Quality Water Summit, el evento que nació con el objetivo de convertirse en la referencia anual para los líderes del sector del tratamiento del agua, se celebró del 25 al 29 de abril. La primera jornada, que inauguró Alejandra Puig, subdirectora Adjunta de la Subdirección General de Protección de las Aguas y Gestión de Riesgos en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), contó con una sesión sobre el estado de la calidad del agua en la que participó José Antonio Díaz Lázaro, presidente de la Comisión de Medioambiente del COIIM y vicepresidente en ADECAGUA.
Durante su intervención, señaló la apuesta de la asociación por la necesidad de que la calidad del agua de España sea tenida en cuenta. A continuación, habló de la calidad del agua en el tercer ciclo de planificación hidrológica 2022-2027, realizando un análisis del impacto del cambio climático, la contaminación difusa y la contaminación urbana e industrial en las demarcaciones del Cantábrico Occidental, del Duero, del Tajo y del Guadalquivir.

En él, señaló que en la Demarcación del Cantábrico Occidental “hay 34 masas de agua superficiales que no alcanzan el objetivo ambiental por motivos de contaminación difusa” y que “el principal problema de la Demarcación Hidrográfica del Duero es la contaminación difusa”, donde a contaminación por nitratos afecta al 51% de masas superficiales y al 60% de las masas de aguas subterráneas por excesiva fertilización de la agricultura y una utilización inadecuada de los plaguicidas. Respecto a la del Tajo, el vicepresidente de ADECAGUA comentó que “el impacto del cambio climático podría provocar una reducción media estimada de los recursos en el conjunto de la cuenca del 16%”.

Respecto a la Demarcación del Guadalquivir, dio que todos “los sistemas de explotación son deficitarios salvo los de abastecimiento de Sevilla, Córdoba y Jaén”, donde, además, el 25% de las masas de agua superficial presentan presión debida a las aguas residuales urbanas. A modo de conclusión, José Antonio Díaz apuntó que “el fomento de prácticas para el uso más eficiente y sostenible de los nutrientes y productos fitosanitarios es fundamental para solucionar el problema de los nitratos”.

