¿Por qué los gobiernos deben hacer frente a los riesgos crecientes relativos al agua?

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Sobre la Entidad

OECD
La misión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es promover políticas que mejoren el bienestar económico y el bienestar social de las personas en todo el mundo.
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  • Los riesgos extremos por el cambio climático, como inundaciones, preocupan a la mayoría de países.

La escasez de agua y las inundaciones ilustran los riesgos que plantea el agua. En 2050, más del 40% de la población mundial vivirá un grave estrés hídrico, y casi el 20% podría estar expuesto a inundaciones. Se espera que el valor económico de los activos en riesgo de inundaciones se sitúen alrededor de 45 billones de dólares para el año 2050. La contaminación del agua también está aumentando, sumándose a la incertidumbre acerca de la disponibilidad futura de agua.
 
Estos riesgos hídricos se ven aumentados por el cambio climático. Los gobiernos deben gestionarlos, para que no se ponga en peligro a las crecientes poblaciones y ciudades, el crecimiento económico, la seguridad alimentaria o la energía.

En 2050, más del 40% de la población mundial vivirá un grave estrés hídrico.

"En lugar de simplemente reaccionar a las crisis del agua, los gobiernos deben evaluar, fijar y gestionar los riesgos del agua de manera proactiva" , instó el Secretario General de la OCDE Ángel Gurría. "Se nos ha advertido -no hay duda de que estos riesgos se incrementan. Ahora debemos armarnos con las estrategias de gestión del riesgo que prevengan la escasez de agua y la contaminación, y proteger contra las sequías y las inundaciones que ponen en peligro vidas humanas, los ecosistemas y las economías".
 
En el nuevo informe de la OCDE "Agua y seguridad para una vida mejor" se propone un enfoque basado en el riesgo, pionero para la seguridad, y propone medidas prácticas para su aplicación.
 
El informe señala que la seguridad en materia hídrica es, en última instancia, sobre el establecimiento de un nivel aceptable de riesgo, haciendo un balance entre los costes de mejorar la seguridad frente a los beneficios esperados, y la garantía de que las respuestas son proporcionales a la magnitud del riesgo. La flexibilidad es importante y permite alcanzar niveles aceptables de riesgo para ajustarse a las situaciones cambiantes. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York está reevaluando su nivel de protección contra las inundaciones tras el huracán Sandy e invierte miles de millones para evitar futuros desastres.

Los activos en riesgo de inundaciones se situarán en 45 billones de dólares para 2050.

Con este mismo enfoque basado en el riesgo, otro nuevo informe de la OCDE "Agua y Adaptación al Cambio Climático: Políticas para navegar en aguas desconocidas", revisa las iniciativas de los países para adaptar la gestión del agua al cambio climático. Se revela que casi todos los países proyectan aumentar los riesgos debido al cambio climático y los fenómenos extremos (inundaciones y/o sequías), lo que se cita como una preocupación primaria para 32 países mientras que para 23 la escasez de agua es un tema clave.

Aproximadamente la mitad de los países encuestados señalaron que los efectos del cambio climático en el abastecimiento de agua y saneamiento son una de las principales preocupaciones, con un número similar destacando las preocupaciones sobre los impactos en la calidad del agua . Aunque los países están construyendo la evidencia basándose en informar sobre las decisiones acerca de los riesgos del agua, frente a los impactos del cambio climático, deben hacer aún más para orientar y gestionarlos.
 
Además de su evidente relevancia para los responsables políticos en materia de agua y del cambio climático, estas dos publicaciones serán contribuciones fundamentales de la OCDE para las Semana Mundial del Agua que tendrá lugar del 1 al 6 de septiembre en Estocolmo.

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