El Pantano de la Peña conmemorado tras 100 años desde su construcción

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Sobre la Entidad

Gobierno de Aragón
Aragón es una comunidad autónoma de España, resultante del reino histórico del mismo nombre y que comprende el tramo central del valle del Ebro, los Pirineos centrales y las Sierras Ibéricas.
  • Modesto Lobón pone en valor el trabajo de quienes hicieron realidad el Pantano de la Peña hace cien años

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Modesto Lobón, ha clausurado la jornada celebrada hoy en conmemoración del Centenario de la construcción del Pantano de la Peña, propiedad del Sindicato de Riegos del Pantano de La Peña, que lo forman las Comunidades de Regantes Término de Rabal de Zaragoza y Término de Urdán de Zaragoza.

El consejero ha destacado “la importancia de esta obra que representa tres valores: el agua como bien de capital importancia para Aragón siendo símbolo de desarrollo, innovación de quienes lo hicieron realidad hace 100 años y la capacidad de emprender; estos valores todavía continúan”. “También hay que destacar el valor y el coraje de aquellos que hace cien años hicieron realidad un sueño”, ha matizado Lobón.

Además, el consejero en la materia ha subrayado la importancia que supone las obras que se enmarcan dentro del Pacto del Agua, un reto para Aragón resultado de la colaboración estrecha de las administraciones implicadas en su puesta en marcha.

Así, en este acto se ha querido homenajear a todos aquellos regantes que con su esfuerzo hicieron posible la construcción de este pionero y emblemático embalse hace cien años, como verdaderos emprendedores.

Durante la celebración de la jornada, tras el acto religioso, se ha descubierto un monolito conmemorativo, se han visitado las instalaciones y los asistentes han asistido a la presentación del libro “El Siglo de La Peña. Historia de un pantano centenario en el Río Gállego”.

Unas cuatrocientas personas han asistido a este bonito homenaje, entre regantes, vecinos de la zona y autoridades.

El Pantano de la Peña se inauguró en julio de 1913 después de diez años de obras, que fueron dirigidas por el ingeniero Severino Bello. Una obra hidráulica que se distinguió por el uso de técnicas y materiales innovadores como las ataguías de contención y del hormigón armado. El resultado: un embalse adelantado a su tiempo y perfectamente adaptado al entorno del valle en el que se encuentra. Hoy es el segundo más antiguo de Aragón, detrás del embalse de Arguís.

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