La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, explicóa ayer en Girona, durante la clausura del consejo empresarial y social del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA), las reformas que está abordando el Gobierno en materia de gestión hídrica, desde las más inmediatas hasta las estructurales. Las nuevas aportaciones, diseñadas y ejecutadas por la Agencia Catalana del Agua (ACA), incluyen ampliar la cantidad de agua regenerada, recuperar captaciones existentes y aumentar la capacidad de potabilización.
Soberanía tecnológica
“El objetivo”, ha dicho la consejera, “es que Cataluña evite la amenaza de la sequía y el dolor de las restricciones durante este siglo XXI”. “Es necesario que tengamos la soberanía tecnológica capaz de dar respuesta al 70% del total de la demanda, mediante la desalación, la regeneración, la reutilización y la mejora de la eficiencia de la red”, ha explicado, teniendo en cuenta que el Mediterráneo es uno de los territorios más afectados por el cambio climático. “La serie histórica muestra que en Cataluña llueve menos ahora que antes, lo que hace necesario que el plan para desvincular la gestión del agua del ciclo pluviométrico sea necesario e indispensable”, ha puntualizado Paneque.
Entre las actuaciones inmediatas, la consejera ha señalado que “antes de acabar el año, Cataluña aportará 31 hm³ de agua como nuevo recurso hídrico propio”, gracias a la ampliación de la cantidad de agua regenerada, a la recuperación de captaciones existentes y al aumento de la capacidad de potabilización. Un ejemplo claro de las actuaciones que se están llevando a cabo es el proyecto en Figueres, que aportará agua regenerada para mejorar el caudal del río Muga.
Seguridad hídrica y calidad ecológica
En cuanto a las actuaciones estructurales, “Cataluña se apartará de la amenaza de la sequía gracias a un incremento sustancial de la desalación, la eficiencia de las redes y la reutilización del agua”, en palabras de la consejera, que ha concretado que “las benditas lluvias de estos días, tan esperadas, tan oportunas, no nos deben hacer perder de vista que debemos disponer de los medios para evitar las restricciones cuando llegue la próxima sequía, porque la falta de agua, en un escenario de crisis climática, sin duda llegará”. “Estas actuaciones”, ha especificado, “son fundamentales no solo para garantizar la seguridad hídrica de las personas y del tejido económico, sino también para mejorar de manera notable la calidad ecológica del agua en nuestro país”.
En este sentido, ha elogiado la importancia de los proyectos del ICRA, “de gran interés para el Gobierno”, explicando que “el desarrollo científico y racional ha aportado riqueza, crecimiento y competitividad a Europa y a Cataluña en estos últimos siglos”, refiriéndose a varios de este organismo, desde el dedicado a la exploración dinámica de los microcontaminantes, a las soluciones no convencionales centradas en la naturaleza y el bajo consumo energético, o la gestión integrada de recursos para afrontar la sequía, pasando por los impactos de la contaminación por escorrentía urbana sobre la biodiversidad fluvial en episodios climáticos extremos.