García Tejerina: "El Agua se erige como un elemento imprescindible para una agricultura moderna y eficiente”

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(Magrama) La Secretaria General de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha expresado el compromiso español para trabajar en aquellas iniciativas que consideren “la seguridad alimentaria mundial como una prioridad, así como promover una agricultura para todos los países, más eficiente, sostenible y adaptada a un contexto mundial cambiante”.

Durante la segunda reunión de Viceministros de Agricultura del G-20, que se celebra en México DF durante el jueves 17 y el viernes 18 de mayo, García Tejerina ha destacado que este foro facilita la respuesta a los desafíos del sector a través del impulso a las Iniciativas contenidas en el Plan de Acción y el debate sobre las cuestiones urgentes y sensibles para progresar “hacia un sector agroalimentario capaz de proporcionar alimentos seguros, de forma sostenible y adaptado a las señales del mercado”. De esta reunión saldrá un informe con recomendaciones que se elevará a la Cumbre del G-20 que tendrá lugar el próximo mes de junio en Los Cabos (México).

La secretaria general de Agricultura ha defendido dar respuestas políticas coordinadas a nivel internacional que contribuyan a “incrementar la productividad agraria de forma sostenible para responder al reto alimentario mundial, de manera que permita anticiparse a las situaciones de reducción en la disponibilidad de alimentos y evitar así que se traduzcan en crisis alimentarias”. “Para fortalecer el sector agroalimentario se exige producir de una manera más eficiente y sostenible”, ha añadido.

PRODUCTIVIDAD AGRARIA-PRODUCCIÓN EFICIENTE-I+D+I

Isabel García Tejerina ha explicado que, respecto a los trabajos futuros de este foro, el documento preparado por los Organismos Internacionales sobre el aumento de la productividad agraria de forma sostenible, que tiene en cuenta los problemas específicos de los pequeños agricultores, “es una referencia muy adecuada para las políticas agrarias”. “Para el fortalecimiento y el dinamismo del sector agroalimentario debemos tener presente que la tendencia dominante exige producir de una forma más eficiente y sostenible en un contexto de gran volatilidad de los precios”, ha añadido.

En esta dirección, la responsable española ha explicado que el aumento de la productividad de forma sostenible a medio plazo “requiere invertir en infraestructuras, estructuras y equipos de producción, biotecnología, instrumentos de gestión de riesgos, políticas de I+D e innovación, educación y servicios de extensión agraria”. “Se requiere inversión pública, especialmente para responder a las necesidades de los pequeños productores, si bien es esencial fomentar la inversión privada y cobra relieve la posibilidad de establecer partenariados público-privados”.

Asimismo, a juicio de García Tejerina, hay que favorecer un “marco político coherente que estimule y facilite la inversión de todos los actores, incluyendo los pequeños agricultores y otros inversores privados, junto con políticas que garanticen la protección de las inversiones e incentivos económicos para activarla”.

Además de la I+D+i como elemento imprescindible para aumentar la productividad de forma sostenible, García Tejerina ha destacado también que para lograr este objetivo otros elementos también imprescindibles son “la estabilidad para los productores en el ejercicio de su actividad mediante redes de seguridad de precios y rentas; el acceso al crédito y a instrumentos de gestión de riesgos climáticos o financieros y la formación y transferencia de conocimiento”.

En cuanto a la tecnología del regadío, tan importante en España, García Tejerina ha explicado que el control de la aportación de agua a los cultivos determina la regularidad y la calidad final de las producciones agrarias y, cada vez más, “se erige como un elemento imprescindible para una agricultura moderna y eficiente”.

Por otro lado, la responsable de Agricultura ha destacado también la importancia del comercio para aportar soluciones a los problemas de seguridad alimentaria global. “La negociación comercial en el seno de la OMC es el marco para mejorar el funcionamiento y fortalecimiento de las normas que rigen el sistema multilateral de comercio”, ha añadido.

Por último, en lo referente a este apartado, García Tejerina ha explicado que en el seno del G-20 también se debe incidir en la mejora del funcionamiento de los mercados para contribuir a la garantía de la seguridad alimentaria. “Es una necesidad avanzar en la mejora de la información y transparencia, no solo para realizar un análisis más riguroso de su comportamiento y previsión, sino también para establecer los instrumentos de cobertura de riesgos más útiles para afrontar las perturbaciones que se presenten en los mercados de materias primas y alimentos”.

ESTANDARES SANITARIOS Y FITOSANITARIOS

García Tejerina ha expresado la importancia que para España tiene apoyar la adopción y promoción de normas SPS (Sanitary and Phitosanitary Standards), basadas en recomendaciones de los OOII de referencia, para “establecer pautas comunes en lo que afecta a las exigencias en el comercio de productos agroalimentarios”. “Esta cuestión es especialmente importante para que los pequeños productores puedan acceder a los mercados con garantías (respecto a la inocuidad de los alimentos), y lo es todavía más, en el caso de los productores de países en desarrollo”, ha destacado

PLAN DE ACCIÓN EN MARCHA

La secretaria general de Agricultura ha remarcado el apoyo del Gobierno de España al Plan de Acción adoptado en reuniones anteriores sobre la volatilidad de precios y agricultura y que, a su juicio, sienta unas “bases sólidas para la cooperación y la coordinación”. “Deseamos confirmar nuestro convencimiento sobre la necesidad de culminar las Iniciativas que han empezado a desarrollarse, concebidas para abordar los numerosos aspectos que suponen una limitación para garantizar la seguridad alimentaria mundial”.

En este sentido, García Tejerina ha destacado que todos los avances en el conocimiento del comportamiento de los mercados de materias primas y alimentos “deben traducirse en una mayor estabilidad y, con ello, también mayor rentabilidad de la actividad agraria. La estabilidad supone primero atraer y después consolidar las inversiones en la agricultura”. Por este motivo, España considera de mayor interés disponer de un sistema global de información de mercados (AMIS) que nos permita responder y reaccionar, sobre la base de datos fiables y actualizados, a las diferentes señales del mercado.

Asimismo, el Gobierno marca como “prioritario” trabajar en mecanismos que faculten a los países a reaccionar de forma coordinada y coherente cuando las condiciones del mercado mundial pueden ocasionar una desestabilización. “Prepararnos para evaluar tales situaciones, poder anticiparnos a las eventuales crisis que pudiesen surgir y tener capacidad para responder ágilmente son los objetivos sobre los que cabe profundizar en el Foro de Respuesta Rápida (RRF) y a través de la Iniciativa para el Seguimiento Global de la Agricultura (GEOGLAM)”. 

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