La Junta de Andalucía aboga por una política de aguas flexible con medidas que fomenten el ahorro para afrontar el cambio climático

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La consejera técnica de la Secretaría General de Aguas de la Consejería de Medio Ambiente, Teresa García Azcárate, ha destacado esta mañana la necesidad mantener una política de aguas flexible, que se adapte a las variables climáticas a la que se enfrenta la zona mediterránea y que influirán en la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos. Así lo ha puesto de manifiesto durante su participación en la mesa redonda ‘El agua como factor clave’, que se celebraba en la convención ‘El Cambio Climático y el Medio Urbano’, organizada por la Junta de Andalucía y por el Campus de Excelencia Internacional en Medio Ambiente, Biodiversidad y Cambio Global (CEI CamBio).

García Azcárate ha recordado que Andalucía es una de las zonas donde se prevé una mayor influencia de los efectos del cambio climático, que se reflejarán en una exacerbación de la variabilidad ya existente en el clima mediterráneo, donde se alternan cíclicamente periodos de sequía con temporadas de fuertes lluvias. Los cambios en las temperaturas y precipitaciones tendrán influencia en los recursos hídricos, reduciendo las aportaciones de agua a ríos, embalses y acuíferos y, por tanto, poniendo en peligro el buen estado ecológico de los ecosistemas acuáticos si no se adoptan medidas al respecto.

En relación a las medias que afrontarán los periodos más húmedos, la representante de la Administración hidráulica ha reseñado el avance del Estudio de Prevención de Riesgos de núcleos urbanos que sustituirá al aprobado en 2002.

La llegada de periodos largos más secos unidos a la subida de las temperaturas provocará una disminución de los aportes de agua. Esta situación supondrá un desequilibrio entre la oferta y la demanda de los recursos hídricos por parte de sus usuarios, lo que provocará una mayor presión sobre las fuentes de suministro, ya sean aguas superficiales o subterráneas. Asimismo, la disminución de los caudales podrían provocar una merma en la calidad de las aguas de las distintas cuencas andaluzas, si no se prevén medidas para paliar este efecto.

En este sentido, la consejera técnica ha destacado que la Junta de Andalucía prosigue haciendo un importante esfuerzo para conseguir la depuración de todos los vertidos de aguas residuales, mediante la declaración de 300 obras de Interés de la Comunidad que completarán el mapa de infraestructuras de depuración de toda Andalucía, como establece la Directiva Marco de Agua. Estas actuaciones supondrán una inversión de 1.765 millones de euros, con un empleo asociado de 28.400 puestos de trabajo.

Por otra parte, de cara a establecer un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda, la Junta de Andalucía aboga por una mayor definición de recursos estratégicos y alternativos de suministro de agua, como la reutilización. En Andalucía se reutilizan actualmente 45 hm3 de agua, de los que en su mayor parte se usan para el sector turístico, principalmente para el riego de campos de golf en la Costa del Sol. El uso del agua regenerada para el riego y baldeo de calles urbanas así como para otros usos sectoriales, como algunos cultivos, supondrá un importante ahorro de los recursos hídricos existentes.

Este ahorro se impulsará también, fundamentalmente dentro del ciclo del agua urbana, a través de distintas medias como la implantación de un régimen tarifario que premiarán un uso responsable del agua y penalizará el despilfarro, abogando por el uso de contadores individuales e imponiendo un correcto funcionamiento de las redes de abastecimiento urbanas, para eliminar las pérdidas de agua existentes entre la fuente de suministro y las acometidas de las casas.

García Azcárate ha destacado la importancia de los recursos hídricos subterráneos, que toman especial relevancia en temporadas de sequía, cuando escasean las reservas de aguas en los embalses, y que en muchos casos están sometidos a una sobreexplotación. Estos recursos estratégicos, pocos definidos en la legislación estatal están sometidos a un mayor control desde la aprobación de la Ley de Aguas de Andalucía, ya que equipara su regulación a la de las aguas superficiales.

Además de la representante de la Administración hidráulica de la Junta de Andalucía, en la mesa redonda centrada en los recursos hídricos han participado el presidente de la Asociación de Abastecimiento de Agua y Saneamiento, Roque Gistau, y Pedro Arrojo de la Fundación Nueva Cultura del Agua.

La Convención ‘El cambio climático y el medio urbano’ es una iniciativa puesta en marcha por la Consejería de Medio Ambiente y por el CEI CamBio, un proyecto en el que participan las universidades de Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Internacional de Andalucía, Jaén y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, bajo la coordinación de la Universidad Pablo de Olavide. Esta alianza de conocimiento andaluz busca convertirse en un referente internacional en medio ambiente, biodiversidad y cambio global, contando con Andalucía como laboratorio y espacio de frontera con excepcionales condiciones para el estudio de los ecosistemas y con una prestigiosa comunidad investigadora.

El congreso, que se celebrará hasta mañana, 21 de octubre en la Universidad Pablo de Olavide de la capital hispalense, se desarrolla en al marco de la Estrategia Andaluza de Sostenibilidad Urbana (EASU). Esta iniciativa aborda materias como el urbanismo, la edificación, la movilidad y el uso de los recursos naturales y energéticos, con el objetivo de contribuir desde las ciudades a la lucha contra el cambio climático y a la conformación de un nuevo modelo de economía sostenible que constituya una pauta y una garantía en la gestión de los recursos para todos los ayuntamientos. 

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