WWF pide que Doha siente las bases del acuerdo climático que el mundo necesita

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(WWF) El próximo lunes, 26 de noviembre, comienzan en Doha (Qata) la COP 18 y WWF acude a estas negociaciones con el objetivo de sentar las bases para lograr un acuerdo justo, ambicioso y vinculante en 2015.

WWF pide que se acuerde un pico máximo de emisiones de CO2 para 2015 y evitar así una escalada dramática del cambio climático. Para lograrlo, los principales países emisores deben liderar una transición hacia un segundo período del Protocolo de Kioto, con objetivos ambiciosos y vinculantes. Por su parte, aquellos países que no pertenecen a Kioto tienen que asumir compromisos de igual magnitud.

La organización lamenta que los países aún no hayan sido capaces de ponerse de acuerdo en establecer compromisos suficientes de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Y alerta de que, con la situación actual, el aumento global de la temperatura sería de 4ºC, algo letal para el planeta.

La segunda meta que tiene la organización para Doha es que se proteja a la población y las zonas vulnerables. En este camino, es clave emprender acciones urgentes para paliar los impactos actuales y futuros del cambio climático, incluyendo una compensación por pérdida y daños.

Para llevar a cabo estos objetivos, WWF considera imprescindible garantizar la financiación contra el cambio climático. Los países desarrollados deben comprometerse a la financiación inmediata del Fondo Verde (aprobado en Copenhague 2009) a partir de 2013 para ayudar a los países en vías de desarrollo a reducir su nivel de emisiones y combatir los impactos del cambio climático. Esto implica que, para 2020 habrá una aportación de 100 mil millones de dólares al año. Un último aspecto relacionado con la financiación se centra en llegar a un acuerdo para compensar las emisiones del sector de la aviación y la navegación, y así recaudar fondos para la lucha contra el cambio climático.

La COP comienza tras un declive en la ambición y en el liderazgo de los países a partir de la Cumbre de Copenhague en 2009, donde los líderes políticos decepcionaron a la ciudadanía al no ser capaces de alcanzar el acuerdo esperado. Dicha decepción ha continuado en las dos cumbres posteriores de Cancún y Durban. En la actualidad, se parte de una hoja de ruta hacia un acuerdo en 2015, donde participen todos los países, pero aún no está claro de qué forma va a vincular a los estados, cuánto ni cuándo. En consecuencia, un acuerdo muy alejado de la urgencia y ambición necesarios en estos momentos.

La Jefa de la delegación de WWF en la COP, Tasneem Essop, afirma que, “aunque en general no se esperan grandes avances de la Cumbre, ahora es el momento de que se demuestre lo contrario”. "Los gobiernos del mundo todavía tienen la oportunidad de venir a Doha y hacer que algo suceda. La confianza entre los países desarrollados y en desarrollo será el factor decisivo para el éxito de las negociaciones de Doha (Qatar), añade.

Para WWF, el bloqueo actual radica en la falta de confianza. Algunos países desarrollados se han comprometido – aunque con muy poco nivel de ambición - y otros ni siquiera se han pronunciado. Al mismo tiempo, los países en desarrollo están siendo presionados para realizar más acciones, pero sin la financiación aprobada para ponerlas en marcha.

En este año la sociedad está siendo testigo de algunos de los efectos más devastadores del cambio climático en todo el mundo. Las emisiones de CO2 han alcanzado niveles récord, el hielo marino del Ártico ha descendido de forma alarmante, las sequías están acabando con la producción de cereales, y los precios del trigo, el maíz y la soja están sufriendo máximos históricos, por lo que la gente más pobre está pasando más hambre.

Según Mar Asunción, Responsable del Programa de Cambio Climático de WWF España: "Esperamos que la Unión Europea cumpla con un segundo período de compromiso de Kioto aumentando la ambición del objetivo y que los países ricos presenten planes creíbles de cómo van a cumplir sus promesas de financiación para proteger el clima. También deseamos que los países en desarrollo hagan su parte, en un marco de responsabilidad común pero diferenciada de acuerdo al potencial de cada uno.”.

La publicación de varios informes científicos sobre cambio climático en la última semana demuestra que el mundo se encamina por una peligrosa senda de aumento de emisiones de CO2. Si esto no da un giro, el planeta se enfrenta a las consecuencias devastadoras de un incremento de 4ºC de temperatura global.

“Si los países no están dispuestos a hablar de una mayor ambición, es decir, mayores recortes de emisiones y financiación, es que están viviendo en un universo paralelo, y no ven que el cambio climático está conduciendo el mundo como un tren fuera de control”, concluye Asunción.

El test definitivo será comprobar si los líderes mundiales están dispuestos a hablar de recortes más ambiciosos de emisiones, en línea con lo que la ciencia demanda.

Informes científicos

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