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"El agua desalada aporta una garantía de disponibilidad y calidad al sector agrícola"

Francisco Baratech, presidente de Acuamed. Pablo González-Cebrián/Fotos iAgua.

Francisco Baratech, presidente de Acuamed, es un líder que ha dedicado su carrera a la gestión y mejora de los recursos hídricos en España. Con una formación sólida como ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, su trayectoria profesional lo ha llevado a enfrentarse a los desafíos más apremiantes en la distribución y el aprovechamiento del agua. Desde sus inicios en Canal de Isabel II hasta su liderazgo actual en Acuamed, Baratech ha demostrado una capacidad inquebrantable para innovar y mejorar la infraestructura hídrica del país.

En un momento crítico para la gestión del agua, Baratech destaca la importancia de la desalación y la reutilización de agua como soluciones esenciales para la agricultura. Estas tecnologías no solo mitigan la escasez de agua en las regiones más afectadas, sino que también garantizan una fuente sostenible y constante para el riego, promoviendo la seguridad alimentaria y la estabilidad económica del sector agrícola.

Bajo su liderazgo, Acuamed ha avanzado en la implementación de proyectos innovadores que integran energías renovables, reducen costes y mejoran la eficiencia de los procesos hídricos. La visión de Baratech no solo se centra en superar los desafíos actuales, sino en construir un futuro donde la gestión del agua sea sinónimo de sostenibilidad y resiliencia. Su compromiso y visión estratégica están transformando el panorama de la gestión del agua en España, asegurando que cada gota cuente en la lucha contra la escasez hídrica y por un futuro más verde.

Pregunta: Señor Baratech, para comenzar la entrevista me gustaría preguntarle cuál es su evaluación del estado actual de las infraestructuras del agua en España y qué desafíos enfrenta el país en términos de suministro y gestión del agua.

Respuesta: La infraestructura del agua en España está muy desarrollada, con una red de embalses, canales, plantas desaladoras, potabilizadoras y sistemas de distribución eficientes. Sin embargo, en las cuencas mediterráneas, donde opera Acuamed, se enfrenta a importantes desafíos. Estas regiones sufren de manera recurrente una disminución general de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas, lo que reduce la disponibilidad de recursos hídricos y lo que ha originado, por ejemplo, la sobreexplotación de los acuíferos costeros a lo largo de todo el arco mediterráneo.

La gestión de la demanda es otro desafío importante. La agricultura consume alrededor del 70% del agua en España, por lo que es imprescindible continuar la modernización de los sistemas de riego y la extensión de prácticas agrícolas sostenibles. En cuanto a la gestión de la demanda en el abastecimiento, es clave la inversión en la modernización de las redes de distribución, muy antiguas en algunas zonas. En zonas costeras esto es particularmente importante por el incremento en la presión sobre los recursos hídricos que se produce en los períodos estivales.

Francisco Baratech, presidente de Acuamed. Pablo González-Cebrián/Fotos iAgua.

La desalación se ha convertido en una solución efectiva para mitigar la escasez de agua, especialmente en regiones costeras y áreas con alta demanda. España es líder mundial en tecnología de desalación. Esta tecnología permite diversificar las fuentes de recursos hídricos y reducir la dependencia de los recursos hídricos tradicionales.

En resumen, aunque España dispone de una infraestructura avanzada para la gestión del agua, debe afrontar desafíos relacionados con la variabilidad climática, la gestión de la demanda y la sobreexplotación de recursos convencionales. La desalación es una pieza clave para abordar estos problemas, que requieren en su conjunto de una planificación estratégica, inversiones sostenidas en infraestructura y políticas de gestión del agua que promuevan el uso eficiente y la conservación de los recursos hídricos.

P.- ¿Qué volumen de inversión maneja actualmente Acuamed y cuáles son los principales proyectos que está acometiendo?

R.- Antes de detallar el volumen de inversión y los principales proyectos que estamos acometiendo, permítame hacer una pequeña introducción sobre la naturaleza de Acuamed. Acuamed es una Sociedad Estatal, conforme a lo recogido en el artículo 132 de la Ley de Aguas (RDL 1/2001 de 20 de julio). Los proyectos que ejecuta Acuamed se incluyen en el denominado Convenio de Gestión Directa, que se suscribe con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El año pasado, el 11 de mayo, se autorizó por el Consejo de Ministros, el Segundo Convenio de Gestión Directa de Acuamed. En estos momentos, además, Acuamed está tramitando la Adenda n.º 1 a este Convenio, el Convenio de Gestión Directa, y su Adenda n.º 1, que desarrollan la estrategia de transición hídrica justa establecida por el Ministerio, incluyendo para ello varias líneas de actuación.

"Es imprescindible continuar la modernización de los sistemas de riego y la extensión de prácticas agrícolas sostenibles"

La primera consiste en el incremento de capacidad de las principales plantas desaladoras que destinamos a regadío agrícola: Torrevieja en Alicante, Valdelentisco y Águilas en Murcia y Campo de Dalías y Carboneras en Almería. Esta actuación permitirá un aumento de disponibilidad de agua desalada en 87 hm3 y la inversión prevista para estos proyectos asciende a 208 millones de euros.

La segunda contempla la construcción de instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo de energía renovable fotovoltaica en las plantas desaladoras anteriores y en la desaladora de Bajo Almanzora el Almería, para lo que se prevé una inversión de 291 millones de euros.

Estos proyectos cuentan con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Por último, hay que destacar que la mencionada Adenda n.º 1 incorpora una inversión adicional de 833 millones de euros para la ejecución de cuatro nuevas desaladoras: Tordera II y Foix en Cataluña, Bajo Almanzora II en Almería y una desaladora en la Costa del Sol, Málaga. Estas dos últimas plantas suministrarán agua desalada para riego agrícola.

P.- La desalación ha sido una solución clave para enfrentar la escasez de agua en regiones costeras. ¿Cómo ve usted la integración de la desalación en la agricultura? ¿Cuáles son los beneficios y desafíos asociados con su uso?

R.- Acuamed tiene una amplia experiencia en el suministro de agua desalada para agricultura en las regiones del sureste español que han presentado, históricamente, la mayor escasez de recursos hídricos del conjunto del territorio nacional. El volumen de agua suministrada para riego por Acuamed ha venido creciendo de manera ininterrumpida desde la entrada en explotación de las grandes plantas desaladoras que tenemos ubicadas en el sur de Alicante, Murcia y Almería. Así, si hace diez años, el volumen anual de agua desalada suministrado para riego se situaba en 37 hm3, en el año 2023 este volumen ascendió a 178 hm3. Esto quiere decir que en la última década el suministro de agua desalada para riego desde Acuamed prácticamente se ha multiplicado por cinco.

Este volumen supone el 60% del volumen total de agua desalada aportada por Acuamed a las regiones costeras mediterráneas, ya que las plantas desaladoras de Acuamed también aportan recursos para abastecimiento. En el año 2023, el volumen total suministrado, suma del aporte a agricultura y a abastecimiento, alcanzó la cifra de 302 hm3. Se trata del mayor suministro histórico aportado por Acuamed desde su creación. Con los datos registrados en el año 2024 esperamos, incluso, superar esta cifra.

Francisco Baratech, presidente de Acuamed. Pablo González-Cebrián/Fotos iAgua.

Ahora mismo, las plantas desaladoras que suministran agua para regadío se encuentran operando prácticamente al 100% de su capacidad nominal, existiendo solicitudes de uso de agua desalada por encima de la capacidad instalada. Por este motivo, es clave el desarrollo de la ampliación de estas plantas desaladoras que mencionaba en la pregunta anterior.

De estas cifras se desprende que la integración del agua desalada en la agricultura es una realidad, y que esta integración no hará, sino ir en aumento en los próximos años. El agua desalada aporta una garantía de disponibilidad y calidad al sector agrícola, que es muy apreciada por el usuario final por la mejora que introduce en la gestión de sus explotaciones. Por otro lado, el suministro de agua desalada en estas zonas está contribuyendo a la recuperación de los acuíferos costeros, al permitir la reducción de extracciones de acuíferos sobreexplotados que presentan problemas de calidad.

P.- La reutilización de aguas residuales es otro recurso de suma importancia. Desde su experiencia, ¿podría explicarnos cómo se está implementando esta práctica en la agricultura española y qué impacto ha tenido hasta ahora?

R.- La reutilización de aguas residuales en la agricultura española se ha consolidado también como una solución clave frente a la escasez hídrica. En España, regiones como Murcia y Valencia, donde la disponibilidad de agua es limitada, han adoptado ampliamente esta práctica.

Hay estudios que han demostrado que el uso de aguas residuales tratadas puede mejorar la calidad del suelo y aumentar la productividad de los cultivos debido a los nutrientes adicionales presentes en estas aguas. Este enfoque ha permitido a los agricultores españoles asegurar una fuente constante y sostenible de agua, reducir la presión sobre los recursos hídricos convencionales y promover prácticas agrícolas más sostenibles. La reutilización de aguas residuales, por tanto, no solo ayuda a mitigar los efectos de la sequía, sino que también contribuye a la protección del medioambiente en el sector agrícola.

«En la última década, el suministro de agua desalada para riego desde Acuamed prácticamente se ha multiplicado por cinco»

P.- ¿Qué tipo de colaboraciones o alianzas está fomentando Acuamed con el sector agrícola para promover el uso de agua desalinizada y reutilizada? ¿Cómo pueden los agricultores beneficiarse de estas colaboraciones?

R.- El uso y aprovechamiento del agua desalada está sometido al régimen general establecido en la Ley de Aguas y en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. Esto quiere decir que su uso está sometido al otorgamiento por parte de la Administración competente de un título habilitante que puede ser una concesión o un acuerdo temporal. Cuando un usuario dispone de ese título habilitante, puede suscribir con Acuamed un convenio para el suministro de agua desalada a largo plazo. Este convenio regula los términos en los que se realizará dicho suministro, y refleja los términos de la concesión en cuanto a volúmenes a suministrar. Este proceso también aplica para el agua reutilizada. Este esquema de funcionamiento, concesión administrativa y firma de convenios con los agricultores para regular el suministro a largo plazo, dota a nuestra actividad de una estabilidad y sostenibilidad que redunda en un beneficio para el agricultor por la seguridad que le aporta en la gestión de sus explotaciones.

P.- En términos de costes y eficiencia, ¿cómo se comparan la desalación y la reutilización de agua? ¿Qué tecnologías emergentes están ayudando a reducir costes y mejorar la eficiencia en estos procesos?

R.- La desalación mediante ósmosis inversa es uno de los procesos tecnológicos que más ha evolucionado en las últimas décadas. Esta evolución ha provocado una importante reducción del consumo energético necesario para desalar agua. Si a principios de la década de los noventa eran necesarios 8 kWh para desalar un metro cúbico de agua de mar, hoy en día esta cifra se ha reducido a unos 3 kWh. Esta mejora de la eficiencia ha tenido un impacto en la reducción del coste del agua desalada, al que también ha contribuido otros factores como las mejoras en el diseño de los procesos o el desarrollo de membranas con mayores capacidades y eficiencias. Se puede decir que la desalación por ósmosis inversa es un proceso tecnológico muy maduro en este momento. En términos de costes, le puedo dar el dato del coste medio del agua desalada para las plantas de Acuamed en el año 2023, que, a cierre del mes de mayo, se sitúa en los 0,52 €/m3. En cuanto a la reutilización, el coste es menor debido a la menor demanda de energía eléctrica. No obstante, los procesos y los costes son más heterogéneos, ya que la tecnología a emplear depende de la calidad del agua a regenerar, mucho más variable que el agua de mar. Hay que señalar, en todo caso, que la reutilización también se ha beneficiado de los avances de la desalación, ya que es muy habitual, debido a la salinidad del agua residual, realizar tratamientos de desalación para conseguir regenerar el agua para su reutilización.

P.- La producción de agua desalinizada y tratada requiere un uso importante de energía. ¿Qué medidas está tomando Acuamed para garantizar que estos procesos sean sostenibles desde el punto de vista energético?

R.- Con el grado de desarrollo tecnológico actual no es posible obtener ya mejoras significativas en la eficiencia energética de la desalación por ósmosis inversa. Efectivamente, aun siendo una tecnología muy avanzada, sigue siendo muy intensiva en consumo eléctrico, de hecho, en torno al 60% del coste de agua desalada se corresponde con el coste asociado a la energía eléctrica. Teniendo esto en consideración, los esfuerzos actuales de Acuamed se están dirigiendo a conseguir estabilizar y abaratar el coste de aprovisionamiento de la energía eléctrica. Para ello, como he comentado anteriormente, Acuamed está desarrollando proyectos de generación de energía fotovoltaica para autoconsumo directo en las plantas desaladoras que suministran agua para riego agrícola.

"Acuamed está desarrollando proyectos de generación de energía fotovoltaica para autoconsumo directo en las plantas desaladoras"

El plan incluye el desarrollo de nuevas plantas fotovoltaicas para integrarlas en estas desaladoras: Torrevieja, Águilas, Valdelentisco, Carboneras, Campo de Dalías y Bajo Almanzora. Se implementará una planta fotovoltaica por cada desaladora, con las líneas de distribución y los equipos necesarios para permitir el autoconsumo directo. El diseño de estas nuevas plantas fotovoltaicas tendrá en cuenta el aumento de demanda de energía por la ampliación de las desaladoras. El objetivo es lograr un autoconsumo de energía renovable del 35% del total de la demanda de energía. Este objetivo nos ha venido marcado desde la Comisión Europea como condición para que estos proyectos tengan financiación de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

La integración de la generación fotovoltaica en la desalación se ha visto favorecida por la reciente modificación del artículo 122 de la Ley de Aguas mediante el RDL 6/2022, de 29 de marzo. Conforme a esta modificación, las instalaciones generadoras de energía eléctrica destinadas al funcionamiento de obras hidráulicas se consideran parte inseparable de dichas obras. Además, en el caso de obras hidráulicas declaradas de interés general, como lo son las desaladoras de Acuamed, las plantas generadoras de energía se consideran complementarias de la obra hidráulica.

«Uno de los objetivos que espero se vea cumplido es la recuperación de las masas de agua subterráneas costeras del arco mediterráneo»

P.- La digitalización y el uso de tecnologías avanzadas están revolucionando muchos sectores, incluida la gestión del agua. ¿Qué iniciativas está tomando Acuamed para incorporar tecnologías digitales en sus operaciones y mejorar la gestión del recurso?

R.- La estrategia de digitalización de Acuamed está diseñada para dar respuesta a los retos que tendremos que afrontar en los próximos años: ejecución de obras de ampliación de plantas desaladoras funcionando a plena capacidad, integración de esta capacidad ampliada, aumento de la demanda de energía, integración efectiva del autoconsumo fotovoltaico, etc. En este sentido, destaco estas dos iniciativas que estamos desarrollando: la generalización de la metodología BIM para el diseño, ejecución y explotación de los nuevos proyectos, y el desarrollo de un GMAO corporativo para las plantas desaladoras que permita el análisis predictivo y la optimización de los procesos de mantenimiento para prolongar la vida útil de nuestras instalaciones y garantizar la disponibilidad de las plantas.

P.- Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son sus expectativas y objetivos para la gestión del agua en España en los próximos diez-veinte años? ¿Qué papel jugarán la desalación y la reutilización en este futuro?

R.- Considero que se ha hecho un considerable esfuerzo en términos de planificación estratégica, como así lo atestiguan los planes hidrológicos de cuenca y que, en los próximos años, se verá el resultado de los mismos. En particular, uno de los objetivos que espero se vea cumplido en ese horizonte es la recuperación de las masas de agua subterráneas costeras del arco mediterráneo.

En relación con el papel de Acuamed, en un horizonte no tan lejano, gracias a los proyectos que estamos desarrollando, esperamos conseguir una reducción significativa del coste de suministro de agua desalada.

La desalación y reutilización sin duda van a experimentar un importante desarrollo en los próximos años con un aumento de capacidad instalada y un incremento de las redes de distribución, lo que permitirá aumentar su integración en los sistemas de explotación y la sostenibilidad de la disponibilidad del conjunto de recursos hídricos en las regiones costeras mediterráneas.