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Día Mundial del Medio Ambiente: así es la estrategia de Canal para combatir la escasez hídrica

 Canal de Isabel II apuesta por la gestión de la escasez hídrica para combatir el cambio climático.
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Considerada la fecha más importante en el calendario oficial de la ONU para fomentar la acción ambiental, desde 1974 se celebra cada 5 de junio el Día Mundial del Medio Ambiente. El tema escogido para 2020 viene como anillo al dedo en un año atípico donde la relación entre humano y naturaleza se ha hecho más notable que nunca: la biodiversidad.

Y es que eventos recientes como los incendios forestales en Brasil, California y Australia, la invasión de langostas en el Cuerno de África, la desaparición de arrecifes de coral, las cada vez mayores consecuencias derivadas del cambio climático y la reciente pandemia provocada por la COVID-19, han puesto de manifiesto cuánto el ser humano depende de la naturaleza, y viceversa. Ella nos está enviando un mensaje y es nuestra obligación escucharla.

Hacer frente a los efectos del cambio climático se ha convertido así en uno de los desafíos más relevantes a los que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI y, en este sentido, desde Canal de Isabel II consideran una prioridad estratégica la lucha contra este fenómeno y sus consecuencias.

Canal de Isabel II considera una prioridad estratégica la lucha contra el cambio climático y sus consecuencias

La hora de la naturaleza

La biodiversidad es una compleja red que refleja la cantidad, variedad y variabilidad de los organismos vivos de la Tierra en la que cada miembro juega un papel fundamental. De las, aproximadamente, ocho millones de especies en el planeta, el ser humano es la más desarrollada y, sin embargo, es también la que más desequilibra a la naturaleza en términos de biodiversidad. Según datos de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), en los últimos cincuenta años la población humana se ha duplicado, el tamaño de la economía mundial casi se ha cuadruplicado y el comercio mundial ha aumentado unas diez veces.

Para Canal de Isabel II, cuidar del agua y gestionar su escasez es la clave para poner freno al cambio climático, crear ecosistemas saludables y evitar la pérdida de biodiversidad

Esto hace que, según WWF, sean necesarios los recursos de 1,6 planetas Tierra para satisfacer a los humanos cada año; y, además, un millón de especies de plantas y animales están en riesgo de extinción, en gran parte debido a las actividades humanas. Ha llegado la hora de pararse a pensar qué estamos haciendo y hacia dónde queremos ir.

El Día Mundial del Medio Ambiente 2020 hace hincapié en la relación de la biodiversidad con todos los aspectos de la salud humana: purifica el aire que respiramos, limpia el agua que bebemos y produce la variedad de alimentos que necesitamos para mantenernos saludables y resistir enfermedades. También permite a los investigadores médicos comprender la fisiología humana y proporciona sustancias para el desarrollo de medicamentos. Y, además, nos ayuda en la mitigación del reto más importante al que nos hemos enfrentado nunca: el cambio climático.

Río Lozoya

Río Lozoya

Cambio climático: el desafío es humano

Desde Canal de Isabel II saben que no hay duda de que el cambio climático se ha convertido en uno de los desafíos más relevantes a los que se enfrenta la humanidad. Y es que junto a los cambios en el uso del suelo, la sobreexplotación de plantas y animales, la contaminación y las especies invasoras, la emergencia climática es uno de los cinco principales impulsores de la pérdida de biodiversidad relacionados con la actividad humana identificados por el último informe de IPBES y GEO-6.

La emergencia climática es uno de los cinco principales impulsores de la pérdida de biodiversidad relacionados con la actividad humana

Si bien nuestra prioridad inmediata es proteger a las personas de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 y evitar su propagación, nuestra respuesta a largo plazo debe ser la de abordar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Tanto la mayor presión que el ser humano ejerce sobre los recursos naturales a causa del aumento de la población (según la ONU, 3.500 millones de personas viven hoy en día en las ciudades y consumen alrededor de 75% de los recursos que provienen de la naturaleza), como el incremento de la temperatura global, contribuyen a que los fenómenos meteorológicos extremos sean cada vez más frecuentes y más devastadores, lo que a su vez lleva a que el agua sea más escasa, más impredecible y esté más contaminada.

Los cuadernos de I+D+i de Canal de Isabel II forman parte de la visión sobre gestión del conocimiento de la empresa, del desarrollo de su Estrategia de I+D+i 2017-2020 y de su Plan de Empresa 2018-2030.

La ONU prevé que 5.000 millones de personas vivan en ciudades para 2030, sin embargo, la rápida urbanización ya está ejerciendo una enorme presión sobre los suministros de agua dulce, las aguas residuales, el entorno de vida y la salud pública. Es por ello que los tomadores de decisiones han de mejorar la planificación y la gestión de las ciudades para hacer a los entornos urbanos más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. El importante papel de las ciudades en el desempeño de la preservación de los recursos finitos del planeta y en la prestación de servicios para las personas, hace que los planes de acción para abordar el cambio climático deban contemplar, a su vez, la gestión del agua de forma segura y sostenible.

La fuerza de Canal de Isabel II ante la escasez hídrica

Consciente de este reto ambiental, Canal de Isabel II desarrolla una estrategia de lucha contra el cambio climático desde las vertientes de la adaptación y la mitigación. Partiendo de la base de que no hay conservación del medioambiente sin una adecuada gestión del agua, la empresa madrileña lidera la innovación y el avance tecnológico en el abastecimiento y saneamiento de agua en España, pudiendo presumir de tener uno de los modelos de gestión pública más eficaces y eficientes de la gestión del agua urbana. Un modelo que les ha permitido obtener suficiente agua en cantidad y calidad para todos los madrileños y ser la primera comunidad autónoma del país en tratar el 100 % de sus aguas residuales.

Lograr la máxima eficiencia y seguir prestando servicios de calidad y sostenibles en el tiempo es el reto y la capacidad de embalse de Canal es su principal arma contra la escasez de agua.

Ciclo del Agua en la Comunidad de Madrid

Además, su apuesta tecnológica no solo ha mejorado de manera drástica la calidad de los cursos fluviales en todo el desarrollo del ciclo urbano del agua, sino que además la innovación implementada en el proceso les ha ayudado a hacer frente a unos retos más complicados y complejos que los del pasado.

Y, es que, según un estudio de AEMET, aproximadamente 32 millones de personas ya se han visto afectadas por el cambio climático en España. Cabe señalar, además, que 2019 fue el tercer año hidrológico y natural más seco del siglo XXI, sucumbiendo al país en una situación de sequía meteorológica. Si bien parece un problema cercano, la situación viene de lejos: según reflejan los datos recogidos por Canal, durante los últimos treinta años, el agua aportada a los embalses madrileños procedente de las precipitaciones de lluvia y nieve ha descendido casi un 20 % frente a la media histórica desde 1914. Una preocupante situación que han situado al cambio climático entre los objetivos primordiales del Plan Estratégico 2018-2030 de Canal de Isabel II.

Consciente del reto ambiental, Canal de Isabel II desarrolla una estrategia de lucha contra el cambio climático desde las vertientes de la adaptación y la mitigación

Dentro de este Plan, la planificación para hacer frente al cambio climático pasa por la adaptación y mitigación de sus consecuencias dentro de las líneas estratégicas sobre asegurar la garantía de suministro, garantizar la calidad del agua de consumo, impulsar la calidad ambiental y la eficiencia energética, desarrollar la cooperación con los municipios de Madrid y liderar la innovación y el desarrollo.

Los planes de adaptación al cambio climático de Canal de Isabel II

La principal contribución y responsabilidad de Canal es garantizar la disponibilidad de agua en un escenario de escasez del recurso y evitar, en la medida de lo posible, los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos. La demanda de agua creciente y la menor disponibilidad del recurso como consecuencia del cambio climático, están provocando un cambio de paradigma en la gestión del recurso, haciendo de la escasez de agua un problema tanto a nivel local como global.

La principal contribución y responsabilidad de Canal es garantizar la disponibilidad de agua en un escenario de escasez del recurso

Ante los distintos escenarios de cambio climático en la región sobre los que el Canal ha profundizado, la adaptación al cambio climático pasa por dos ejes de actuación que consisten en aumentar la disponibilidad de agua para consumo y reducir el consumo de agua, con el objetivo de obtener el máximo provecho de los recursos naturales e infraestructuras de suministro de agua potable utilizando las mejores tecnologías al alcance.

En cuanto al primer punto, Canal de Isabel II ha diseñado un plan en el que el objetivo es mejorar y optimizar la manera en la que se gestionan los recursos hídricos, de modo que se haga frente tanto al cambio climático como al incremento de la población que se viene dando en las ciudades. Esta mejora en los procesos pasa, entre otros aspectos, por la automatización de los sistemas que permitan adaptar la operación de todas las instalaciones a tiempo real, y por los estudios sobre los efectos del cambio climático en la región.

Canal de Isabel II en 60 Segundos: Innovación

La cada vez mayor variabilidad en el régimen meteorológico/hidrológico implica que se trabaje en nuevas metodologías para la obtención de agua. Es el caso de la reutilización, donde el descenso de los recursos tanto superficiales como subterráneos debido al cambio climático, ha impulsado a Canal de Isabel II a desarrollar un robusto programa de regeneración de aguas residuales para su posterior reutilización en usos no relacionados con el abastecimiento para consumo humano, por ejemplo, el riego de parques y jardines públicos o el baldeo de calles, de manera que se preserve el recurso natural en su origen y se alivie la presión sobre los recursos naturales.

Si bien en 2019, el volumen suministrado de agua regenerada se acercó a los 16 hm³ (más que el embalse de Navacerrada, que tiene una capacidad de 11 hm³), destinados principalmente al riego de zonas verdes en 24 municipios, incluyendo Madrid capital, el objetivo para los años venideros es extender y fomentar su uso en toda la Comunidad de Madrid. En la actualidad, Madrid produce el 36% del total nacional de agua regenerada para uso urbano, fijándose Canal la misión de alcanzar un porcentaje de uso de las instalaciones de regeneración que alcance el 100% de su capacidad real en 2023, así como extender su uso. “Queremos potenciar otros usos como el industrial, localizando industrias o grandes instalaciones, que tengan grandes consumos y que no estén demasiado lejos de nuestras conducciones de agua regenerada”, ha explicado Javier Fernández, subdirector de Telecontrol.

La otra vertiente del plan de adaptación de Canal es la reducción del consumo de agua mejorando la garantía del suministro por el lado de la demanda, mediante la información y concienciación de los consumidores, y por medio de la minimización de las pérdidas de agua apoyada en las nuevas tecnologías para la detección, reducción y prevención.

En lo que se refiere a la gestión de la demanda, Canal de Isabel II busca alcanzar en el año 2030 un consumo integrado de 156 litros por habitante al día –en 2019 fue de 206 litros–, cifra que supondría uno de los consumos más eficientes en Europa, de manera que cada usuario utilice la cantidad de agua justa, sin que esta acción tenga por qué mermar su calidad de vida.

En ello juega un papel fundamental la comunicación, un ámbito en el que Canal de Isabel II tiene un fuerte compromiso gracias a las actividades divulgativas e informativas con las que animan a los ciudadanos a realizar un uso eficiente del agua, como “Matilda. Súmate al reto del agua”, la campaña que recibió el Premio iAgua 2018 a la Mejor Campaña de Publicidad.

#ÉchaleUnaManoAMatilda. Cuidar el agua es una labor de todos

Respecto a la reducción del agua no controlada, que incluye pérdidas de la red, fraude de agua y subcontaje de los contadores, Canal de Isabel trabaja con sistemas de última generación para la detección temprana de fugas y roturas mediante la monitorización de la presión y el ruido dentro de los sectores, así como mediante el uso de métodos basados en imágenes de satélite. Según Javier Fernández, subdirector de Telecontrol, las tres vías de trabajo que han llevado a la reducción de la demanda son una gestión inteligente de presiones, la optimización de los bombeos y la gestión de la energía. Pero no se queda ahí: “El siguiente salto tecnológico es el de la telelectura de todos los clientes cada hora”, lo que refleja que la innovación forma parte de la cultura de la compañía.

Y es que toda la suma de esfuerzos que Canal de Isabel II ha realizado en este aspecto, ha hecho que la región de Madrid sea actualmente la que menos pérdidas de agua registra en su red de distribución, encontrándose entre las diez más optimizadas del mundo.

En la actualidad, la Comunidad de Madrid es la que menos pérdidas de agua registra en su red de distribución y se encuentra entre las diez más optimizadas del mundo

Las acciones de Canal de Isabel II para mitigar el cambio climático

Se estima que más del 70 % de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que contribuyen al calentamiento global provienen del sector energético. En este sentido, el consumo eléctrico de Canal oscila entre los 350 y 500 GWh, según las necesidades de consumo energético de las distintas fuentes de agua disponibles, donde la mayor parte se corresponde con la depuración de aguas residuales y las grandes estaciones elevadoras de agua para el abastecimiento.

Los cada vez más secos años debido al cambio climático hacen que el consumo de agua se incremente al mismo tiempo que se reduce significativamente la producción hidráulica. Para paliar los efectos que ello conlleva, las principales actuaciones relacionados con la mitigación del fenómeno se centran en fomentar la economía circular en todos los procesos del ciclo integral del agua, y el desarrollo sostenible. Su plan en este ámbito tiene dos grandes áreas de actuación: la gestión y el aprovechamiento integral de los subproductos de los procesos, y el tratamiento avanzado para la higienización masiva de lodos de EDAR para su aprovechamiento agrícola.

Canal de Isabel II, parte de la solución

El cambio climático es un hecho y toda la sociedad está obligada a adaptarse a la nueva realidad y a contribuir tanto a combatir su avance como a mitigar sus efectos. Canal de Isabel II quiere ser parte de la solución a través de su Plan Estratégico 2018-2030, y lo hace conciliando su actividad con el medioambiente como vector fundamental que guía su desempeño. Y es que, en Canal, trabajan cada día como si mañana fuera el primer día de una sequía.

Plan Estratégico 2018-2030: líneas, planes y objetivos

El Plan Estratégico de Canal de Isabel II afronta los retos de modernización y sostenibilidad, y mantiene e impulsa los niveles tecnológicos y de excelencia en el servicio.