Presentado el informe anual de Control del Estado de las Masas de Agua de la Cuenca del Ebro

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La Confederación Hidrográfica del Ebro ha presentado el último informe anual de Control del Estado de las Masas de Agua (CEMAS), que recoge los resultados de todas las redes de control de que dispone el Organismo en aguas superficiales, subterráneas, embalses, lagos y zonas de especial protección en la Cuenca. Este documento, disponible ya en la web www.chebro.es, permite verificar el grado de cumplimiento de las exigencias de la Directiva Marco del Agua y también de la directiva sobre Normas de Calidad Ambiental.

Con los datos recogidos a lo largo del año 2010, en 701 masas superficiales y 105 subterráneas, la conclusión es que se mantiene la tendencia positiva y de mejora de las masas en general, aunque las redes siguen destacando los problemas puntuales, así como los de contaminación difusa, que son objeto de seguimiento por parte del Organismo y de otras administraciones con competencias medioambientales.

Respecto a las aguas superficiales se realizan dos tipos de controles, uno que evalúa el estado ecológico y otro que clasifica su estado químico, siguiendo las nuevas Normas de Calidad Ambiental, establecidas a nivel comunitario por la Directiva 2008/105/CE.

Además, en el análisis de resultados se tienen en cuenta los seguimientos diferentes que se realizan en ríos, embalses y lagos. 

En los controles generales de las distintas redes en cursos fluviales se ha diagnosticado que de las 643 masas definidas, 554 presentan un estado entre bueno y muy bueno, a lo que se suman otras 50 con diagnóstico moderado. Es de destacar que en el diagnóstico del Eje del Ebro, se confirma que todos los tramos que se han analizado presentan un estado desde el moderado, hasta el muy bueno. 

También en los controles en aguas superficiales destinadas al abastecimiento, que se realizan en poblaciones que superan los 500 habitantes, se concluye que todos los puntos de muestreo se encuentran en buen estado, lo mismo que los tramos de especial protección designados como de interés piscícola (15 en toda la Cuenca del Ebro), donde no se ha detectado ningún incumplimiento. A pesar de esta tendencia positiva y de los datos generales sobre cumplimientos de los criterios de estado ecológico de la Directiva Marco, el informe tiene como misión detectar zonas donde existe mayor riesgo de incumplimiento o donde ya se diagnostica un estado deficiente. Como positivo hay que señalar que ninguna de las masas de agua de la Cuenca del Ebro presenta un estado ecológico malo, pero 18 de ellas, el 2,7% del total, se define como deficiente, en algunos casos por incumplimientos en el estado físico-químico de las aguas, en puntos reconocidos por una mayor presión humana o por efecto de la contaminación difusa.

Esta última cuestión también es la mayor causa de incumplimiento en el caso de las aguas subterráneas, donde, siguiendo exactamente la tendencia de 2009, se han detectado 20 incumplimientos sobre el estado químico de las 105 masas analizadas.

En los últimos informes de las distintas redes de control, igual que en los genéricos de calidad de las masas de agua, se detecta que la generalización de la depuración urbana, así como las medidas aplicadas por las Comunidades Autónomas y los usuarios para las buenas prácticas agrarias, han permitido mantener e incluso mejorar los indicadores básicos de las masas de agua. 

Los datos en embalses muestran, por su parte, una mejora en datos del estado trófico de algunos de ellos y por último, los lagos mantienen los mismos resultados que el pasado año, con 60 masas analizadas de las que casi un 74% alcanzan un estado ecológico bueno o muy bueno 

Redes de control de la CHE 

La Confederación Hidrográfica del Ebro realiza desde hace tres décadas un control sistemático de las aguas superficiales y desde los años 90 de las masas subterráneas.

Para ello cuenta con diferentes redes de las que realiza de forma periódica, informes que también hace públicos. Se trata de redes genéricas de calidad, ya sea de toma periódica o incluso en tiempo real (como la red SAICA), a las que se unen redes específicas (Red de Control de Sustancias Peligrosas; Red de Control de Plaguicidas; Estado de Lagos).

Junto a las redes de control, para el seguimiento de calidad, es importante la acción del Laboratorio de la Confederación Hidrográfica del Ebro, uno de los laboratorios públicos españoles que está autorizado para el control de un mayor número de sustancias en el medio hídrico. 

Además, dentro del ámbito de sus competencias, la Confederación Hidrográfica del Ebro y en colaboración con otras administraciones competentes en el seguimiento y control de la fauna, realiza actuaciones contra el mejillón cebra. En concreto, la campaña de detección larvaria 2010 desarrollada de mayo a septiembre, ha consistido en un total de 983 muestras en 7 Comunidades Autónomas repartidas en 39 subcuencas, que han dado como resultado 22 positivos localizados en 8 estaciones de muestreo diferentes (cinco ya clasificadas como afectadas en campañas anteriores y tres masas que no tenían esta clasificación: Leiva, Santa Ana y Yesa, aunque en este caso al dar sólo un positivo sin que en los contraanálisis se detectaran de nuevo larvas, no se han incluido como afectadas). 

Nuevos estudios sobre calidad

La Confederación Hidrográfica del Ebro, como ocurre con los seguimientos del mejillón cebra en la cuenca, ha desarrollado nuevas líneas de estudio que tienen como objetivo colaborar con otras administraciones con competencias medioambientales para profundizar en el análisis del estado ecológico de las masas de agua.

Por ello, el Organismo ha desarrollado nuevos informes biológicos. Entre ellos, ha concluido el realizado en colaboración con expertos del ámbito universitario y otros, para estudiar la proliferación de plantas acuáticas (macrófitos) en el Bajo Ebro, aguas abajo  del sistema formado por los embalses de Mequinenza-Ribarroja y Flix. Entre los objetivos del estudio está el obtener criterios que permitan mejorar la gestión de las crecidas controladas que se realizan desde Flix, destinadas a reducir la presencia de estas plantas.

Además, un segundo trabajo en fase de elaboración profundiza en los controles de indicadores biológicos en el río Ebro a su paso por Zaragoza en lo que se denominan periodos de “estiaje extremo”. La Confederación ha realizado una toma de muestras extraordinaria durante el mes de agosto, en diferentes puntos de este tramo del Ebro y con ello analizará la presencia de macroinvertebrados y diatomeas.

Este último estudio tiene como referencia el realizado también por el Organismo en agosto de 2002, también en un periodo de sequía y permitirá la comparación de datos.

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