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"Queremos convertirnos en aliados de nuestros clientes para reducir sus pérdidas de agua"

Aganova ha logrado, en pocos años, situarse a la vanguardia en la tecnología de detección de fugas de agua. Gracias al sistema Nautilus y a la plataforma NEMO, la compañía ha experimentado un crecimiento que le ha llevado a expandirse internacionalmente. A la cabeza, Agustín Ramírez, CEO de la compañía, apuesta por seguir innovando y convertirse en referencia en su ámbito. Hablamos con él sobre la trayectoria de la empresa y sus próximos pasos.

Pregunta: En primer lugar, nos gustaría conocer brevemente su trayectoria profesional.

Respuesta: En el sector del agua empecé como técnico en detección de fugas en nuestra empresa local, EMASA, y más tarde en el área comercial de la multinacional SEWERIN, pero es verdad que, desde siempre, tuve una gran inquietud empresarial. Por eso, al mismo tiempo que trabajaba, me estaba formando en diferentes áreas enfocadas al emprendimiento tecnológico. De ahí que, poco tiempo después, y teniendo en cuenta la escasez de empresas especializadas en detección de fugas, me lanzara a crear mi propia empresa, ofreciendo servicios a nivel local primero, y luego nacional. Pero el hito principal de Aganova fue la transformación desde una empresa que simplemente ofrecía servicios con tecnologías existentes a una empresa desarrolladora de nuevas tecnologías. Y este hito lo marcó el comienzo del desarrollo del sistema Nautilus.

Publicado en iAgua Magazine 34 - Abril 2021
iAgua Magazine 34

Pregunta: ¿Cuáles son las principales actividades que lleva a cabo la empresa, y cuál es la misión principal de Aganova?

Respuesta: Nuestra empresa está centrada en desarrollar y ofrecer soluciones a nivel nacional e internacional para la reducción de pérdidas en redes de agua de gran diámetro. Nuestra misión es la de aportar tecnologías rentables, eficientes y eficaces con un modelo de uso recurrente que ayuden a minimizar el agua no registrada (ANR) en el mundo, y que pueda ofrecer a nuestros clientes información valiosa para la toma de decisiones. Para ello, queremos que el Sistema Nautilus sea una solución estándar para el diagnóstico y la detección de fugas en redes de gran diámetro como lo son los loggers, correladores y geófonos para las redes de distribución.

P.- Como joven empresario de una empresa de base tecnológica en el sector del agua, ¿a qué retos cree que se enfrenta el sector, y cómo contribuye Aganova a hacerles frente?

R.- Desde mi punto de vista, uno de los grandes retos del sector es la reducción de pérdidas de agua por fugas en las redes. Nuestra industria debe poner el foco y responsabilizarse, aún más, del elevado volumen de ANR que todavía se pierde en las tuberías. No podemos normalizar más tiempo esta situación. En muchos países, persiste una visión correctiva de la gestión. En el caso de las fugas, en el mejor de los casos se buscan soluciones una vez la empresa gestora ha constatado una pérdida de caudal considerable. Desde Aganova, queremos fomentar una visión preventiva de la gestión que, además de evitar problemas y minimice las pérdidas por fugas, ayude a comprender la evolución y el deterioro de infraestructuras tan básicas para la población y tan valiosas para nuestros clientes. Por eso nos esforzamos en ofrecer sistemas que favorezcan las revisiones recurrentes de las tuberías.

P.- La tecnología estrella de Aganova es el sistema Nautilus. ¿En qué consiste esta tecnología, y cuáles son sus ventajas respecto a dispositivos similares?

R.- Nautilus es un sistema patentado en 68 países y diseñado para la detección de fugas en tuberías de gran diámetro, mayores a 250 mm. Es un sistema que trabaja desde el interior de la tubería, con las ventajas que ello conlleva, y consiste en la introducción de una esfera en la red sin interrumpir el servicio en ningún momento. La esfera viaja de forma libre empujada por el caudal, realizando un registro de la información acústica de la totalidad de la red inspeccionada. Al extraerla, analizamos la información y podemos identificar cualquier fuga a partir de 0,005 litros por segundo, bolsas de aire, anomalías y su ubicación exacta.

El hito de Aganova fue la transformación de una empresa de servicios con tecnologías existentes a una desarrolladora de nuevas tecnologías

Una de las principales ventajas de Nautilus, además de que se puede usar en tuberías de cualquier tipo de material y profundidad, es su flotabilidad neutra. Es decir, su capacidad de mantenerse navegando por el centro de la tubería, lo cual nos aporta muchas ventajas, entre ellas la de salvar cualquier tipo de obstáculo, navegar verticalmente, trabajar a caudales muy bajos, cubrir cualquier tipo de trazado e inspeccionar hasta 35 km en una sola jornada. También me gustaría destacar que nuestra metodología de trabajo para el posicionamiento de las fugas se basa en la sincronización: los datos obtenidos durante la inspección son analizados en detalle en nuestro laboratorio de I+D, y esto nos permite estudiar y cotejar todos los datos obtenidos en la inspección y profundizar en la precisión de los resultados. Por último, me gustaría comentar que en 2020 hemos desarrollado una plataforma, NEMO, que constituye un entorno de trabajo desde la cual el cliente obtiene información en todo momento sobre las inspecciones que están teniendo lugar en sus redes, los resultados y anomalías encontradas y, posteriormente, poder realizar un seguimiento de su evolución. Todo ello siempre teniendo en cuenta la misión que he comentado anteriormente: que nuestra tecnología sea asequible, y su aplicación económicamente rentable.

P.- En este sentido, ¿qué casos de éxito destacaría en los que se haya aplicado el sistema Nautilus?

R.- Desde 2015, año en el que Nautilus salió al mercado, hemos recorrido cientos de kilómetros de tuberías. Casos de éxito tenemos muchos; cada centímetro recorrido lo ha sido, porque nos ha permitido aprender a adaptarnos a todas las situaciones y entornos y mejorar de la mano de nuestros clientes. Por darte un ejemplo relevante, estamos llevando a cabo un proyecto de revisión de mil kilómetros de tuberías en Oriente Medio.

Ahora mismo nos encontramos justo en la fase intermedia, pero ya hemos podido ayudar al cliente a reducir sus pérdidas en más de 1.300 m³ de agua por kilómetro analizado, lo que supondría un coste aproximado de 650.000 euros al año. Al ahorro en pérdidas de agua que supone una gestión preventiva hay que sumar otros gastos indirectos muchos mayores, y quiero hacer notar, por ejemplo, el hecho de que la reparación controlada, planificada y programada de una tubería es mucho más económica que una intervención urgente por daños en la red, ya que una reparación de emergencia conlleva unos gastos añadidos muy elevados y el consiguiente perjuicio a los abonados.

P.- ¿Qué papel juega la innovación en Aganova, y cuáles son los siguientes pasos de la empresa en esta línea?

R.- La innovación es la base de nuestra empresa, es nuestro motor. Contamos con un importante equipo de I+D y unas instalaciones que nos permiten, en nuestro banco de pruebas, no solo realizar mejoras en el sistema Nautilus, sino también avanzar en el desarrollo de nuevas tecnologías que poder ofrecer a nuestros clientes.

Tenemos diferentes líneas de trabajo en este momento.

En primer lugar, estamos trabajando en el desarrollo de algoritmos que permitan ayudarnos a entender la evolución de las fugas y anomalías. Para ello, nos basamos en la comparativa de los datos obtenidos a lo largo de nuestras inspecciones recurrentes dentro una misma red, pero también en diferentes entornos y situaciones.

Nautilus es un sistema patentado en 68 países y diseñado para la detección de fugas en tuberías de gran diámetro, mayores a 250 mm

Por otro lado, en nuestro departamento de I+D queremos explotar al máximo la capacidad de captar información que nos ofrece nuestra tecnología desde el interior de la red. Por eso estamos desarrollando nuevos sensores para adaptarlos a Nautilus, y que amplíen el espectro de información de valor que podemos ofrecer a nuestros clientes para su toma de decisiones.

Por último, y desde el punto de vista de la operativa en campo, se están rediseñando los sistemas de inserción y extracción para que esta se pueda realizar de forma más autónoma por nuestros clientes y socios. En la actualidad, nuestros técnicos se trasladan para la ejecución de los servicios por todo el mundo. El objetivo es minimizar estos desplazamientos para que sean nuestros socios los que puedan implementar el trabajo en campo, y así reducir tiempos de ejecución. Todo ello orientado a fomentar las revisiones periódicas y sistemáticas por parte de los clientes.

P.- ¿En qué mercados están ya presentes las soluciones de Aganova?

En este momento contamos con una red de socios y distribuidores internacionales en más de sesenta países en todo el mundo. Esta red nos permite poder dar una respuesta ágil a todos nuestros clientes, pero lógicamente nos gustaría seguir creciendo. En este año, nuestro desarrollo principal está teniendo lugar en Oriente Medio y Estados Unidos, y nuestro reto es el de conseguir una mayor implantación en Asia y Europa.

P.- ¿Cuáles son los planes de futuro de la compañía?

Como decía, todos nuestros planes están orientados a convertir Nautilus en una herramienta estándar para un uso recurrente en las redes de gran diámetro y en la consecución de este objetivo está nuestro crecimiento.

Nuestros planes están orientados a convertir Nautilus en una herramienta estándar para un uso recurrente en las redes de gran diámetro

Desde el punto de vista del modelo de negocio, estamos centrados en el fortalecimiento y expansión de nuestra red de socios internacionales. Precisamente, en un momento como el que estamos viviendo ahora debido a la COVID-19, y las dificultadas para efectuar desplazamientos, el apoyo de nuestros socios es fundamental para la ejecución de los proyectos presentes y futuros. Y, en este sentido, la mejora de la autonomía en la inserción y extracción es clave, porque reduce además el personal necesario en campo para la ejecución de un servicio.

Nuestra estrategia pasa por convertirnos en aliados de nuestros clientes para reducir sus volúmenes de pérdidas y prolongar al máximo la vida de sus infraestructuras a través del diagnóstico y mantenimiento.

P.- Por último, ¿cuál es su visión del proceso de transformación digital en el sector del agua?

R.- Aunque siempre debe existir una reflexión continua para no perder la misión principal del sector, creo que se encuentra en el buen camino. Hemos conseguido crear una conciencia sólida de la necesidad de esta transformación para asegurar una mejora del aprovechamiento de los recursos hídricos a través de la digitalización. Y, de hecho, desde Aganova, el desarrollo de NEMO nos alinea con el objetivo general del sector en materia de transformación digital, ya que nuestra plataforma es vinculable a cualquier plataforma utilizada por los clientes, de forma que es integrable en su propio entorno de trabajo.