarias a acometer en la red de saneamiento durante los próximos años.
En Paraná (Brasil), el foco lo hemos puesto en el modelo de mantenimiento predictivo, dado que nos encontramos en un contrato de muy largo plazo, lo que nos permitirá priorizar actuaciones según criterios de riesgo y criticidad. Esto no solo mejora la continuidad del servicio, sino que también optimiza el uso de los recursos técnicos y económicos.
La economía circular es cada vez más relevante en redes y plantas. ¿Cómo está avanzando ACCIONA en la valorización de lodos, generación de biogás y reutilización del agua en sus operaciones actuales?
En ACCIONA la economía circular no es un concepto abstracto, sino una estrategia operativa integrada que se aplica tanto en las infraestructuras de depuración como en las redes. Nuestro objetivo es claro: reducir residuos, generar recursos y aumentar la eficiencia global del sistema.
En las EDAR, promovemos la valorización de lodos mediante tecnologías de tratamiento avanzado —digestión anaerobia, secado térmico y compostaje—, lo que permite obtener biosólidos estabilizados y seguros para su uso agrícola o como enmiendas del suelo. A ello se suma la codigestión con residuos orgánicos externos, mejorando la producción de biogás y elevando la eficiencia energética del proceso. En varias plantas, este biogás cubre buena parte de la demanda energética mediante cogeneración, y se está avanzando hacia el upgrading para producir biometano reutilizable o inyectable en red.
En paralelo, operamos sistemas de reutilización de agua mediante sistemas terciarios e incluso cuaternarios, que permiten aprovechar el efluente tratado para riego agrícola, baldeo urbano, usos industriales o recarga de acuíferos. Esto es especialmente relevante en zonas con estrés hídrico, donde estas soluciones permiten descargar presión sobre las fuentes convencionales y garantizar un suministro sostenible.
Desde el punto de vista de las redes, incorporamos criterios circulares tanto en la planificación como en la ejecución de obras. Un ejemplo claro es el uso de tecnologías de renovación de redes mediante el uso de tecnologías sin zanja, como el encamisado con manga o el bursting, que permiten rehabilitar conducciones minimizando excavaciones, generación de residuos, consumo de áridos y afectación al entorno urbano. Esta metodología, además de reducir la huella de carbono, alarga la vida útil de las infraestructuras existentes, con una alta eficiencia económica y medioambiental.
Frente a la intensificación de fenómenos climáticos extremos, ¿cómo se preparan las redes operadas por ACCIONA para mejorar su resiliencia ante inundaciones, sequías y sobrecargas hidráulicas?
Entendemos la resiliencia como la capacidad de anticiparse, adaptarse y recuperarse rápidamente frente a eventos extremos, y ese enfoque está plenamente integrado en el diseño, operación y mantenimiento de nuestras redes.
Ante el aumento de inundaciones y lluvias intensas, especialmente en entornos urbanos, estamos aplicando soluciones avanzadas como modelos hidráulicos en tiempo real y gemelos digitales. Estas herramientas permiten simular escenarios, prever puntos críticos de sobrecarga y activar planes de contingencia de forma anticipada, reduciendo vertidos no controlados y daños en la infraestructura. En ciudades como Bilbao, este enfoque nos está permitiendo optimizar la gestión de alivios y aumentar la protección ambiental de zonas sensibles.
En ACCIONA, la economía circular es una estrategia operativa aplicada en redes, EDAR y sistemas de reutilización
En paralelo, reforzamos la resiliencia física de la red mediante el cambio de paradigma en los cálculos de diseño de nuevas redes. Los periodos de retorno, intensidades medias y tiempos de concentración tienen que cambiar, porque la climatología ha cambiado y los datos históricos de precipitaciones pueden no ser útiles para diseñar hoy las infraestructuras.
Frente a episodios de sequía y escasez, trabajamos mucho la mejora del rendimiento hidráulico a través de sistemas de detección de fugas, sectorización, control de presiones y mantenimiento preventivo inteligente; La gestión predictiva basada en datos juega un papel clave. Con el uso de algoritmos de aprendizaje y analítica avanzada, podemos anticipar fallos, prever demandas y planificar actuaciones con antelación. Todo esto, por ejemplo, lo vamos a desarrollar próximamente en Costa Rica en colaboración con el Instituto costarricense de Acueductos y Alcantarillados.
En entornos urbanos con infraestructuras envejecidas, ¿cuáles son las claves para reducir pérdidas, priorizar inversiones y renovar redes de forma eficiente y sostenible?
El contrato de Valencia integrará plataformas digitales y un sistema de alerta temprana para episodios de lluvia
La gestión de redes envejecidas exige una visión estratégica basada principalmente en el conocimiento del activo. En ACCIONA abordamos este desafío aplicando un enfoque integral de gestión de activos que combina tecnologías digitales, planificación basada en datos y soluciones técnicas innovadoras.
Uno de los elementos clave es la digitalización del inventario de red mediante herramientas GIS, integradas con plataformas de GMAO, lo que nos permite tener trazabilidad completa sobre materiales, antigüedad, incidencias históricas y criticidad funcional. Esta base de datos alimenta modelos de priorización que incorporan criterios hidráulicos, económicos, ambientales y sociales para planificar renovaciones con criterio técnico y no reactivo.
A partir de aquí, las tecnologías sin zanja juegan un papel fundamental. Técnicas como la manga continua (CIPP), pipe bursting o reinserción mediante tubería flexible permiten rehabilitar conducciones sin necesidad de abrir zanjas a cielo abierto, lo que reduce drásticamente: la generación de residuos de obra (áridos, escombros, materiales de relleno); las emisiones de CO2 asociadas a maquinaria pesada y transporte; el uso de materiales nuevos, al aprovechar el trazado existente; la afección al tráfico, al comercio local y a la calidad de vida urbana; y, por supuesto, los plazos de ejecución y el coste global de la intervención.
Estas tecnologías son especialmente valiosas en entornos densos y con alto grado de urbanización, donde el impacto social de las obras convencionales sería inasumible. Además, permiten extender la vida útil de las infraestructuras hasta 50 años adicionales, reduciendo la presión sobre los presupuestos públicos.
En resumen, renovar redes de forma eficiente y sostenible requiere combinar conocimiento profundo del estado del activo, tecnología sin zanja como solución preferente y una planificación basada en criterios de impacto, riesgo y coste-eficiencia.
Mirando a medio plazo, ¿cómo visualiza ACCIONA el futuro del mantenimiento de redes de agua y qué capacidades considera esenciales para afrontar los próximos desafíos del sector?
El mantenimiento de redes de agua está viviendo una transformación profunda, impulsada por la digitalización, la presión climática, la exigencia normativa y la necesidad de eficiencia económica y ambiental. En ACCIONA visualizamos un futuro donde el mantenimiento ha dejado ya de ser reactivo para convertirse en inteligente, preventivo y predictivo, basado en datos y automatización.
Uno de los pilares clave será la consolidación de estrategias avanzadas de gestión de activos, apoyadas en herramientas como los gemelos digitales, los sistemas de GMAO interconectados, y modelos de degradación y fiabilidad que permitan anticipar fallos antes de que ocurran. Esto implica evolucionar hacia una cultura de mantenimiento basada en el ciclo de vida del activo, donde cada intervención esté justificada por criterios de criticidad, riesgo y coste-eficiencia.
La sensorización masiva de las redes mediante IoT, combinada con algoritmos de análisis de datos permitirá tomar decisiones casi en tiempo real, optimizar recursos, reducir interrupciones del servicio y maximizar la resiliencia del sistema ante eventos extremos.
Otra capacidad clave será la renovación sostenible de activos, especialmente en entornos urbanos consolidados. Las tecnologías sin zanja y las soluciones de bajo impacto ambiental seguirán ganando protagonismo, tanto por su eficiencia técnica como por su menor huella urbana y climática.
A nivel organizativo, será fundamental contar con equipos multidisciplinares, que integren perfiles técnicos, digitales y medioambientales. El mantenimiento del futuro exigirá habilidades en análisis de datos, interpretación de modelos digitales, gestión de información geoespacial y operación de plataformas digitales en continuo.
También vemos una evolución en los modelos contractuales. La incorporación de indicadores de desempeño, esquemas de eficiencia energética y cláusulas de sostenibilidad serán cada vez más habituales, obligando a los operadores a demostrar resultados tangibles en términos de rendimiento hidráulico, calidad de servicio y reducción de huella ambiental.
En definitiva, el mantenimiento de redes en los próximos años será más tecnológico, sostenible y centrado en la toma de decisiones basada en datos. En ACCIONA ya estamos caminando en esa dirección, invirtiendo en innovación, capacitación y herramientas digitales que nos permitan seguir liderando la gestión de infraestructuras hídricas de forma responsable y eficiente.
En el caso del contrato de Valencia, se ha definido una nueva etapa en el saneamiento urbano. ¿Qué innovaciones tecnológicas y operativas incorpora esta adjudicación y qué impacto tendrá en la ciudad?
El contrato de Valencia supone un punto de inflexión en la gestión del saneamiento urbano en España. No solo por su escala y complejidad técnica, sino porque integra de forma ejemplar tecnología, sostenibilidad y excelencia operativa. Este proyecto marca una nueva etapa al abordar la operación y mantenimiento del sistema de saneamiento desde una visión digital, resiliente y centrada en el servicio al ciudadano.
En el plano tecnológico, se convertirá en un modelo de referencia mundial, ya que no solo implantaremos todas nuestras soluciones tecnológicas disponibles que hemos venido comentando en esta entrevista, sino que además las integraremos con las que ya dispone el Ayuntamiento de Valencia y crearemos una plataforma de gestión integrada desde donde podremos interactuar tanto la empresa como la propiedad en un entorno único, trasparente y que nos permitirá generar valor mediante toma de decisiones colaborativas.
Además, como todos sabemos, la situación actual de eventos climáticos extremos y la cada vez más exigente normativa relativa a la prevención de contaminación de masas de agua, son factores que repercuten de manera directa sobre la gestión de las redes de saneamiento. Por eso, crearemos un Sistema de Alerta Temprana, que se compone de un conjunto de herramientas que completan un sistema de elevado potencial para predecir situaciones de emergencia con gran fiabilidad, permitiendo reducir el impacto producido por las inundaciones en episodios de lluvia y ofrecer al servicio funcionalidades tremendamente útiles para la planificación de los trabajos en la red que reduzcan los riesgos de inundaciones o desbordamientos.
En cuanto al ámbito meramente operativo, dotaremos al contrato de los medios técnicos de última generación para la limpieza e inspección de colectores, con sistemas de recuperación y reciclaje de agua, equipamiento eléctrico sin emisiones de CO2, incorporando incluso, para algunos trabajos, los modelos de vehículos eléctricos de baterías intercambiables Silence fabricados por Acciona.
La nueva Directiva de Aguas Residuales Urbanas supondrá un salto normativo en la UE. ¿Cómo se está preparando ACCIONA para adaptarse al tratamiento cuaternario y las nuevas exigencias de cobertura y control?
La revisión de la Directiva de Aguas Residuales Urbanas supone un cambio de paradigma en el tratamiento y gestión de las aguas residuales en Europa. Con la inclusión de objetivos ambiciosos en materia de tratamiento avanzado (cuaternario), límites de nutrientes más intensivas, de monitorización en continuo, mayor cobertura de depuración y eficiencia energética, el sector se enfrenta a un desafío técnico, ambiental y financiero sin precedentes.
En ACCIONA estamos anticipándonos activamente a esta transición, capitalizando nuestra experiencia en operación avanzada de EDARs, innovación tecnológica y enfoque circular del ciclo del agua.
El contrato de Paraná se centra en mantenimiento predictivo con criterios de riesgo y criticidad para optimizar recursos
En primer lugar, ya operamos varias instalaciones que incorporan procesos equivalentes al tratamiento cuaternario, como la adsorción con carbón activo, la oxidación avanzada (ozonización) o tecnologías de membrana, dirigidas a la eliminación de contaminantes emergentes (fármacos, disruptores endocrinos, microplásticos, etc.), estas tecnologías las hemos instalado y están en varias plantas de la región de Murcia que Acciona opera (Ceutí, Cehegín, Bullas, Moratalla, Caravaca de la Cruz, San Javier y Los Alcázares).
Estas experiencias nos permiten definir soluciones tecnológicamente viables, escalables y sostenibles, adaptadas al contexto de cada instalación.
Además, estamos desplegando sistemas de monitorización en continuo y en tiempo real, tanto en línea como en laboratorio, que permiten garantizar el cumplimiento normativo de forma robusta y trazable. La sensorización, el análisis de datos y los sistemas de alerta temprana serán claves para asegurar que las EDAR cumplan con las nuevas exigencias de calidad de vertido en todo momento.
Otro eje de actuación es la eficiencia energética y la descarbonización. La nueva Directiva impulsa una reducción de la huella climática de las instalaciones de saneamiento, y en ACCIONA ya aplicamos soluciones de autogeneración energética (biogás, fotovoltaica), optimización de consumos mediante automatización y control inteligente, a través de la plataforma de Control Smart Plant que tenemos operando en mas de 20 plantas de España y Portugal y que están implantado en nuevos mercados , e incluso recuperación de energía térmica en determinadas plantas.
ACCIONA tiene una sólida presencia en América Latina. ¿Qué aprendizajes destacan de operar en países como México, Colombia o Perú, y cómo adaptan su enfoque técnico a esos contextos?
América Latina es una región prioritaria para ACCIONA, donde llevamos décadas desarrollando proyectos de gran escala en el ciclo integral del agua
América Latina es una región prioritaria para ACCIONA, donde llevamos décadas desarrollando proyectos de gran escala en el ciclo integral del agua.
Uno de los grandes aprendizajes ha sido la necesidad de adaptar nuestras soluciones técnicas al contexto local, teniendo en cuenta factores como la disponibilidad hídrica, la orografía, el crecimiento urbano no planificado, las restricciones presupuestarias o las particularidades sociales y regulatorias de cada país. Gestionamos redes de saneamiento en ciudades donde la precipitación anual media es de casi 2.000 mm anuales como Panamá y otras como Lima donde apenas supera los 6 mm. Esta situación de contraste nos permite captar unos conocimientos enormes para distintos entornos que nos permite ser tremendamente adaptativos a nuevas regiones.
En términos operativos, otro gran valor ha sido la generación de capacidades locales. Nos consideramos una empresa “Glocal”. Formamos equipos integrados por talento nacional, promoviendo la transferencia de conocimiento y el arraigo territorial. Esto no solo garantiza continuidad operativa, sino que refuerza el impacto social y económico de nuestros proyectos en las comunidades donde trabajamos, sin embargo, apoyados por un conocimiento de empresa multinacional y global con capacidad de aportar soluciones probadas en otros entornos a miles de kilómetros de distancia.