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"Actividades como Caminar el Agua ayudan a comprender la presencia del agua en el entorno urbano"

  • "Actividades como Caminar Agua ayudan comprender presencia agua entorno urbano"
    Minty Donald y Nick Millar.

Sobre la Entidad

Caminar el Agua
Conectamos a las personas con los ríos y la naturaleza a través de la experiencia directa + el conocimiento experto. ¡Súmate a Caminar El Agua!
Minsait
Global Omnium

En este nuevo ciclo de entrevistas, nos adentramos en la iniciativa 'Caminar El Agua', que apuesta por redescubrir los ríos en el entorno próximo, aunando el movimiento con el conocimiento, a través de recorridos interpretados por expertos multidisciplinares, siguiendo cauces de agua en la ciudad o en el medio rural. Complementamos las rutas con charlas, talleres, conciertos y contenidos digitales.

Hablamos con Minty Donald, artista, doctora y profesora de Práctica de Performance Contemporánea en la Universidad de Glasgow, y Nick Millar, artista, investigador, técnico y productor de eventos de teatro y performance. Millar, como artista-investigador, colabora habitualmente con Minty Donald, y Donald ha realizado una reciente investigación basada en la performance como un medio para explorar las interrelaciones entre los seres humanos y los cursos de agua.

Pregunta: ¿Cuál es su vinculación con el sector del agua y la divulgación?

Respuesta: Somos artistas e investigadores que trabajamos colaborativamente en proyectos de arte público que exploran las interrelaciones entre las personas y el agua. Vivimos entre Glasgow, Escocia y Madrid. Yo (Minty) soy doctora y profesora en Práctica de Performance Contemporánea en la Universidad de Glasgow. Nick Millar es artista e investigador. Hemos desarrollado trabajos en Canadá, Escocia, Alemania, Inglaterra, Finlandia y España, trabajando con servicios municipales de agua; departamentos de arquitectura y planeamiento urbano; empresas de gestión del agua; centros educacionales y organizaciones comunitarias, culturales, artísticas y medioambientales. En estos proyectos, exploramos las dimensiones materiales, sociales, culturales, políticas y económicas en la relación entre el ser humano y el agua en cada localidad, reconociendo que esta relación es también universal. Para ello realizamos "micro-performances" participativas, es decir, acciones destinadas a incentivar una mayor consciencia sobre el agua en nuestra vida cotidiana y a preguntarnos dónde está visible u oculta, cómo se mueve, cómo se gestiona, cómo se siente y cómo nos hace sentir. En España, a estas micro-performances las llamamos acciones de aguas.

P.- ¿Cómo surge su vinculación con el proyecto ‘Caminar el agua’, y de qué manera participa o ha participado en él?

R.- Escuchamos sobre Caminar El Agua mientras trabajábamos en un proyecto de arte público en Madrid llamado Aguas Ocultas, Aguas Olvidadas, en colaboración con la Arquitecta del Paisaje Malú Cayetano, y con el apoyo del CAR-INLAND.

Posteriormente Camila y Lucía nos invitaron a participar en una caminata de cuatro días por el curso del río Manzanares, con motivo de la Semana de la Ciencia de Madrid. Nos invitaron a planear algunas micro-performances participativas en diferentes puntos del recorrido para las personas que fueron a la caminata. Estamos muy contentos de haber tenido la oportunidad de ser parte de este excelente proyecto. Las micro-performances o acciónes de agua fueron muy bien acogidas por los participantes. La gente se unió con entusiasmo y las acciones aportaron una nueva y agradable dimensión a su experiencia de caminar, ya que incentivaron a las personas a involucrarse con el agua de maneras sensoriales, emocionales y poéticas bastante personales.

P.- ¿Por qué cree que es importante la unión entre movimiento, conocimiento y acción que promueve ‘Caminar el Agua’?

R- Creemos que la combinación de las tres cosas es realmente importante y beneficiosa para la forma en que las personas experimentan y aprenden sobre los entornos que habitan. De hecho, poder apreciar en directo lo que los diferentes expertos están contando es mucho más claro y atractivo que solamente ver imágenes en un libro o en un ordenador. Caminar a lo largo de ríos y cursos de agua otorga a las personas una sensación física de cómo el agua se mueve a través del paisaje, las ondulaciones de la topografía, los diferentes tipos de terreno que se pueden sentir corporalmente. Las micro-performances que diseñamos tienen la intención de amplificar ese tipo de experiencia corporal y, al mismo tiempo, invitar a las personas a reflexionar sobre los aspectos culturales, sociales y políticos de la relación entre los seres humanos y el agua. Creemos que también es muy importante caminar en grupo para poder conversar sobre lo que se está viendo y experimentando y que surjan preguntas y diálogos.

P.- ¿Cómo evaluaría el conocimiento general de la población sobre los cursos fluviales de sus ciudades?

R.- Nosotros podemos hablar de las dos ciudades que conocemos mejor, Madrid y Glasgow, en Escocia. En nuestra primera visita a Madrid, antes de que se hiciera el Parque Lineal del Manzanares, intentamos visitar el río en la zona urbana, pero era imposible ya que estaba encajonado entre los carriles de la M-30. En estos años ha sido maravilloso ver cómo el río ha sido integrado a la ciudad convirtiéndose en un espacio verde para caminar, hacer ejercicios y relajarse. Y con Caminar El Agua los ciudadanos han mostrado un verdadero apetito por conocer más el río principal de su ciudad. El proyecto que nosotros realizamos al noreste de Madrid, Aguas Ocultas, Aguas Olvidadas, nos demostró que las personas tenían poco conocimiento sobre la infraestructura hidrológica local. La red de arroyos, manantiales y viajes de agua que alguna vez caracterizaron el área, fueron enterrados con la urbanización y, por lo tanto, ocultos y olvidados. La mayoría de los ciudadanos con los que hablamos no sabían de su existencia, ni que esa zona de Madrid antiguamente abasteció de agua potable a gran parte a la ciudad. Los nombres de calles y parques del barrio como el Parque Calero, corresponden a antiguas vías fluviales. Con nuestro proyecto, aportamos un granito de arena al conocimiento de la población local sobre el patrimonio del agua en su vecindario, despertando interés por el tema.

Creemos que también es muy importante caminar en grupo para poder conversar sobre lo que se está viendo y experimentando y que surjan preguntas y diálogos

El río principal de Glasgow, el Clyde, es muy conocido principalmente por su legado industrial, ya que durante muchos años fue utilizado por el sector astillero y otras industrias pesadas. No mucha gente sabe que el Clyde alguna vez fue ancho y poco profundo. Ahora discurre encajonado entre altos muros de piedra que se parecen un poco a los del Manzanares en la zona urbana. ¡Muchas personas no notan que el agua del Clyde sube y baja hasta 5 metros dos veces al día con la marea! Hicimos un proyecto de arte público para mostrar esto (High-Slack-Low-Slack-High, en 2012). Muchos de los afluentes del Clyde en Glasgow han sido enterrados o se han convertido en parte del sistema de alcantarillado. Como en Madrid, las personas no son realmente conscientes de estos cursos de agua ocultos.

P.- En este sentido, ¿cómo cree que ayudan iniciativas como esta a acercar su conocimiento?

R.- Actividades como Caminar El Agua y otras iniciativas creativas como Aguas Ocultas, Aguas Olvidadas, y proyectos como los de nuestra colaboradora Malú Cayetano, pueden realmente ayudar a las personas a comprender y a tomar consciencia sobre la presencia del agua en el entorno urbano y rural. Las personas que han participado en nuestras micro-perfomances/acciones de agua a menudo dicen que, después de participar en ellas, piensan y se sienten diferente sobre la presencia del agua en sus vidas cotidianas, están más atentos a ella, notan cómo se mueve y cambia, son más conscientes de los complejos sistemas e infraestructuras a través de los cuales se gestiona. Algunos han dicho haber tomado consciencia sobre su acceso al agua, que, anteriormente, habían dado por sentado, o que son más conscientes de la fuerza y el poder que tiene el agua tanto en los entornos urbanos, como en los rurales.

P.- ¿Qué argumentos le daría a un ciudadano para que se animara a participar en este tipo de actividades?

R.- Primero, les diríamos que ¡estas actividades son muy divertidas! Son informativas, no te hacen sentir intimidado. Hay espacio para que hagas preguntas y compartas tus propios conocimientos, así como para escuchar a expertos en diferentes campos. Es una muy buena oportunidad para conocer a otras personas con las que compartes los mismos intereses. Diríamos que las caminatas, las charlas y las micro-performances participativas pueden ser una forma muy agradable de experimentar nuevos entornos o entornos conocidos de nuevas maneras. Sobre las acciones de agua en particular, animamos a las personas a probarlas, adoptando un enfoque abierto, curioso y lúdico, y al mismo tiempo reflexivo. Puede pasar que al hacer las acciones su actitud hacia el agua y a otros elementos de la naturaleza cambie, aunque sea un poco.