"En Europa hay un millón de personas sin acceso al agua de calidad y ocho millones sin saneamiento"

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  • Jerry Van Berge, responsable de Agua de FSESP
    Jerry Van Berge, responsable de Agua de FSESP

Sobre la Entidad

"El agua fuente de vida" 2005-2015
Decenio Internacional para la Acción El agua, fuente de vida 2005-2015. Naciones Unidas.

En 2013 la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (FSESP) recogió 1,8 millones de firmas para introducir el derecho humano al agua en la legislación de la UE. A pesar de no llegar a fructificar la propuesta, esta iniciativa ciudadana (www.right2water.eu) consiguió una gran repercusión en Europa y mostró que las carencias de acceso no se producen solo en países africanos o asiáticos. “Por supuesto, los problemas en África o en Asia son mucho mayores, pero también los hay en Europa”, explica Jerry Van Berge, responsable de Agua de FSESP y participante en la Conferencia Anual de ONU-Agua que se celebra en Zaragoza. “De todos modos, no lo hicimos solo por eso, sino porque pensamos que Europea podría ser un ejemplo en lo que respecta a este derecho humano”.

Mucha gente da por hecho que va a tener agua del grifo todos los días.

Como explica Van Berge, se quiso aprovechar la por entonces nueva fórmula de la Iniciativa Ciudadana Europea, una herramienta  para que los ciudadanos puedan influir en la agenda política europea. Pero para ello, se requiere un millón de firmas en al menos siete Estados miembros de la UE. “Logramos 1,8 millones de firmas para que la legislación europea recogiese el derecho humano al agua, sobrepasamos de largo el mínimo necesario”. Este enorme respaldo ciudadano obligaba a la Comisión Europea a tener en consideración la propuesta. Sin embargo, al final no se consiguió el objetivo. “La Comisión respondió que no introduciría este derecho en la legislación europea, pero que haría una consulta sobre el suministro de agua en Europa y que animaría a los gobiernos nacionales a que lo incluyesen en sus leyes”.

Esta iniciativa sirvió también para mostrar que todavía sigue habiendo problemas de acceso a agua y saneamiento en el continente. “En Europa todavía queda cerca de un millón de personas que no tienen una buena calidad o no tiene acceso al  agua y alrededor de 8 millones sin servicios de saneamiento”, detalla Van Berge, que especifica que esto ocurre, principalmente, en el Este, en Rumanía y Bulgaria. “Pedimos a la Comisión que se garantizara el acceso al agua y el saneamiento a toda la población en Europa, pero también que se dedicaran más fondos para conseguir el acceso universal, más fondos para la cooperación al desarrollo en agua”.

Como reconoce este experto de FSESP, este no es el principal problema del agua en Europa. “Pero queríamos conseguir algo más”, destaca. “Lo que vimos al defender este derecho humano es que mucha gente no piensa realmente en agua, mucha gente da por hecho que va a tener agua del grifo todos los días sin saber de dónde viene o cuánto se paga por ella. Esto muestra que no hay una preocupación por salvaguardar los recursos hídricos”. Para Van Berge esto es lo más importante. “El agua no es un recurso ilimitado y tenemos que gestionarla muy bien para que llegue a las generaciones futuras. Nuestra campaña hizo pensar a la gente y que muchos se dieran cuenta de que tenemos una responsabilidad como ciudadanos”.

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