"Cajamar Innova pretende ayudar al desarrollo de proyectos que resuelvan los desafíos del agua"
Cajamar Innova es la Incubadora de Empresas de Alta Tecnología especializadas en Gestión Sostenible del Agua de la Fundación Cajamar. Este hub surgió con el objetivo de facilitar a los emprendedores vías para transformar sus ideas en torno al uso y gestión del agua en servicios y productos competitivos, y busca generar impacto a través de innovaciones tecnológicas para afrontar con éxito el gran reto de disponer de agua en cantidad y calidad de cara a un futuro más sostenible.
Tras el éxito de su primera convocatoria, Cajamar Innova acaba de cerrar recientemente la segunda, que incluía como novedad una convocatoria específica de retos planteados por seis de sus socios estratégicos.
De todo ello hablamos con Ricardo García Lorenzo, director de Cajamar Innova, que en esta entrevista detalla los propósitos de este proyecto en el que destaca el componente digital, la elevada participación de los emprendedores y el compromiso de destacados players del sector del agua.
Cajamar es una entidad de relativa reciente creación a la que se han sumado entidades financieras históricas. ¿Cuál ha sido su relación con el agua?
Cajamar es el resultado de la progresiva integración de decenas de cajas rurales de varios territorios en una única entidad, por lo que recogemos la tradición centenaria de la banca cooperativa española.
Actualmente somos la primera caja rural del país, y formamos parte del Grupo Cooperativo Cajamar junto a otras 17 cooperativas de crédito.
Por nuestra especialización en el sector agroalimentario y nuestra vinculación con el mundo rural, tan dependientes de este valioso recurso, la disponibilidad de agua siempre ha sido una preocupación estratégica para nosotros.
Y a través de nuestra actividad financiera y la labor de transferencia de nuestros centros experimentales, llevamos más de 40 años promoviendo la adopción de nuevas tecnologías para el ahorro y mejor aprovechamiento de los recursos hídricos. No es un commodity, es una necesidad.
La sostenibilidad es uno de los ejes estratégicos de la Cajamar. ¿Cómo engarza con una mejor gestión del agua tanto a nivel interno como en el diseño de productos, servicios o iniciativas externas?
Entendemos la sostenibilidad como la puesta en práctica de un modelo productivo eficiente y competitivo, respetuoso con el medioambiente, y que promueva el desarrollo local a largo plazo de los territorios donde desarrollamos nuestra actividad.
Cajamar Innova nace para solucionar un problema concreto, y lo hace desde una verticalidad de la especialización en materia de agua
Y para ello, garantizar el acceso al agua a través una gestión responsable es fundamental.
Todo lo que afecta el tema del agua, por la relevancia que tiene la industria agroalimentaria para Cajamar, para nosotros es clave. Pensemos que nuestra cuota de crédito en el ámbito agroalimentario sobrepasa el 15%. Con lo cual, somos conscientes de la relevancia y el peso que tiene la sostenibilidad en términos de producto interior bruto —la agricultura en este país—. Para nosotros es estratégico.
La Fundación Cajamar es una entidad especialmente activa en el binomio agua-agricultura. ¿Qué evolución han visto en este ámbito en los últimos años?
Lo que se ha demostrado durante la pandemia es que el agroalimentario es un sector estratégico para la economía de este país.
Es cierto que somos un sector primario para lo bueno y para lo malo, pero en estos últimos años hemos visto una evolución en el potencial que tiene el sector, que es más que relevante. Siempre digo que no somos conscientes de la relevancia que tiene el sector, que representa niveles del 12% en términos PIB.
Si queremos seguir potenciando y profesionalizando este sector en el ámbito agroindustrial, que se puede extrapolar a la industria en general, y no tenemos agua, indudablemente no hay absolutamente nada que hacer.
Con lo cual, la relevancia que tiene el agua en el sector es obvia. Sí es cierto que, en este sentido, debemos plantear políticas encaminadas a pensar en el largo plazo. Ahí Cajamar apoyará en todo lo que esté en sus manos, en las iniciativas y propuestas que se pongan encima de la mesa en un debate necesario sobre cómo solucionar esa problemática. Seamos sector agroindustrial o industria en general, incluso a nivel social.
Visto desde fuera, uno de los proyectos más ilusionantes es la incubadora de Alta Tecnología Cajamar Innova. Cuando uno piensa en los nexos entre el agua, la innovación tecnológica y la provincia de Almería, ve clara su razón de ser, pero ¿quién y con qué finalidad puso en marcha esta iniciativa?
Esta iniciativa surge hace cuatro años, cuando en los diferentes grupos de trabajo que se constituyen dentro de la entidad, nos preguntamos qué pasaría si la escasez de agua empezara a ser un problema grave.
A partir de esa pregunta empezamos a decidir cómo podíamos aportar soluciones a la industria en general, y la industria agroalimentaria en particular.
Así, en el año 2018 surgió Cajamar Innova. Es una iniciativa muy ilusionante, que desde la entidad hemos puesto como uno de los focos fundamentales de cara a desarrollar soluciones.
Lo que se ha demostrado durante la pandemia es que el agroalimentario es un sector estratégico para la economía de este país
Y es que vivimos en un mundo global, cada vez más digital y afortunadamente sostenible, o pretendemos que sea más sostenible. Con lo cual, cuando nace Cajamar Innova, lo único que queremos es ver de qué manera podemos captar ese talento innovador que tenemos tanto dentro como fuera de España.
Lo que queríamos es ver de qué manera podemos ayudar a todo ese conocimiento y ese talento a modelizar un plan de negocio.
En España, que es un país con muchísimo talento y donde tenemos más de 140 incubadoras, Cajamar Innova nace con una necesidad específica de solucionar un problema concreto, y por eso nace desde una verticalidad de la especialización en materia de agua. Para nosotros es un proyecto muy ilusionante.
Recientemente ha concluido el periodo de presentación de candidatos a la segunda convocatoria de Cajamar Innova. ¿Cuáles eran las motivaciones de esta convocatoria respecto a la primera? ¿Qué acogida ha tenido?
El balance es positivo. La iniciativa surgió de la mano de la Fundación INCYDE, que es la fundación del Consejo Superior de Cámaras de España, y cuenta con la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Cuando pusimos en marcha el proyecto, teníamos nuestras dudas, porque es una incubadora muy focalizada y especializada en tema de agua. Pero creo que al final todo se trata de unir puntos. Es decir, cuando lanzamos la primera convocatoria en marzo de 2021, nos sorprendió la cantidad de solicitudes que recibimos de proyectos que estaban interesados en aportar soluciones.
Siempre hemos visto la sostenibilidad como una necesidad. Ahora está de moda hablar de ello, pero llevamos años muy involucrados
Después de seis meses de trabajo, recibimos más de ochenta solicitudes, de la cuales algunas de ellas eran de ámbito internacional. Concretamente, fueron diecinueve solicitudes de proyectos internacionales. Nosotros seleccionamos doce, que son las que incubamos en esa primera convocatoria. De ellas, once proyectos contaban con sus planes de negocio rigurosos y sólidos.
El balance es muy positivo. Derivado de la buena experiencia de la primera convocatoria, hemos decidido ir a por la segunda. Ahora mismo estamos en el lanzamiento. Lo llamativo no es que es que haya solo una convocatoria general, sino que se complementa con una convocatoria muy particular a nivel de retos.
Esto viene derivado de una serie de alianzas estratégicas a las que ha llegado Cajamar Innova con players de primer nivel que tienen la misma inquietud y el mismo convencimiento que nosotros. Estamos convencidos de ello y de aportar nuestro granito de arena.
Medio centenar de emprendedores presentan soluciones a los retos sectoriales de Cajamar Innova
Los proyectos presentados a esta convocatoria, cuyo plazo finalizó el pasado 24 de febrero, pretenden dar respuesta a alguno de los 6 retos sectoriales que se planteaban al objeto de obtener soluciones eficaces a problemas concretos en la gestión de los recursos hídricos.
¿En qué consiste este ecosistema de players de primer nivel en el sector del agua?
Cajamar Innova no surge como una iniciativa puntual, viene de atrás. Dentro de Cajamar, tenemos un ecosistema muy orientado al ámbito de la innovación.
En Cajamar aportamos más que simples soluciones financieras, porque llevamos desde 1975 trabajando en nuestros centros experimentales.
Los players que ahora están implicados en esta segunda convocatoria han visto en el ecosistema de Cajamar una apuesta clara y decidida en el ámbito de la innovación, y sobre todo en el ámbito de la sostenibilidad, donde todo está absolutamente priorizado por la necesidad de solucionar los problemas hídricos.
Con lo cual, esos players se unen a la apuesta por el ámbito de la innovación, bajo la premisa principal de cooperar y buscar soluciones.
Cuando lanzamos la primera convocatoria, nos sorprendió la cantidad de solicitudes que recibimos de proyectos interesados en aportar soluciones
Lo que queremos es que, al final, ese talento que vamos a ir buscando se movilice a través de un plan de negocio de la mano de estos players.
Es decir, creer de verdad en ese ámbito de innovación abierta. No todos pueden decir esto, pero siempre digo que lo fácil es decirlo y lo difícil es hacerlo. Nosotros llevamos desde el año 1975 con nuestros centros experimentales, compartiendo todo ese conocimiento.
Ahora nos hemos propuesto hacerlo de otra manera con el lanzamiento de este hub de innovación o con esta incubadora. Y eso es lo que los players, o estos socios estratégicos, han visto desde el primer momento.
Otro de los temas que ha comentado es el tipo de soluciones para, por un lado, incubar y enlazar proyectos empresariales sostenibles, y, por otro lado, resolver este tipo de retos sectoriales. De todas las candidaturas recibidas, ¿en qué ámbitos hay más movimiento?
Cajamar Innova no es una isla. Cajamar Innova está integrado dentro de un ecosistema.
Cuando identificamos la necesidad de intentar poner soluciones a la escasez de agua, todo esto queda enmarcado en un ecosistema dentro del ámbito de la innovación, que va desde estos centros experimentales que comentaba anteriormente hasta ese gran ecosistema que hemos creado que es Plataforma Tierra.
Con ello se pretende ayudar a digitalizar con soluciones tecnológicas un sector crítico y fundamental como el sector agroalimentario. Con lo cual, los proyectos que recibimos tienen una base tecnológica relevante.
Esa base tecnológica, al final, lo que nos está haciendo ver es que vivimos en un mundo cada vez más digital para lo bueno y para lo malo, y lo que tenemos que hacer es utilizar toda esa revolución tecnológica y orientarla al ámbito agroalimentario, que también puede extrapolarse al ámbito de lo que es la industria en general.
Pretendemos crear un ecosistema en el ámbito de la disrupción tecnológica, y aprovechar ese conocimiento para proponer soluciones
El problema es que cuando hablamos de esta cuarta revolución industrial, alguno todavía se ha quedado en la segunda o la tercera.
Aunque ahora mismo quizás a nivel social no somos conscientes, estamos en un momento crítico para utilizar toda esa tecnología y todas esas herramientas que van a ayudar a la digitalización. Obviamente, también en materia de agua, para dar solución a un problema en el corto plazo.
Lo que pretendemos es crear ese ecosistema en el ámbito de la disrupción tecnológica, y aprovechar todo ese conocimiento para poner soluciones a un problema que cada vez es más grave.
Estamos empezando esta década, que será decisiva a la hora de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Tenemos que avanzar en cuestiones como la eficiencia, la adaptación al cambio climático o la economía circular.
Tras repasar todos los puntos destacados de la actividad de Cajamar y para cerrar, me gustaría que lanzase un mensaje a los emprendedores, especialmente a los que están vinculados con el sector del agua.
Desde Cajamar Innova pretendemos ayudar y acompañar a todos esos emprendedores y a todas esas startups en el desarrollo de proyectos que resuelvan los desafíos del agua.
Es un objetivo ambicioso y maximalista, pero creo que todavía no somos socialmente conscientes de la relevancia que tiene la escasez de agua en nuestro día a día.
Con lo cual, con todo este talento y este momento que estamos viviendo ahora mismo de disrupción tecnológica y digitalización, tenemos que ser capaces de ayudar a esos emprendedores que tengan una solución para solucionar este problema.
Desde nuestra humilde posición conseguiremos poner un granito de arena. Es lo único que pretendemos: acompañar a todas esas startups que creen tener soluciones para ese problema, que es un problema de todos.