Aguas de Valencia potabiliza por primera vez en España los acuíferos con exceso de nitratos

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Sobre la Entidad

Global Omnium
Empresa especializada en la gestión integral del agua. Actualmente da cobertura a 5,5 millones de personas en más de 300 ciudades españolas, además de tener presencia en otros países extranjeros.
  • Javier Sanchís.
  • Aguas de Valencia gestiona 11 plantas desnitrificadoras y desalobradoras, en la Comunidad Valenciana y Cataluña. 
  • La desnitrificación acaba con el agua de baja calidad que soporta unos altos niveles de sulfatos, nitratos y calcio, por encima de lo permitido.
     

Aguas de Valencia es la primera empresa en España que ha construido y gestiona exitosamente plantas desnitrificadoras, mediante la Electrodiálisis Reversible, produciendo agua apta para consumo humano a partir de acuíferos con exceso de nitratos.

Tal y como ha comentado el Director de la Zona Sur del Grupo, Javier Sanchis, en el transcurso de las jornadas técnicas que han tenido lugar en la feria EFIAQUA, actualmente esta empresa cuenta, en estos momentos, con tres instalaciones: dos en Gandia (Valencia), la primera inaugurada en 2005 y la de Corbera d’Ebre (Cataluña), en 2007.

Durante este tiempo, los resultados obtenidos son plenamente satisfactorios, en palabras de su director general, Francisco Zorrilla, “en ambos casos hemos conseguido ofrecer a los habitantes de ambas poblaciones un agua potable de máxima calidad, a partir de unos recursos hídricos que presentaban altas concentraciones de nitratos y, por tanto, no eran aptos para el consumo humano”.

Actualmente esta empresa cuenta, en estos momentos, con tres instalaciones

La capacidad de producción diaria global de ambas plantas supera los 32.000 metros cúbicos de agua de máxima calidad, lo que demuestra la primacía de esta organización en el ámbito de la vanguardia tecnológica. Al mismo tiempo, la construcción de estas plantas confirma la versatilidad de la electrodiálisis reversible a la hora de adaptarse a necesidades de producción diferentes. En el caso de Gandia, las instalaciones están dimensionadas para abastecer a una población que oscila entre los 70.000 residentes y los 250.000 habitantes en el estío, mientras que en el caso de Corbera d’Ebre, su población se cifra en torno a 1.500 habitantes.

En el caso de estas poblaciones, se determinó la conveniencia del empleo de la Electrodiálisis Reversible por ser más eficiente técnica y económicamente. Este proceso electroquímico permite el tratamiento de una corriente acuosa mediante el uso de la corriente eléctrica. La aplicación de una diferencia de potencial en un apilamiento de membranas permite eliminar la mayor parte de las sales contenidas, entre las que se encuentran los nitratos.

El agua procedente de estas nuevas plantas se aprovecha prácticamente en su totalidad, dado que aproximadamente más de un 90% del agua extraída y tratada presenta una calidad idónea para el consumo humano, siendo únicamente un 8% la que, por su concentración de salmuera, no es apta para este fin, destinándose a otros usos secundarios (baldeo de calles, riego...).

La calidad del agua producida cumple en todo momento con los parámetros que exige la legislación sanitaria actual, situándose en los niveles óptimos para consumo humano. De esta manera, el proyecto llevado a cabo por Aguas de Valencia concluye definitivamente con un problema tradicional de muchos municipios españoles: un agua de baja calidad que soporta unos altos niveles de sulfatos, nitratos y calcio, por encima de lo permitido.

El desarrollo local de esta innovadora tecnología hace posible la recuperación de la salubridad de aguas que presenten acumulación de nitratos, fenómeno característico de zonas con intensa actividad agrícola y ganadera. Según el estudio publicado por el Ministerio de Medio Ambiente, relativo a la calidad de Aguas Subterráneas, presentan esta problemática “todo el litoral mediterráneo, la Llanura Manchega, el aluvial del Ebro, algunos sectores del valle del Guadalquivir y, de forma más localizada, diversas áreas de las cuencas del Duero –región central del Duero, Esla-Valderaduey y Arenales-, Tajo –La Alcarria, Tiétar y Ocaña-, Sur – Campo de Níjar, Dalías y Fuentepiedra- y Segura –Campo de Cartagena, Guadalentín y Vegas del Segura-“.

Además de la implantación pionera de esta tecnología, Aguas de Valencia emplea otras con mayor tradición, como es el caso de la Ósmosis Inversa. El empleo de una u otra tecnología depende, en gran medida, del grado de conductividad que registren las aguas: si es alta, se emplea la Ósmosis Inversa, empleándose la Electrodiálisis, en caso contrario.

En estos momentos, esta empresa gestiona en la Comunidad Valenciana y Cataluña 11 plantas desnitrificadoras y desalobradoras -Alginet, Gandia, Corbera d'Ebre, Ondara, Rafelbuñol, Calpe, El Vergel...- contribuyendo a solucionar la falta de calidad del agua motivada por la presencia de nitratos, problema común en muchas regiones.

La calidad del agua producida cumple en todo momento con los parámetros que exige la legislación sanitaria actual

Como gestores de un recurso tan limitado como el agua, Aguas de Valencia siempre se ha caracterizado por desarrollar y aplicar nuevas tecnologías adecuadas para superar su escasez actual en algunas zonas. Esta línea de negocio ya ha dado sus frutos si bien, en los próximos años, irá cobrando cada vez más relevancia al igual que otras técnicas conforme vayan avanzando las investigaciones actuales.

Aguas de Valencia centra su actividad en la gestión del Ciclo Integral del Agua, desarrollando diversas líneas de negocio complementarias para producir las sinergias adecuadas que favorecieran la optimización eficiente de los recursos hídricos –abastecimiento y saneamiento, depuración de aguas residuales, desnitrificación, gestión de regadíos…-.

A lo largo de su historia, para lograr el desarrollo de las actividades propias y, especialmente, su expansión por las diferentes comunidades autónomas, esta organización ha ido creando o participando en sociedades especializadas en diferentes áreas geográficas. Así, en estos momentos, lleva a cabo su gestión en más de 300 municipios distribuidos en diez comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja,Murcia, Navarra y País Vasco.  

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