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Daniel Calleja: "En la Comisión apostamos por la circularización del agua"

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  • Daniel Calleja: " Comisión apostamos circularización agua"
    Daniel Calleja, Director General de Medio Ambiente

Sobre la Entidad

Comisión Europea
Representa y defiende los intereses del conjunto de la UE, elabora propuestas de nueva legislación europea y gestiona la labor cotidiana de poner en práctica las políticas y hacer uso de los fondos europeos.

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La economía circular “invade” prácticamente todas las esferas de gobierno en la actualidad. En Europa, su papel, ajeno a modas pasajeras, se afianza con la firme apuesta de la Comisión Europea por un cambio de modelo productivo que se traduzca en una realidad social, económica y medioambiental realista y real.

El español Daniel Calleja, Director General de Medio Ambiente de la citada institución, es uno de sus mayores valedores. En esta entrevista desgrana las líneas de actuación en la materia, además de incidir en el protagonismo del agua en el avance hacia la circularidad de la economía.

Pregunta: Sr. Calleja, nos gustaría conocer en detalle las funciones que desempeña como Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea.

Respuesta: La Dirección General que dirijo tiene como misión proteger, preservar y mejorar el medio ambiente, desarrollando una política para asegurar un alto nivel de protección ambiental a nivel europeo. En ese sentido, como la Comisión Europea ostenta el derecho de iniciativa, tenemos la competencia para proponer iniciativas a nivel europeo para llevar a cabo estos objetivos medioambientales. Además de formular las políticas correspondientes, tenemos también la responsabilidad de vigilar su cumplimiento por parte de los Estados miembros, pudiendo incluso acudir al Tribunal de Justicia de la UE en caso de que fuera necesario. Por último, representamos a la Unión Europea en las negociaciones internacionales en el ámbito de nuestras competencias.

La Dirección General de Medio Ambiente es también responsable de la gestión del Programa LIFE, el único instrumento del presupuesto europeo específicamente destinado a proteger el medio ambiente y la red Natura 2000.

Nuestra misión es garantizar una alta calidad de vida a nuestros ciudadanos para que podamos vivir bien dentro de los límites de nuestro planeta. Con ese propósito, trabajamos para promover un aire más limpio en nuestras ciudades, una conservación de la biodiversidad, mejorar la calidad del agua, los residuos, las emisiones industriales o proteger la salud y el medio ambiente en el sector químico, así como asegurar que en todos estos temas Europa continúe asumiendo un liderazgo internacional.

P.- ¿Cómo describiría la postura europea en materia de economía circular y por qué cree que ésta es una apuesta imprescindible en el futuro de la UE?

R.- La economía circular no es una moda, ni una ocurrencia de la Comisión Europea, sino una auténtica necesidad. La población mundial aumenta, como aumenta la presión ambiental sobre las ciudades, la demanda energética sobre los recursos y sobre las materias primas a nivel global. Ante esta situación, como no disponemos de recursos ilimitados, es imprescindible hacer todo lo posible por maximizar el uso de los recursos y minimizar los residuos.

La transición desde el modelo tradicional lineal hacia el modelo circular no debe suponer un coste, sino una oportunidad. Hemos cuantificado que las empresas que adopten un modelo circular se ahorrarán 600.000 millones de euros al año en materias primas y en costes de producción, y muchos nuevos empleos surgirán fruto del cambio de paradigma. La economía circular debe tener un impacto positivo en tres dimensiones fundamentales: la ambiental, la económica y la social, que han de ir de la mano para que la transición sea un éxito.

P.- ¿En qué estado se encuentra la aplicación del Paquete de la Economía Circular presentado en 2015?

R.- La ejecución del paquete de la economía circular ha sido, desde su aprobación en 2015, una de las prioridades de la Comisión Europea, y de nuestra Dirección General en particular. De las 54 medidas que este plan prevé, se han aprobado o presentado ya más de un 80%, que afectan a todo el ciclo de vida de los productos, desde la producción hasta el consumo, y que incidirán en ámbitos tan diversos como los residuos, los materiales o la innovación. Hay medidas regulatorias, presupuestarias y también medidas voluntarias.

Me gustaría recalcar que todos estos instrumentos son necesarios, pero serán mucho más eficaces si vienen acompañados de medidas complementarias que ayuden a la transición desde un modelo lineal hacia el nuevo modelo circular. Por ello, estamos trabajando también en compromisos para que las empresas también se sumen a esta oportunidad, para beneficiarse del cambio de modelo.

P.- Dentro de este conjunto de medidas, ¿qué papel juega el agua? ¿Por qué está aún poco integrada en la conceptualización de la economía circular a escala europea?

R.- El agua es ya un recurso limitado, con un tercio de Europa que experimenta a día de hoy un estrés en este sentido. Las necesidades crecientes de la población y el cambio climático harán de la disponibilidad de agua, en calidad y cantidades suficientes, un desafío de gran envergadura en el futuro. En la Comisión sabemos que debemos estar preparados para este reto, por lo que apostamos también por la circularización del agua.

La reutilización del agua está incluida como prioridad en el Plan de Economía Circular, y la Comisión ha presentado una propuesta legislativa sobre requisitos mínimos para la reutilización del agua para regadío.

El objetivo principal de nuestra propuesta es proporcionar un marco europeo estable para promover la reutilización del agua donde sea necesario, seguro y eficiente desde el punto de vista de los costes. Fijará requisitos mínimos para la calidad del agua usada para regadío, así como tareas de gestión del riesgo. Esto llevará a una mayor protección del medio ambiente, en particular de los recursos acuáticos y los ecosistemas que de ellos dependen, así como del suelo y la salud de los consumidores.

P.- De hecho, el pasado mes de enero se publicó una comunicación sobre un marco de seguimiento para la economía circular, en la que no se contemplan variables relacionadas con el agua. ¿A qué cree que es debida esta situación? ¿Tiene relación con las diferencias en los problemas de agua en los países del norte de Europa?

R.- El seguimiento de los avances hacia una economía circular es una ardua tarea. La transición hacia una economía circular no se limita a determinados materiales o sectores, sino que se trata de un cambio sistémico que afecta a la totalidad de la economía e incluye todos los productos y servicios.

Hacer seguimiento del progreso en la transición hacia la economía circular no es fácil, ya que esta tiene lugar en muchas áreas diferentes. Por esta razón, el marco de seguimiento es una herramienta importante, que demuestra cómo están empezando a madurar los diversos elementos de la economía circular. Nos ayudará a identificar los factores de éxito y aquellos sectores donde es necesario avanzar más. Estos resultados contribuirán a establecer nuevas prioridades a medida que Europa avanza hacia su objetivo a largo plazo: una economía más circular.

El marco de seguimiento consta de diez indicadores en cuatro áreas: (1) producción y consumo, (2) gestión de residuos, (3) materias primas secundarias y (4) competitividad e innovación. Estos indicadores responden a la estructura y la lógica del Plan de acción para la economía circular.

P.- En ese sentido, la Iniciativa Europea sobre Reutilización del Agua y la European Innovation Partnership tienen entre sus objetivos impulsar y priorizar inversiones en reutilización de agua. ¿Qué herramientas se emplean para ello? ¿Cuáles son las inversiones previstas en este sentido desde la Comisión Europea?

R.- En efecto, como decía, acabamos de publicar la Iniciativa Europea sobre Reutilización del Agua, que incluye requisitos mínimos para la reutilización del agua para el regadío, e incluirá una evaluación de riesgos e incrementará la transparencia. Estas nuevas normas ayudarán a los agricultores a hacer el mejor uso posible de las aguas residuales, al igual que aliviarán la escasez de agua, protegiendo al mismo tiempo al medio ambiente y a los consumidores.

Esta propuesta contribuye a paliar la escasez en la UE en el contexto de la adaptación al cambio climático. El objetivo es estimular y facilitar la reutilización del agua para el regadío, ayudando a los agricultores a hacer el mejor uso del agua no potable, aliviando la escasez de agua al tiempo que se protege a los consumidores y al medio ambiente.

El Partenariado Europeo en favor de la Innovación para el agua es una de las cinco alianzas para la innovación dentro de la Unión, lo cual da una idea de la relevancia que otorgamos. Su objetivo es facilitar el desarrollo de soluciones innovadoras para encarar el desafío del agua. El portal de la EIP del agua, está abierto para cualquier individuo u organización que tenga un proyecto, o cualquier ciudadano interesado en comprobar los proyectos existentes. Los ámbitos de actuación son muy variados: la conservación de las aguas naturales, la administración y los servicios relacionados con el agua, la tecnología del agua en sus aspectos químicos y biológicos…

Es importante destacar que contamos con la financiación de programas ya existentes de la UE, tales como Horizonte 2020, el Fondo de Cohesión, los fondos regionales, LIFE o el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas, entre otros.

P.- ¿Qué opinión le merece la Estrategia Española de Economía Circular? ¿Cree que está en línea con el Paquete de la Economía Circular de la UE?

R.- Las señales que nos llegan desde España son positivas. Los datos de participación del trámite de información pública han sido muy elevados, lo que muestra el indudable compromiso de la sociedad española con la transición hacia la economía circular. Se trata aún de una Estrategia en elaboración, por lo que habrá que esperar a ver el resultado final, pero estamos en permanente comunicación con el Ministerio para trabajar juntos en una Estrategia completa y que responda a las prioridades de la Unión Europea.

España es consciente de que no puede quedarse atrás, para lo que es necesario el apoyo de todas las autoridades a nivel nacional, regional y local para dar soluciones a un desafío acuciante, e impulsar la vía hacia un futuro más verde y sostenible, que estoy seguro que España tiene la voluntad de asumir.

P.- ¿Cómo valora la inclusión del agua en esta línea de trabajo?

R.- Como he dicho, la inclusión de la reutilización del agua en los planes de economía circular es una gran noticia en términos ambientales, sociales y económicos. El mercado mundial del agua está creciendo rápidamente, y se estima que alcanzará el billón de euros en 2020. La reutilización del agua también presenta muchas oportunidades en términos de creación de empleo verde, y se estima que un incremento del 1% en la tasa de crecimiento de la industria del agua en Europa podría crear hasta 20.000 nuevos puestos de trabajo.

España está mostrando un gran apoyo a nuestro trabajo en este ámbito, un compromiso reiterado recientemente en la reunión de Directores Generales de Medio Ambiente de todos los Estados miembros. España es el país europeo que más reutiliza aguas residuales urbanas, y es nuestro interés común desarrollar un instrumento que pueda mejorar esta práctica.

P.- En este aspecto, ¿cree que se ha limitado el papel del agua a la reutilización, teniendo en cuenta que hay alternativas (desalación, eficiencia energética, cálculo y compensación de huella hídrica, etc.) con cabida en la economía circular?

R.- La Comisión está muy atenta a todo tipo de soluciones alternativas ante el desafío del agua. Por ejemplo, en el caso que menciona de la desalación, su desarrollo futuro dependerá de que la industria y los operadores sean capaces de desalar las aguas salobres y el agua de mar a un precio competitivo, respetando los objetivos en materia de desarrollo sostenible. Para ello, es indudable que habrá que mejorar sustancialmente los resultados obtenidos hasta la fecha.

El cálculo de la huella hídrica ya está incluido entre las categorías de nuestro paquete para el cálculo de la huella ambiental de productos y organizaciones, ya que es un parámetro muy importante para acometer la circularización del agua. Estamos inmersos en una búsqueda constante de nuevos métodos para mejorar la calidad y la gestión eficiente de un recurso tan valioso como el agua, y para ello es preciso contar con la colaboración de todos los agentes sociales, desde las empresas hasta las organizaciones de la sociedad civil, que en última instancia, comparten los mismos objetivos que nosotros.

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