La Junta de Vigilancia del Río Illapel valora el programa de capacitación que ayudó a fortalecer a las organizaciones de usuarios de aguas

18
0

Sobre la Entidad

CNR
CNR
La Comisión Nacional de Riego de Chile es una persona jurídica de derecho público, creada en septiembre de 1975, con el objeto de asegurar el incremento y mejoramiento de la superficie regada del país.
18

Temas

  • La iniciativa, que fue financiada por la Comisión Nacional de Riego (CNR) y el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), buscó mejorar la gestión de los recursos hídricos para avanzar en el desarrollo agrícola del sector.

En el marco del “Programa de Capacitación y Fortalecimiento en el Río Illapel”, la directiva de la Junta de Vigilancia de dicho río recibió de manos de la Comisión Nacional de Riego (CNR) el informe final de la iniciativa, la cual contó con la participación de 850 regantes en sus distintas actividades y cuyo consultor fue la Universidad de Concepción.

Este programa, que tuvo un costo de $207.951.500, donde la CNR aportó $51.725.500 y el FNRD $156.226.000, se orientó en transferir capacidades a los usuarios para mejorar la gestión del agua de riego y los recursos hídricos en general, contribuyendo a mejorar el nivel de desarrollo del sector agrícola.

En la oportunidad, Jaime Tapia, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Illapel, destacó el resultado de este programa para toda su comunidad. “Somos prácticamente autosuficientes. Hemos aprendido cómo hacer las cosas y de qué manera relacionarnos con las distintas instituciones para comprometer su apoyo en el desarrollo de nuestra agricultura. En este momento, de los 17 proyectos que hemos presentado a la Ley de Riego, 12 de ellos fueron aceptados en este último año. Hemos visto la excelente voluntad del Gobierno para atendernos, apoyarnos y trabajar en conjunto con los regantes”.

Tras la entrega, el coordinador de la Macro Región Zona Norte de la CNR,    Bernardo Salinas, resaltó la importancia del programa y la necesidad de desarrollar un trabajo con las organizaciones. “Hoy los regantes, sobre todo los pequeños, tienen la certeza jurídica de que son dueños de las acciones de agua y gracias a ello pueden participar en las elecciones con derecho a voto. Ahora miramos hacia futuro, ya que la Junta de Vigilancia nos planteó la necesidad de desarrollar un nuevo programa en la segunda sección del río, lo que para ellos es fundamental porque cuando no tienen los derechos inscritos quedan sin la posibilidad de postular a proyectos”.

Entre los resultados que se obtuvieron con este programa, destacan la conformación de dos comunidades de aguas, la actualización de los registros de derechos de agua vigentes en el Conservador de Bienes Raíces, el saneamiento de casi 150 derechos, el levantamiento de los antecedentes técnicos y legales para regularizar otros 200 derechos de la segunda sección del río y la capacitación sobre gestión del agua y aspectos legales al 100% de las comunidades.

Comentarios