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"Desde Aqualia nos encaminamos hacia una economía circular que impulse la reutilización"

Lucas Díaz Gázquez, director de Zona III de Aqualia

Aqualia apuesta por el desarrollo de tecnologías innovadoras y soluciones responsables en el ciclo integral del agua, con el foco puesto en la mejora de la eficiencia de infraestructuras y la reducción del consumo hídrico. Hablamos con Lucas Díaz Gázquez, director de Zona III de Aqualia, sobre las actuaciones concretas en Andalucía, Extremadura y Canarias.

Lucas Díaz Gásquez, ingeniero técnico industrial, ingresó en el Grupo FCC en 1987 como Jefe de Servicio de Yecla. En 1992 se trasladó a Andalucía, concretamente al contrato de Almería, desarrollando su labor en puestos de distinta responsabilidad, ostentando en los dos últimos años en la provincia el cargo de gerente del Servicio Municipal de Aguas de Almería y Jefe de Sector. En 1997 dirigió la Dirección Regional de San Juan y Área Metropolitana de la Compañía de Aguas de Puerto Rico, filial de FCC, siendo nombrado en el año 2000 vicepresidente ejecutivo y director de Operaciones, Autoridad, Acueductos y Alcantarillados.

En el año 2003 regresó a España como Director de Aqualia-FCC Vigo U.T.E. y, posteriormente, Subdirector de la Delegación Galicia, donde permaneció hasta noviembre de 2008, fecha de su nombramiento como máximo responsable en Andalucía, Extremadura y Canarias.

Publicado en iAgua Magazine 47 - Diciembre 2023
iAgua Magazine 47

En esta entrevista, Lucas Díaz Gázquez comparte los insights sobre las estrategias de Aqualia en dichas Comunidades Autónomas, en las que se enmarcan proyectos innovadores en desalación y reutilización del agua. Consciente de la necesidad de soluciones a largo plazo, Aqualia apuesta por la optimización del recurso hídrico y la búsqueda de fuentes alternativas que ayuden a hacer frente a los retos coyunturales de la escasez.

Pregunta: Su gestión en Aqualia abarca Andalucía, Extremadura y Canarias, tres regiones especialmente afectadas por la sequía este año. ¿Podría hablarnos de cómo ha afectado este fenómeno climático a la gestión del agua?

El año hidrológico 2022-2023 fue el sexto más seco en lo que va de siglo en nuestro país; llovió un 12% menos de lo esperable (560,7 l/m2). La sequía en España, y en especial en este territorio, es un fenómeno recurrente, pero su intensidad y duración han aumentado en las últimas décadas, de manera que ya casi podemos hablar de una sequía crónica que nos va a acompañar de manera permanente. Por eso, tenemos que aprender a lidiar con ella.

La emergencia climática y el cuidado del planeta es una de las líneas de trabajo del Plan Estratégico de Sostenibilidad de Aqualia; invertimos en mejorar la red para minimizar las pérdidas de agua, implementamos sistemas de gestión eficiente y fomentamos un consumo responsable. Además, nos encaminamos hacia una economía circular que impulse la reutilización y el aprovechamiento del agua residual.

P.- ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo que Aqualia ha implementado o está implementando para paliar los impactos de la sequía? ¿Podría exponer algún ejemplo concreto de cómo se está abordando la eficiencia en el uso del agua?

En el conjunto de España, los embalses están al 43% de su capacidad; en el caso de Andalucía, están al 20%, incluso hay provincias, como Almería, en la que no llegan al 12%. A pesar de ello, precisamente Almería, una zona desértica y con gran estrés hídrico, es la única provincia andaluza que no ha sufrido restricciones de agua y es considerada la huerta de Europa por su volumen de exportaciones hortofrutícolas. Allí ha sido clave la apuesta por la desalación, unida a una planificación y gestión eficientes.

"La emergencia climática y el cuidado del planeta es una de las líneas de trabajo incluidas en el Plan Estratégico de Sostenibilidad de Aqualia"

En Aqualia gestionamos, entre otros, el servicio municipal de agua de la capital almeriense desde 1993. Cuando llegamos, la ciudad consumía 30 Hm3 anuales. En la actualidad, pese a haber aumentado un 30% su población, consume 16 Hm3 anuales, gracias a la mejora de la eficiencia y el control de las pérdidas. Con el volumen de agua ahorrada en estos años, podríamos llenar dos veces todos los embalses de la provincia. Es como si hubiéramos creado un «embalse virtual» de 420 Hm3.

P.- Aqualia ha estado involucrada en proyectos de reutilización del agua. ¿Es una de las grandes apuestas de la compañía en la zona?

Uno de los compromisos de Aqualia, definido entre sus líneas estratégicas, es la promoción de prácticas de optimización y reutilización del agua. Se calcula que en 2030 se necesitará el 160% del agua disponible en el mundo para satisfacer la demanda, por lo que necesitamos potenciar las fuentes de agua no convencionales. En este sentido, la Administración debe promover la construcción de sistemas terciarios en las depuradoras, y las empresas privadas hemos de tener un papel relevante a la hora de diseñar, construir, operar y, si es necesario, financiar dichas infraestructuras. Este año hemos construido para la Junta de Andalucía tres sistemas terciarios en la depuradora de Vélez-Málaga, El Algarrobo y El Ejido. Solo con estos tres, son 14 Hm3 de agua regenerada al año para regar cultivos.

P.- En relación con la desalación, Aqualia también ha trabajado en varios proyectos de gran relevancia. ¿Cuáles destacaría por su contribución al aprovechamiento de los recursos hídricos?

En 2023 hemos estado muy implicados en la desalación, otra gran fuente de agua alternativa. Estamos a punto de terminar la ampliación de la desaladora de Melilla, que pasará de una capacidad de producción de 20.000 a 30.000 m3/día, un 50% más. Es una instalación clave, al ser la fuente principal de suministro de la ciudad, y ha supuesto un reto realizar las obras sin interrumpir su funcionamiento. También inauguraremos pronto una de las dos desaladoras portátiles que estamos construyendo en la isla de La Gomera para el Cabildo Insular, que permitirá producir hasta 6.000 m3 de agua al día, una solución ante la reciente declaración de emergencia hídrica en la zona. En Fuerteventura y en Tenerife estamos realizando obras de reforma y de ampliación de desaladoras, respectivamente.

  • Lucas Díaz Gázquez, director de Zona III de Aqualia.
    Uno de los compromisos de Aqualia, definido en sus líneas estratégicas, es la promoción de prácticas de optimización y reutilización del agua

En Cabo de Gata (Almería), estamos inmersos en un ambicioso proyecto de recuperación de la antigua desaladora de la comunidad de regantes Rambla Morales, abandonada en 2011. Aqualia adquirió las instalaciones para convertirla en una planta pionera, con las últimas tecnologías, que aporte 20 Hm3 de agua desalada al año para regar más de 3.000 hectáreas de cultivos. Es un proyecto de cien millones de euros que esperamos poner en producción los próximos meses con un primer bastidor para que a mediados del año que viene esté en pleno funcionamiento. Además, parte de Mar de Alborán, como hemos rebautizado a la planta, está dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, lo que implica actuaciones medioambientales, como la instalación de difusores con el mayor arco posible para la devolución de salmuera al medio marino, o la construcción de una planta fotovoltaica de 10 MW que aportará un 25% de energía limpia para su funcionamiento. 

P.- ¿Cuál es el papel de obras estratégicas como el Complejo Medioambiental Copero y la EDAR de San Roque en la estrategia de Aqualia para abordar cuestiones medioambientales?

Nuestro negocio se sustenta en la gestión del ciclo del agua, pero también participamos en proyectos constructivos singulares, como el Complejo Medioambiental Copero, inaugurado este año tras una obra en UTE con otras dos empresas para Emasesa, la empresa pública de agua de Sevilla. Se trata de un modelo pionero de economía circular que permite tratar residuos de manera más económica y limpia, sin coste energético ni impacto por olores. La planta permitirá valorizar 112.500 toneladas/año de residuos generados en el área metropolitana de Sevilla: lodos de ETAP, restos de poda, y lodos de EDAR, tanto de Emasesa como de otros operadores, y transformarlos en compost para uso agrícola. Se trata de la mayor planta de tratamiento de lodos de Andalucía. Además, la UTE en la que participa Aqualia gestionará este complejo medioambiental durante diez meses.

  • Lucas Díaz Gázquez, director de Zona III de Aqualia.
    Nuestro negocio se sustenta en la gestión del ciclo del agua, pero también participamos en proyectos constructivos singulares

También este año hemos iniciado para ACUAES las obras de construcción de la nueva depuradora que agrupará los vertidos de San Roque y Los Barrios (Cádiz), y que dará servicio a 120.000 habitantes equivalentes. Es un proyecto ambicioso, que contará con una instalación de hidrólisis térmica para tratar los fangos generados en el proceso de depuración, eliminando los patógenos de manera que sean aptos para aprovechar en la agricultura.

P.- Este año, además, Aqualia ha estado involucrada en proyectos de I+D en el territorio andaluz. ¿Podría proporcionar una visión general de estos proyectos y sus objetivos?

Debemos tener un papel activo en la búsqueda de soluciones y nuevas tecnologías que mitiguen la acuciante escasez de agua, por eso, cada año la compañía invierte en España una media de más de cinco millones de euros de fondos propios en proyectos de investigación. Actualmente, tenemos en marcha siete proyectos de investigación en Andalucía con la cofinanciación de la Unión Europea. Destacaría Deep Purple, en la EDAR de Linares (Jaén), donde hemos construido una fotobiorrefinería para depuración ‘low costdel agua residual mediante bacterias púrpuras; el parque humedal NICE de Algeciras (Cádiz), para depurar y reutilizar aguas pluviales y grises; o el proyecto Phoenix en Almería, que testa distintas tecnologías de bajo coste para la reutilización de agua urbana de medianas-grandes poblaciones en la agricultura.

P.- Otro proyecto a destacar es Ulises, reconocido con el Premio Andalucía de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. ¿Qué ha supuesto para la compañía este reconocimiento?

Ha sido todo un orgullo recoger el premio en la categoría de ‘Economía Circular’ al proyecto Ulises, que lideramos en la EDAR El Bobar (Almería). Nos alienta a seguir promoviendo este tipo de iniciativas y nos confirma que, frente a la escasez de agua, debemos tratar las aguas residuales como una gran solución. El proyecto Ulises no solo tiene como objetivo revolucionar los procesos convencionales de depuración y regenerar agua apta para la agricultura, sino también producir recursos de valor a partir de las aguas residuales, como biocombustible para vehículos o biofertilizantes agrícolas. Ya tenemos coches que repostan en la depuradora y se mueven gracias a este biometano «ecológico».

  • Lucas Díaz Gázquez, director de Zona III de Aqualia.
    Debemos tener un papel activo en la búsqueda de soluciones y nuevas tecnologías que mitiguen la acuciante escasez de agua

P.- Para finalizar, la resolución de la primera convocatoria del PERTE del Agua ha otorgado una partida económica para digitalizar el ciclo integral del agua del Campo de Gibraltar, proyecto liderado por Aqualia, y que incluye a ocho municipios. ¿Qué actuaciones contempla y cómo esperan que impacte en la gestión del agua de la zona?

Los ocho municipios de la comarca del Campo de Gibraltar y sus más de 275.000 habitantes se beneficiarán de importantes mejoras en sus sistemas de captación, abastecimiento, saneamiento, vertidos y depuración. La propuesta contempla una serie de soluciones técnicas para desplegar un sistema automatizado y centralizado que permita monitorizar y coordinar todos los elementos de la red de suministro de agua, mejorando así la comunicación entre todos los procesos y la respuesta ante incidencias.

Las actuaciones se realizarán en infraestructuras que ya se encuentran en funcionamiento y están dirigidas a la mejora de la eficiencia tanto en la gestión del agua como en el consumo energético, con el objetivo de reducir las pérdidas. Se estima que el conjunto de actuaciones reducirá el consumo medio de energía anual como mínimo en un 10,7%, que además se traducirá en una disminución de emisiones de CO2 a la atmósfera.

P.- ¿Cómo valoran las oportunidades que este PERTE pueda ofrecer a la colaboración público-privada en la gestión del agua?

La preparación de este proyecto ya ha sido en sí misma todo un ejercicio de colaboración público-privada, dado que lo presentamos junto a ARCGISA, la empresa pública de servicios de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, y hemos tenido el apoyo de dicha Mancomunidad, del Ayuntamiento de Algeciras y del Ayuntamiento de Tarifa, a los que prestamos servicio. El proyecto cuenta con una inversión total de 13,3 millones de euros, de los que 7,7 millones procederán del PERTE.