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Smart Water: una oportunidad para mejorar procesos operativos y crear nuevos negocios

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  • Smart Water: oportunidad mejorar procesos operativos y crear nuevos negocios
  • Autor: Agustí Ferrer. Director Gerente de AQUA ESPAÑA.

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Aqua España
Asociación Española de Empresa del Agua creada en 1983 para la articulación, representación y defensa de los intereses empresariales del sector para avanzar hacia el progreso técnico y económico del mismo.
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La digitalización del sector del agua se alza como un reto entre las empresas, que deben adaptarse al cambio con todas las herramientas disponibles a su alcance.

Tendencia imparable

Con diferentes ritmos según el sector profesional, la digitalización está avanzando en todos ellos y hoy tenemos ya muestras evidentes de ello en el agua con el paradigma de Smart Water. Esta tendencia seguirá y, probablemente, de manera más acelerada. Fruto de ello veremos mejoras en los procesos operativos, que es lo más previsible, pero también observaremos la aparición de nuevos negocios. Esta segunda vertiente es donde los directores generales de las empresas deberán tener su foco de atención.

Algo visible

Hoy tenemos múltiples ejemplos de cómo la digitalización ha mejorado sustancialmente los procesos operativos. Y, de manera especial, en la gestión de infraestructuras del agua, aumentando el conocimiento de la situación en tiempo real, facilitando la actuación optima en cada momento e incluso previendo situaciones futuras. Pero el verdadero valor de la digitalización (Smart Water) pasa por la capacidad de transformar el conocimiento alcanzado con los datos obtenidos en valor de negocio. Los datos y la tecnología deben verse como un instrumento que permita crear nuevos modelos de negocio.

Alta dirección

La digitalización se asocia inmediatamente a lo tecnológico, y es lógico en la medida en que la digitalización es tecnología. Pero hay que tener presente que ésta es un instrumento al servicio de una estrategia, y la estrategia es una cuestión de la alta dirección. Ergo, la digitalización es una cuestión de alta dirección y como tal debe estar en su agenda estratégica a nivel de compañía. Por este motivo, en este artículo trataré la cuestión de la Smart Water con un enfoque de estrategia empresarial, comentando cuestiones que ayudan a tener éxito en este nuevo escenario, y que aplican predominantemente, aunque no exclusivamente, a la dirección general de la empresa.

El verdadero valor de la digitalización (Smart Water) pasa por la capacidad de transformar el conocimiento alcanzado con los datos obtenidos en valor de negocio

Estrategia digital

Las empresas deben desarrollar una estrategia digital enmarcada en la tendencia global de interrelacionar lo más posible la cadena de valor del negocio. La digitalización permite potenciar este proceso que se identifica esencial para la competitividad empresarial. La interrelación entre los actores de la cadena de valor debe servir para mejorar el conocimiento de sus necesidades e intereses y así actuar de manera más eficaz y eficiente. Para ello, los directores generales deben liderar el establecimiento de una estrategia digital que debe acompañarse de un plan de acción consecuente, que deberá comunicarse debidamente a toda la organización para que ésta se alinee con el nuevo rumbo.

Gestión del cambio

El avance en la digitalización encontrará reticencias dentro de las organizaciones. Por ello, tal y como reconocen destacados directivos, la gestión del cambio resultará clave para acometer con éxito esta transición. Conviene así que los directores comuniquen a toda la organización su visión de Smart Water para la empresa. Un cambio que debe presentarse como una adaptación necesaria en el negocio, y que no puede esperar. Es decir, transmitir carácter de imperatividad y urgencia, a la vez que habrá que explicar que cambiará; cómo afectará a los profesionales; y, sobre todo, qué beneficios les aportará. Conviene aquí ofrecer apoyo a los trabajadores para adaptarse a las dificultades que puedan aparecer y potenciar la visión de los beneficios, mostrando las primeras como breves y los últimos como longevos. Cuando la visión se haya interiorizado, será el momento de la implementación, en la que conviene avanzar con objetivos a corto y medio plazo, fácilmente alcanzables para celebrar los pequeños logros; pues ello dará sensación de éxito, y la gente se sube siempre a este caballo.

Mejor comunicación

Smart Water supone mejorar la comunicación con los actores de la cadena de valor. Los datos deben facilitar la negociación con proveedores, así como servir para captar y fidelizar clientes. Por una parte, tendremos datos de rendimiento y, por otra, de consumo. Todo ello debe servir de base a las empresas para identificar estrategias de mejora a los interesados y a uno mismo.

Nuevos modelos de negocio

La mayor disponibilidad de datos y especialmente más estructurados, dan posibilidad a mejores equipos con más funcionalidades y nuevos servicios. Pero todo ello solo tiene sentido si estas novedades tienen una conversión monetaria que contribuye positivamente al negocio. La digitalización nos aporta conocimiento, pero el verdadero reto está en convertir este conocimiento en nuevas fuentes de negocio e incluso en nuevos modelos de negocio. Conviene así que los equipos de las áreas tecnológicas de la empresa piensen estratégicamente. Deben reducir su enfoque de producto o servicio y potenciar el enfoque de cliente. Para que esto sea posible, la alta dirección debe crear una cultura organizativa acorde al enfoque a cliente, premiando los avances tecnológicos con potencialidad clara de negocio. Smart Water debe ser sinónimo de más margen de beneficio.

En este enfoque hacia los negocios y nuevos modelos de negocio a desarrollar, la gestión del agua urbana y el riego agrícola son áreas con elevado potencial de negocio. El uso de tecnologías de monitorización y modelos inteligentes de previsión hacen prever un avance en la gestión de infraestructuras caracterizado por un enfoque de “edad efectiva” de las instalaciones y así, sus necesidades reales y futuras de mantenimiento. Algo que debe mejorar las cuentas de las empresas gestoras y facilitar la previsión presupuestaria de la Administración Pública.

En el caso de la agricultura, esa integración de datos históricos permite realizar previsiones futuras, y la combinación de ambas optimizar el uso del agua. Hoy existen iniciativas que regulan el uso del agua en los cultivos para optimizar el producto agrícola en el momento de la venta. Esto hace que el agua sea aún más importante y así el proveedor de las soluciones de riego inteligente tiene la oportunidad de tener un perfil de partner además de proveedor. Este es un ejemplo de cómo el cambio tecnológico moldea también la relación entre los participantes de la cadena de valor, con un resultado positivo para ambos y con externalidades hacia otros. En este caso, mayor disponibilidad de agua para otros usos.

Los directores generales deben liderar el establecimiento de una estrategia digital que debe acompañarse de un plan de acción consecuente

Interés público

Algunas oportunidades de negocio como las comentadas aparecen con fuerza en el escenario de Smart Water y tienen un elevado interés público y cierto carácter de urgencia, lo que debería aprovecharse para que las administraciones públicas apoyen su desarrollo. Un ejemplo destacado de ello es la actuación en situaciones de sequía, que tiene una enorme importancia en entornos semiáridos como España. La digitalización favorece el desarrollo de áreas de negocio para la monitorización y previsión de agua y la optimización de su uso. Lo mismo en el caso opuesto de las inundaciones y desastres naturales. La previsión y establecimiento de modelos de actuación con enfoque crítico presentan oportunidades de negocio notables si la Administración Pública toma conciencia de ello. Para ello, las empresas deben transmitirle esta necesidad. Las asociaciones empresariales son el medio.

Visibilidad y transparencia

En el entorno actual digital la imagen y la información son dos elementos de enorme importancia. La imagen en empresa se puede entender como prestigio y la información como confianza. Estamos ante “consumidores digitales” que demandan, además de buenos productos y servicios, información sobre los mismos y alineación con sus valores. La digitalización ofrece una excelente oportunidad en este ámbito, no exento de riesgos, que el sector debe aprovechar. Imagine la potencialidad que tiene para una empresa que ésta ayude al ciudadano a optimizar su consumo de agua e incluso le felicite públicamente. No solo se visualiza una buena práctica empresarial y cierta responsabilidad social corporativa, sino que a la vez se trabaja la fidelización de cliente, que en la era actual de las redes sociales seguro agradecerá.

Nuevos perfiles profesionales

Finalmente, pero no menos importante, el escenario Smart Water supone la entrada con fuerza en el sector de nuevos perfiles profesionales. Especialmente de perfiles de ciencias exactas, informáticos e ingenieros de telecomunicaciones, así como perfiles de marketing y comunicación. Los primeros son esenciales para la obtención y debida sistematización de los datos, y los segundos para su debida traslación a negocio y fidelización del cliente en el entorno digital actual. La interacción entre estos perfiles está ya dando lugar a nuevos enfoques que hacen que el paradigma Smart Water abra una puerta a un nuevo escenario de retos y nuevas oportunidades que nos sorprenderán y que deberían servir para unos mejores negocios y calidad de vida de los ciudadanos.

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