Organizaciones comunitarias dan agua segura a 70 millones de latinoamericanos y poco se sabe de ellas

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  • Escasa información pone en riesgo que esta población latinoamericana no reciba el preciado líquido.

Sobre la Entidad

Avina
Fundación latinoamericana que identifica oportunidades de acción para un cambio sistémico hacia el desarrollo sostenible, vinculando y fortaleciendo a personas e instituciones en agendas de acción compartidas.
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¿A dónde están y en qué estado se encuentran las Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento? (OCSAS) ¿Cuántas son con exactitud? ¿Operan todas eficientemente? ¿Tienen asegurada su fuente de agua para las actuales y futuras generaciones? Estas son preguntas que pocos países de nuestra región pueden responder con propiedad, porque poco se ha invertido en conocer en detalle información clave de las OCSAS.

Estas OCSAS operan silenciosamente, muchas veces a total desconocimiento de los tomadores de opinión y la sociedad en general. Si consideramos que los gestores comunitarios atienden en promedio entre el 20 y 30% de la población de la mayoría de países latinoamericanos, comprenderemos la relevancia de estas preguntas.

Las OCSAS son grupos de vecinos que voluntariamente contribuyen a la gestión del sistema de agua de su comunidad. Están ubicados sobre todo en zonas rurales y peri-urbanas. Aproximadamente hay unas 80.000 OCSAS en la región.

“Los gestores comunitarios son un ejército de “guardianes del agua” distribuidos por el continente, que no solo se ocupan de abastecer del líquido vital a sus vecinos, sino también de la sostenibilidad y cuidado de las fuentes de agua de las que se nutren sus sistemas”, dijo Lil Soto, Gestora Regional del Programa Acceso al Agua de Fundación Avina en este día Mundial del Agua.

Según la Organización Mundial de la Salud, en la región latinoamericana, todavía hoy día lastimosamente hay 36 millones de personas que no acceden al agua de forma digna, y 110 millones que no cuentan con saneamiento.

“El 63% de estas personas se encuentran en zonas rurales. Las OCSAS tienen el potencial de contribuir significativamente a solventar esta situación. Hay muchas iniciativas que están en marcha o en proyecto para atender este vacío. Pero la historia ha demostrado que la efectividad en las inversiones de infraestructura en agua y saneamiento, no siempre alcanza los niveles óptimos, porque no se invierte en forma paralela en el fortalecimiento de las capacidades de quienes gestionan los servicios”, detalló Rolando Marín, Presidente de la La Confederación Latinoamericana de Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento (CLOCSAS).

En la mayoría de los países, son las Municipalidades o instancias del gobierno central las que tienen bajo su responsabilidad la asistencia técnica a las organizaciones comunitarias. Sin embargo, “la escasa información disponible del subsector saneamiento rural para la toma de decisiones, planificación estratégica, ejecución de la inversión y criterios de focalización, pasa por conocer y reconocer: ¿cuál es el número y tipo de operadores locales/organizaciones comunitarias que existen?. Se necesita implementar un registro nacional a nivel de los gobiernos en América Latina”, subrayó Zoraida Sánchez de Acceso al Agua de Avina Perú.

Avances

Poco a poco los gobiernos, conscientes de esta situación, están impulsando iniciativas para relevar la información en la que deben estar basadas las políticas de fortalecimiento de las OCSAS. Algunos ejemplos de países son Costa Rica y Perú, donde los Gobiernos están dando importantes pasos hacia la construcción de estos registros.

En el caso de Costa Rica, para resolver el desafío que genera la desarticulación entre las instituciones de gobierno, academia y del tercer sector, que relevan información sobre las OCSAS, surgió la iniciativa de producir de forma concertada un “Instrumento Unificado de Caracterización de OCSAS”.

La idea, que nació en primera instancia desde la academia, tuvo acogida por parte de instancias de gobierno, y a partir de la segunda mitad del 2014, el diseño e impulso de este instrumento fue promovido por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, AyA”, entidad rectora del agua para consumo humano y saneamiento.  Sumaron esfuerzos cerca de 12  entidades del sector público, comunitario, academia y ONGs, entre los que destacan la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y Energía, el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la Unión Nacional de Acueductos Comunales y tres universidades públicas.

Con la aplicación del Instrumento Unificado, el país contará con información de primera mano para tomar decisiones sobre el fortalecimiento de las OCSAS, porque “cómo vamos a pensar en su fortalecimiento si no sabemos cuántas son y en qué estado están”, indicó Yamileth Astorga, Presidenta Ejecutiva del AyA,

En Perú, la Embajada Suiza-Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación-COSUDE Perú, Avina y la Confederación Latinoamericana de Organizaciones Comunitarias-CLOCSAS, realizaron en Lima en 2014 un diálogo regional sobre sistemas de información y registros nacionales de organizaciones comunitarias. La CLOCSAS relevó información aproximada cuantificando a los prestadores de varios niveles de asociación. Se revisaron también los avances normativos para impulsar los Registros Nacionales de organizaciones comunitarias.

Reconocer el acceso al agua y al saneamiento como derecho humano convierte a los estados en responsables por velar que todos los ciudadanos de un país, actuales y futuros, accedan a estos servicios de forma adecuada y sostenible.

“Para garantizar esta apropiada cobertura, es donde el rol de gestores comunitarios es estratégico. La base para tomar buenas decisiones es contar con información actualizada y suficiente. Por eso, los registros nacionales de información sobre OCSAS son un desafío prioritario, más aún sabiendo que tienen en sus manos el acceso al agua de 70 millones de latinoamericanos”, subrayó Soto.

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