Hallan en el Ebro y en el pantano de Vallvidrera una planta que se creía extinguida en Cataluña

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  • S. polyrrhiza (UB)

Spirodela polyrrhiza es el nombre de una pequeña planta flotante que no se encontraba en la cuenca mediterránea desde hace más de ochenta años. Esta planta, catalogada como especie extinguida en Cataluña, ha sido descubierta en el curso bajo del río Ebro —en la zona de Tortosa y Amposta— y en el pantano de Vallvidrera, en Barcelona. El hallazgo científico en el río Ebro se ha descrito en un artículo publicado en Flora Montiberica, firmado por Núria Bonada, del Departamento de Ecología de la UB, y Óscar Gavira y Tony Herrera Grao, de la empresa Mediodes Consultoría Ambiental y Paisajismo. El descubrimiento también se ha recogido de forma independiente en otro artículo, publicado en la revista Orsis por expertos del Grupo de Investigación Científica Tierras del Ebro.

Un gigante en la familia de las lentejas de agua

La S. polyrrhiza, que pertenece a la familia de las lentejas de agua, tiene un cuerpo miniaturizado, reducido a un disco flotante del cual cuelgan varias raíces, sin tallos ni hojas. Con un diámetro de cerca de 10 mm, la S. polyrrhiza es considerada un gigante dentro del grupo de las lentejas de agua (la Wolffia arrhiza, por ejemplo, no supera los 1,5 mm de diámetro).

Spirodela polyrrhiza es el nombre de una pequeña planta flotante que no se encontraba en la cuenca mediterránea desde hace más de 80 años

Esta especie, de distribución mundial, también se encuentra en la cuenca hidrográfica atlántica de la península ibérica. En Cataluña, sin embargo, solo era conocida en la zona del Empordà (Girona) y nunca se había identificado en la cuenca del Ebro ni en la provincia de Barcelona. En el territorio catalán, las últimas citas conocidas se hicieron hace más de ochenta años en el Rosselló, a pesar de que también existen referencias en la zona de Empúries que datan del siglo XIX. Cuando la planta desapareció de Cataluña, también lo hizo de toda la cuenca mediterránea ibérica; puesto que no se había identificado en ninguno otro punto hidrológico de esta red.

"Esta planta se encuentra en zonas encharcadas relativamente someras, en humedales y márgenes de ríos grandes, compartiendo hábitat natural con otras especies de lentejas de agua o de macrófitos", explica la profesora Núria Bonada, que es miembro del Grupo de Investigación Freshwater Ecology and Management (FEM) de la UB.

Sin noticias de la especie durante ochenta años

Más de ochenta años después, la S. polyrrhiza se ha redescubierto en el curso bajo del Ebro y, además, en el pantano de Vallvidrera (Barcelona), tal como describe un trabajo publicado recientemente por el Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural (ICHN) y coordinado por el experto Pere Aymerich.

"Esta especie no se había encontrado más en su localidad original, ni se había identificado en estudios previos llevados a cabo en el río Ebro, con lo cual suponemos que ya de por sí se trataba de una especie poco frecuente y restringida a hábitats muy concretos", apunta Núria Bonada. La ausencia de hábitat potencial y los posibles cambios de régimen hidrológico de los ríos podrían explicar que la S. polyrrhiza tuviera una distribución reducida que la hubiera llevado a una supuesta extinción. Los expertos descartan que la especie haya pasado desapercibida, al menos en el tramo bajo del Ebro; dado que se han ido realizando inventarios fitosociológicos de forma periódica.

Redescubierta, aunque será necesario protegerla

Este hallazgo científico es importante porque devuelve la S. polyrrhiza al catálogo de especies catalanas, y su conocimiento contribuirá a mejorar la gestión del territorio natural. Ahora bien, pese a desaparecer del catálogo de especies extintas, esta especie vegetal no deja de estar amenazada.

Será necesario, por lo tanto, tomar medidas para garantizar su conservación y evitar, por segunda vez, su aparente extinción de la cuenca mediterránea peninsular."Se trata de una especie que puede vivir en ambientes con concentraciones de nutrientes y materia orgánica importantes; pero cambios en los regímenes hidrológicos de los ríos —apunta Núria Bonada— o un aumento de la temporalidad de las aguas (consumo agrícola, cambio climático, etc.) podrían hacer disminuir las poblaciones". "Sin embargo —concluye la experta—, dado que la presencia en el río Ebro se atribuye a una colonización relativamente reciente, es de esperar que la especie esté en fase de expansión".  

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